Vocación Ciudadana por la Equidad Social (VOCES)
Lo que nos une …
…asumir un compromiso político…
¿Cuáles son los motivos por los que personas que trabajan en organizaciones de la sociedad civil, que a diario están en contacto con las necesidades más acuciantes, que empujan emprendimientos reales, verificables, que han conseguido solucionar problemas concretos y que en algunos casos han sido merecedores de reconocimiento público, hoy sienten la necesidad de asumir un compromiso político?
La vocación de servicio, la necesidad de ponerse en marcha, de comprometerse con el otro, fue lo que hizo que en su momento decidiésemos trabajar en asuntos públicos. Muchos de nosotros hemos recorrido caminos en los que hemos dado y recibido; pero también hemos aprendido que el deseo de transformación social que anida en nosotros se alcanzó sólo en parte.
…políticas públicas universales, consistentes y transparentes…
¿Por qué? Porque el paso más grande para que todos los argentinos accedan a una vida digna, con niveles de bienestar y oportunidades respetables, se tiene que dar desde el Estado, con políticas públicas universales, consistentes y transparentes. Políticas públicas que den más poder a los ciudadanos y ciudadanas y no los sometan a situaciones indignas de dependencia y desesperanza. El Estado no se puede resignar a contener o administrar la miseria, como si ese fuera el único horizonte posible.
…bienestar y felicidad…pobreza e indignidad
Existen en nuestro país recursos suficientes como para que cada ciudadano y ciudadana aspire no sólo al bienestar sino a la felicidad. Esta noción, la conciencia de esto, debería habitar en cada uno de nosotros y golpear hasta convertirse en un llamado poderoso. Tan poderoso como para cambiar nuestras vidas, rumbos y destinos.
¿Por qué están generalmente nuestras agendas cerradas a estas responsabilidades? ¿Por qué podemos eludirlas tan fácilmente? ¿Por qué entendemos que no es nuestra responsabilidad que la mitad de la población viva en situación de pobreza e indignidad?
…aprender a trabajar juntos…
Las personas, las organizaciones sociales, los gobiernos, las empresas, todos los argentinos, tenemos que aprender a trabajar juntos, dejando atrás los viejos prejuicios y rivalidades que nos clasifican, enfrentan y empobrecen desde hace décadas. ¿Cuándo vamos a conjugar un nosotros donde haya lugar para todos?
En estos años de tarea social hemos descubierto una Argentina humanamente pujante, solidaria, viva; con cientos de miles, millones de ciudadanos y ciudadanas fraternos y trabajadores que ya están construyendo en sus comunidades, en sus barrios, un presente y un futuro mejor; millones de ciudadanos y ciudadanas que aguardan expectantes un cambio en la política y en la conducción de sus pueblos, sus provincias y su Nación.
…mejorar la distribución equitativa del ingreso…
Nuestra intención al integrar esta Coalición Cívica consiste en interesarnos genuinamente por lo público. Queremos participar en la formulación de políticas sociales y en el monitoreo del gasto social. Queremos plantear políticas que contribuyan a mejorar la distribución equitativa del ingreso. Al integrar esta Coalición Cívica deseamos dar una respuesta positiva a la crisis de representación, reconstruyendo los lazos de confianza entre los ciudadanos, los políticos y las instituciones del Estado.
…la confianza…pedir porque necesitamos
Algunos de nosotros, en estos años de tarea social, hemos ido forjando, sin proponérnoslo, una común unión. En esa comunión fuimos recobrando la confianza en nosotros y en el otro, y ahora creemos que la confianza debería ser el ingrediente central y sustantivo del proyecto que hoy decidimos emprender todos juntos.
Y es así también que hemos decidido sujetar las dudas y dar un paso al frente, ese que tanto cuesta. Tomar el riesgo de mirarnos en los ojos de otros en un ambiente nuevo y más áspero. Levantar nuestras voces para darnos fuerza, llamando a los que también sientan que llegó la hora. Admitir que tenemos miedo y que ya no podemos volver atrás. Acompañar y pedir ser acompañados, pedir porque necesitamos. Recordar, cuando se haga sentir el rigor de la responsabilidad pública, que estábamos demasiado cómodos dejando, sin reflexión, las cosas de la República en otras manos.
…un nuevo contrato moral…
En este tiempo y lugar, viendo cómo nuestras costumbres van aceptando que sea normal la dramática y creciente inequidad en la distribución de las condiciones en que las personas intentan su felicidad, nos resulta ineludible firmar un nuevo contrato moral que nos obligue a poner en juego en el campo político, todas nuestras fuerzas. Quizás de esta manera, con algo de nuestra ayuda, pierda terreno la legitimidad del horror y lo ganen el amor y la humanidad.
Guillermo Arboleya, Soledad Bordegaray, María Eugenia Estenssoro, Héctor “Toty” Flores, Carlos Genesini, Gustavo Gennuso, Haroldo Grisanti, Jorge Gronda, Gustavo Jalife, Jorge Martinelli, Beatriz Pellizari, Juan Peña, Inés Sanguinetti.
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