la deuda externa

La historia de la deuda externa en la Argentina tiene como característica principal el uso de la misma como un mecanismo de dependencia. Es decir que, mediante la deuda, se establece la dependencia del país al capital extranjero. De esta manera se benefician los intereses de una minoría y es la mayoría de la población quien, con su trabajo y pago de aportes al estado, terminan pagando las obligaciones contraídas con el extranjero.

Un largo camino se ha recorrido desde la presidencia de Nicolás Avellaneda en el año 1877 hasta hoy. Sin embargo, la situación es la misma: mediante la deuda los sectores empresariales se ven fortalecidos de la misma en desmedro de la mayoría de los ciudadanos. Gobiernos democráticos como el de Hipólito Yrigoyen, Juan Perón, Arturo Illia y Néstor y Cristina Kirchner, buscaron reducir el número de la deuda para así reorientar la economía al sostenimiento del mercado interno. Es así como los salarios crecieron. 

Hoy, el gobierno de Mauricio Macri retoma el modelo de valorización del ámbito financiero y, por ende, se ha endeudado nuevamente, elevando los números de deuda externa. Esta decisión prioriza lo financiero sobre el mercado interno que, poco a poco, se hace más chico a la vez que es extranjerizado.