Cuando la República está en juego, no se puede ser timorato
Quiero compartir con ustedes la nota publicada en el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.
En ella resalto mi deseo de que, luego de un período de discusión fuerte y honesto al interior del Acuerdo Cívico y Social, sepamos construir una coalición electoral y de gobierno exitosa, capaz de transformar Argentina y de dejar atrás la matriz de abuso de poder, corporativismo y corrupción.
“Si la sociedad cambia, aparecerán líderes que la representen de verdad”
para La Nueva Provincia, por Ricardo Aure
La senadora nacional porteña por la Coalición Cívica cree que Elisa Carrió es la candidata natural a la presidencia y que la magnitud de la corrupción de los Kirchner supera a la de Menem. También evoca la gestión de su padre al frente de YPF.
En un país de enorme potencial, pero con pobreza, víctima de tramposas estructuras de poder que buscan perpetuarse, corrupción pública y privada, la senadora nacional María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) advierte que el cambio de la sociedad sólo será posible con el profundo cambio de la conciencia individual de cada argentino que, recién en ese proceso, encontrará los líderes que lo representen de verdad.
click aquí para acceder al texto completo de la nota
Este fin de semana fui invitada a Bahía Blanca por la Red de Ciudadanos, que realiza un trabajo plural, comprometido y eficaz para abrir conciencias y mejorar los valores de la política y de la sociedad civil.
Durante una intensa jornada conversé con
organizaciones sociales, di una conferencia en la Universidad Nacional del Sur y concluí con una cena -hasta altas horas de la noche- con miembros de la Coalición Cívica, funcionarios del gobierno local del Frente para la Victoria, legisladores de los principales partidos de oposición y con dirigentes locales de la Coalición Cívica, Integración Ciudadana, Frente para la Victoria, Unión Pro y del Partido Socialista.
Posts (RSS)
Encuentro muy interesante la nota de “La Nueva Provincia”, en particular el parrafo en donde destaca el compromiso espiritual de Maria Eugenia. Son muchas las veces en las que se considera irrelevante una mirada basada en el perdon. En realidad, tomando prestadas unas reflexiones del Dalai Lama, cuando esa mirada está ausente “nuestras actividades estan en peligro de convertirse en algo destructivo. Esto es asi porque cuando hacemos caso omiso del impacto de nuestras acciones en el bienestar de los demas, lastimar al projimo es inevitable”.
ESTIMADA MARIA EUGENIA:
COMO SIEMPRE TUS CONCEPTOS SON LOS CORRECTOS Y SENSATOS ,TAMBIEN CON LA REFERENCIA QUE SE HACE EN LA NOTA DE LA DESAPARICION FISICA DE TU PADRE , AL QUE YO PARTICULARMENTE ADMIRE POR SU DON DE GENTE Y SU VALENTIA, ALGO QUE HOY ESCASEA EN TODOS LOS AMBITOS.
UN ABRAZO
Hola maria eugenia , como siempre gente como usted en la política hace que recupere esa pequeña confianza que he perdido por culpa de políticos. Ojalá esas maravillosas palabras llegen a oídos corruptos y hagan cambiar de actitud.
Gracias maria eugenia por permitirnos soñar que se puede sumar esfuerzos en pos del bien común. Su presencia generó alegria, y esperanza en las personas que tuvieron la posibilidad de interactuar y conocerla personalmente.
Con José Estenssoro presidiendo YPF no habria resultado tan fácil su venta.-
Creo que relacionada con la cuestion de YPF está la no constitucion del Tribunal Nacional de Defensa de la Competencia, situacion que los legisladores no plantean.-
Siempre es agradable conocer los conceptos de Maria Eugenia, por suerte nos queda una SENADORA que por supuesto merece ser digna representante del pueblo que la voto.
Esperemos volver hacerlo todas la veces que sean necesaria pra que la vida politica sea mas transparente.
Victor.
Estimada Maria Eugenia, valoro mucho la disposición que tuvo de venir a Bahia Blanca, para empaparse un poco de ntra. realidad social y económica. Comparto con ud. sus conceptos en cuanto a que es imprescindible que los ciudadanos despertemos a una conciencia más participativa y de respeto hacia el prójimo, ya que es la única manera de construir una verdadera república.