A cuatro meses de la sesión en el Senado

Por Maria Eugenia Estenssoro / 17 de October de 2008

Las instituciones cobran vida cuando los ciudadanos están presentes, presionando a sus gobernantes y representantes para que hagan lo que el pueblo, el verdadero soberano, desea. El pasado 17 de julio dimos un paso importantísimo en la dirección correcta. Pero todavía nos falta mucho más.

Esa madrugada, el 17 de julio de 2008, tuve plena conciencia de estar participando de un hecho histórico. Más allá del dramatismo y teatralidad del desenlace final, esa sesión será recordada como el día en que el Senado de la Nación se puso de pie y le marcó un límite contundente a un Poder Ejecutivo que desde hacía años se pensaba hegemónico e invencible, y se había acostumbrado a avasallar a los otros dos poderes: el Legislativo y Judicial.

El debate sobre las retenciones móviles, que comenzó tranqueras adentro en los campos, se extendió por las rutas provinciales, encontró un aliado fértil entre las clases medias de las grandes ciudades y resonó con la fuerza inocente pero inquietante de sus cacerolas en todas las plazas del país, fue mucho más que un debate sobre el nivel adecuado del impuesto a las expertaciones de granos. En esa movilización que duró 4 meses y en esa sesión de 15 horas los argentinos decidimos qué tipo de democracia queremos. ¿Una democracia donde el Poder Ejecutivo concentre la suma del poder político y económico, y el federalismo sea una formalidad ? ¿O una democracia republicana y federal, donde el gobierno nacional deba someter sus decisiones al escrutinio del Congreso, considere los intereses de las provincias y escuche a los representantes de todo el arco político expresar las voces de los ciudadanos ?

Los argentinos decidimos este último modelo: la democracia republicana, es decir, con división de poderes, contrapeso de poderes y controles cruzados. También reclamamos un mayor federalismo político, que los representantes defiendan abiertamente el interés de sus provincias y comunidades, y no una mal entendida lealtad al gobierno nacional a cambio de obra pública, subsidios y obediencia debida. Durante el conflicto tomamos conciencia de que estamos ante un nuevo federalismo económico: el poder económico ya no reside en Buenos Aires, hay una creación creciente de riqueza, innovación y desarrollo en las provinicas y el gobierno nacional no puede serguir succionando su renta.

Muchos argentinos volvieron a creer en sus representantes.

«Fue la mejor lección de educación cívica», me dijo una señora. « ¿Por qué no discutimos estos debates en el colegio?», me sugirió un joven de Córdoba. Al parar en una terminal de ómnibus en Venado Tuerto, desde un micro, estudiantes en viaje de egresados hacia Bariloche me aplaudieron con alegría.

Unos pocos meses atrás, entre abril y junio -durante varias semanas- unos veinte senadores de la oposición habíamos convocado a sesiones especiales para derogar la Resolución 125.

Sesionábamos en minoría, las bancas mayoritarias del oficialismo desocupadas.

En ese recinto de paredes de mármol y cortinados de terciopleo, me sentía como en un monumento vacío, hablándole a las paredes. Así son las instituciones cuando los ciudadanos no están presentes, presionando a sus gobernantes y representantes para que hagan lo que el pueblo, el verdadero soberano, desea.

Si el soberano está distraído, descreído o en otra parte, las instituciones se convierten en formalidades, en letra muerta o en edificios hermosos pero sin contenido. Durante ese mes de julio me gustó ver el Congreso lleno de productores rurales y gauchos entrando y saliendo de los despachos de los legisladores. Parecían perdidos, no conocían el Parlamento; pero sabían lo que querían. Eso hizo la diferencia.

La crisis del campo demostró con claridad cómo se contrabalancean y equilibran los poderes y los intereses en democracia. Pero es fundamental que los ciudadanos aprendan a usar y presionar sobre sus instituciones. Que se hagan presentes.

Carlos Nino, un gran constitucionalista, escribió que la democracia es un sistema donde nadie tiene que tener demasiado poder. ¿Lo vamos a aceptar alguna vez, o seguiremos buscando presidentes y presidentas mesiánicos, padres y madres todopoderosos pero castradores que nos impiden crecer como nación?

Ese 17 de julio dimos un paso importantísimo en la dirección correcta. Pero todavía nos falta mucho más.

7 comentarios sobre “A cuatro meses de la sesión en el Senado”

  1. Patricia Tufró dijo:

    Senadora:

    Un gusto escribirle siempre. NUEVAMENTE le pido a ud. y a quienes conforman la OPOSICIÓN…………….Lograrán UNIRSE para votar en contra de presupuesto??? Varias cosas me resultan preocupantes: 1) Esta BASADO en una MENTIRA (inflación para el 2009 del 8%)
    2) Considerar el superavit supuesto SIN TENER en cuenta el nivel de recesión del campo, la baja de precios internacionales, sequía, etc. que SEGURAMENTE DISMINUIRÁ las recaudaciones.
    3) Lo peor…………………..que si APRUEBAN esta MENTIRA les siguen dando el OK para la aprobación de la Ley de Superpoderes que VIOLA CLARAMENTE EL ART. 29 DE LA CONSTITUCIÓN ARGENTINA.
    Puede ser que alguna vez, yo y otros ciudadanos rasos CONSIGAMOS SER ESCUCHADOS??? Puede ser que alguna vez quien legisle NO ROMPA CON EL PRINCIPIO DE CONSTITUCIONALIDAD??
    Se lo pido a ud. Senadora porque me parece (junto al bloque de la UCR) lo más RACIONAL dentro del recinto.
    Yo creo que en Diputados NO SE CONSIGUE porque la oposición NO se une. Quizás esté equivocada.
    De cualquier manera aceptaría gustosa me indicara si lo estoy.
    Atentamente
    Patricia Tufró

  2. Fay Dorys dijo:

    Muy estimada María Eugenia
    No sería razonable atribuir a la crisis económica mundial , la virtud de uniformar opiniones sobre el futuro de nuestras sociedades, indiscutiblemente el carácter económico está determinando un cambio fundamental de todas las estructuras dentro del proceso de desarrollo de un país, y especialmente la superación de las formas y relaciones con la estructura agraria.

    Bien lo ha manifestado Ud. con la fuerza de sus intervenciones y razonamientos en los complejos debates ocurridos en el Senado, pero también es innegable que la apasionada defensa de la oposición contiene la posibilidad de encender una nueva esperanza sobre nuestro futuro.

    Ahora la cuestion central es no trasladar los costos de la crisis en nuestros paises, especialmente a los sectores empobrecidos y marginales . El funcionamiento de las economias regionales, es sin duda costoso y a veces ineficiente, los apremios financieros que enfrentan las PYMES, se agravan a medida que no logran recuperse, o que se deprime la demanda. Y, la preocupacion social se traslada desde los problemas productivos a la lucha por los recursos que pueden garantizar la supervivencia , la necesidad de sobrevivir esta por encima de cualquier calculo economico.

    La mayoría automática del Congreso actúa muchas veces como robots manejados a control remoto, en tiempos que transcurren con tanta carga de angustia y pesimismo.
    A todos ellos les hace falta incorporar a su temática básica algunos ingredientes morales que generalmente faltan en los enfoques puramente económicos en cuestiones tan importantes como la injusta distribución del ingreso nacional,.el respeto al federalismo auténticamente injusto en la realidad, además de la falta de una planificación estratégica donde la teoría del desarrollo alcance a satisfacer las necesidades puntuales de nuestro sector agropecuario, hoy desalentado por rencores sórdidos vacíos de contenido e impropio de gobernantes obsesionados por la sensualidad del poder.

    La teoría del comportamiento es importante en la comprensión de la actual crisis mundial, a la que hay que prestarle una profunda atención, debiendo ser analizada sopesada en sus argumentos a fin de pensar seriamente en el crecimiento y conducta de nuestros pueblos, de modo tal que nuestras riquezas naturales sean uno de los ejes de nuestra productividad, donde el hombre de campo disponiendo de instrumentos útiles para mejorar su propia condición pueda elevar su calidad de vida desempeñando un papel histórico en el desarrollo sostenido de un país como el nuestro.

    Quién así no lo entienda no estará preparado para estar al frente de una sociedad que aspira a un verdadero cambio democrático,respetuso del federalismo, integrador, y dando cumplimiento a las Leyes Constitucionales.
    Dra. Fay Dorys Calvet

  3. Max Dicásolo dijo:

    Las Instituciones deben cobrar vida y hacer su trabajo o cumplir su función cuando son dirigidas por seres humanos, que son ciudadanos, si esto no es así estamos hablando ni mas ni menos que de instituciones corruptas, ¿estamos hablando de instituciones corruptas?…¿y como si estas instituciones son corruptas siguen funcionando impunemente?.

    Es como un hijo, que cuando el padre no está hace lo que se le da la gana, pero aquí estamos hablando de un hijo muy mayor, que se supone tiene juicio, criterio, que sabe lo que está bien y lo que está mal.

  4. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: accedo a su BLOG a través de Google porque cuando recibí su mensaje el mismo inhabilitaba a realizar comentarios. Ello llamó mi atención pero en su oportunidad tampoco pude acceder vía los buscadores usuales, así es que me quedé con el título… Como Usted bien sabe existen mecanismos de bloqueo según los destinos aunque espero que éste no sea el caso.
    Senadora, antes de expresar mis sentires rutinarios prefiero exponerle mi credo, no sea cosa que contribuya a la confusión (más de la que ya hay):
    1. Creo en la ARGENTINA como NACIÓN SOBERANA, a pesar que habiendo vivido en el primer mundo he comprendido que las fronteras de los países se han licuado con la GLOBALIZACIÓN y sus tendencias y consecuencias, hoy a la vista de quien las quiera ver…
    2. Creo en el FEDERALISMO que se está extinguiendo, movido por intereses que manipula el EJECUTIVO a su antojo y discreción. Seguramente los intereses que se esconden en esta intencionalidad propenden a la DESINTEGRACIÓN.
    3. Creo en la CONSTITUCIÓN NACIONAL, aunque a decir verdad desde la gesta de los noventa he asumido que la misma (Constitución) ha pasado a ser un DOCUMENTO REFERENCIAL que rige para unos pocos cuando les conviene y se transforma en LETRA MUERTA cuando a esos mismos les sirve a sus fines acomodaticios.
    4. Creo en los DERECHOS Y GARANTÍAS CONSTITUCIONALES, aunque (perdón por la reiteración de términos) mi sentir (mi piel para ser exacto, y le aseguro que soy de una peculiar sensibilidad) me indica que los derechos y las garantías se están extinguiendo al igual que las esperanzas y otras espectativas que a mi edad se observan con distintas perspectivas.
    5. Creo en la PROPIEDAD INTELECTUAL pero he asistido a cómo ésta ha sido sistemáticamente violada.
    6. Creo en el DERECHO PÚBLICO Y EL DERECHO PRIVADO, aunque la vida me ha demostrado que ambos se acomodan según los designios del EJECUTIVO de turno…
    7. Creo en DIOS (este debería ser el primer punto, pero dado que es algo personal e íntimo se limita a mi espíritu y convicción) como fuente de toda razón y justicia. Ello no significa que esté en concordancia con la INSTITUCIÓN IGLESIA donde hay hombres, políticas y tantos intereses e intenciones como las hay en el mundo de los mortales (me considero uno de ellos).
    8. Creo en el ESTADO DEMOCRÁTICO pero sinceramente debo expresarle que, aún cuando votamos regularmente desde 1983, y previo a ello según iban los desencuentros castrenses, mi visión personal es que ésta es UNA DEMOCRACIA MENTIROSA que favorece a unos pocos y daña a los muchos. Hace algunos días la escuchaba a la Señora González Duhalde y tenía la sensación de estar viendo una película en blanco y negro no porque ella no amerite mis respetos hacia su investidura sino porque ahora todos son “buenos” y lucen como “mejores”, cuando parece que olvidan que la HISTORIA ESCRITA podrá ser dibujada, transformada, tergiversada, etc., pero nunca borrada de las memorias ciudadanas (aún cuando el mesianismo del poder indique lo contrario). A la gestión maquiavélica de los 90 les debemos TODA LA MARGINALIDAD, TODA LA POBREZA, TODO EL OLVIDO, TODO EL AISLAMIENTO, TODA LA DESTRUCCIÓN que se instaló como método de ejercicio frívolo del poder sobre la ciudadanía, entre los cuales me cuento.
    9. Creo en los DERECHOS HUMANOS siempre y cuando estos sean aplicativos a TODOS de MANERA JURÍDICAMENTE EQUILIBRADA. Dado que este no es el caso de nuestro país… entiendo que los DERECHOS HUMANOS están encubriendo a la delincuencia, al narcotráfico, a los guerrilleros que en los 70 contribuyeron a agredir a toda la sociedad argentina (no sólo a los estamentos militares) sin contribuir siquiera con ideas para un cambio de modelo, a la corrupción instalada en el estado, en la política, en la justicia, en la Iglesia, donde circunstancialmente aparecen algunos “chivos expiatorios” que lavan las culpas de quienes propenden TODOS LOS MALES QUE TRANSITAMOS… En lo personal, siento que los ciudadanos NO TENEMOS DERECHOS y eso no me lo quita nadie ya que lo padezco cada vez que ejerzo mi profesión, cada vez que viajo, cada vez que entro a un hospital, cada vez que pretendo ser “mejor”, cada vez que veo el estado deplorable de mi querido MARIANO ACOSTA, cada vez que asisto a los padecimientos de mis hijos, de los hijos de mis amigos, de mis colegas, etc. Aunque me endilguen el mote de “apocalíptico” y “negativo”, tal suelen hacerlo muchos que me rodean, entiendo que avanzamos hacia la BARBARIE y la prueba está apenas uno abre la puerta de su casa…
    Al decir lo previo quedo jugado. Sin embargo, dado que mi historia personal ya está escrita y es pública, internacionalmente reconocida y nacionalmente desconocida (gracias a DIOS), me permito agregar lo que sigue, sin perder de vista que apenas es una opinión personal:
    a. Usted es distinta al medio que la contiene. Se percibe en sus “decires”, en sus “saberes” pero por sobre todo en su “conducta” como persona.
    b. ARGENTINA, su país, mi país, no tiene una CLASE POLÍTICA FORMADA para la función pública. Está constituida mayormente por OPORTUNISTAS que se olvidan del prójimo tan pronto alcanzan la FUNCIÓN que pretendían. A las pruebas me remito: traté infructuosamente de hablar con la Dra. Elisa Carrió en numerosas (más de doce) oportunidades sin que se dignara cotestarme un mail (le he enviado tres personales) y sin que me atendiera lo cual me hizo comprender que es tan igual a los otros que no vale la pena perder ni invertir tiempo en espectativas que se consumirán como tantas otras.
    c. No le hablo del PJ ya que además de haber conocido al propio General Juan Domingo Perón (estuve en sus brazos en la propia Casa de Gobierno cuando tenía 5 años de edad porque fui criado por la familia de un amigo entrañable de él, el primer Presidente del Líbano), he tenido frecuentes contactos con distintos actores de un partido que tal lo indica el término no sólo está “partido” sino fracturado, fragmentado, aunque lo lamentable de ello no es que lo esté en la interna sino que traslada dicho conflicto a toda la sociedad argentina, convirtiendo a la ciudadanía en un BOCA-RIVER que no le sirve a nadie (salvo sí a unos pocos). Dicha interna me permitió comprender que las miserias humanas anidan y se diseminan, en especial cuando el que ponía orden ya no está y mucho más aún cuando sus ideas se adaptan según las oscuras intenciones de aquellos que se muestran como ovejas pero esconden a monstruos.
    d. He conocido el ámbito castrense muy de cerca y a pesar de lo que aconteció durante los setenta no le hago cargo a las FUERZAS ARMADAS de toda la barbarie de dicha época, sino a individuos con nombre y apellido que confundieron ideas con terrorismo mezclando los términos y por ende sometiendo a la sociedad a un conflicto que permanece irresuelto porque la DEMOCRACIA aplica un terrorismo de estado distinto, pero semejante.
    e. Tuve la oportunidad de conocer a muchos miembros e integrantes de los movimientos revolucionarios denominados “Montoneros” y “ERP” y sé cómo vendían las almas de sus socios de armas para salvar las propias lo cual define el perfil de una circunstancia que nos ha provocado un daño monumental que está lejos, muy lejos de ser equilibradamente resuelto.
    f. Entiendo que nuestra SOCIEDAD, la ciudadanía, pretende un cambio de fondo. No obstante ello, percibo que gran parte de esta sociedad de la cual formo parte NO ESTÁ PREPARADA NI FORMADA para asumir el volumen, la dimensión del CAMBIO NECESARIO y mientras ello ocurre ARGENTINA SE CONSUME VEJADA por el FPV, sus socios, y los oportunistas que nunca están ausentes a una oportunidad de semejante envergadura…
    En este concurso se nos están licuando las pocas cosas que quedaban: Ferrocarriles, Compañía Aérea, Jubilaciones, Seguros Solidarios de Salud, Educación, fuentes laborales, etc.
    El mundo asiste por estas horas al FIN DE LA GLOBALIZACIÓN y ello traerá aparejadas situaciones violentas y conflictivas que se centrarán en una notable exclusión y una mayor marginación. Contrariamente a lo que expresan muchos “pensadores” de nuestra economía, y conociendo el PRIMER MUNDO desde adentro (no como turista), asumo que el TSUNAMI que aún no se divisa nos pasará por arriba arrasando gran parte de lo queda de nosotros. No soy ni adivino ni tampoco agorero… soy un profesional que está aún adosado a un pensamiento que ha desaparecido en nuestro país pero que me permite vislumbrar un futuro inestable, peligroso y devastador.
    Por ello, mi estimada Senadora, creo que la POLÍTICA debe ser re-fundada antes que la REPÚBLICA. Por ahora, al día de hoy el PACTO DEL BICENTENARIO se me aparece como un ATROPELLO MÁS y no alcanzo a ver cómo el PODER LEGISLATIVO podrá LEGISLAR con seriedad, cuando antes de ello la ARGENTINA, la suya y la mía, NI SIQUIERA TIENE JUSTICIA PARA TODOS.
    HOY, 21 de Octubre de 2008, siento que el PODER EJECUTIVO me saquea, me veja, me atropella, me miente, me burla, todos los días y ya estoy tan acostumbrado que hasta me parece que me “gusta”…
    Un cordial saludo
    CERASALE
    DNI 10119347

  5. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Senadora María Eugenia Estenssoro:
    Luego asistir anoche (con horario diferido) a distintos mensajes elaborados por la COALICIÓN CÍVICA, el PJ, el FPV, el radicalismo y con la participación del propio Vice-Presidente de la Nación y hasta la Dra. Carrió, deseo agregar lo que sigue:
    La performance de las AFJP en ARGENTINA ha sido uno de los tantos “negociados” pergeñados durante los noventa por la visión maquiavélica de quién no dudó en destruir TODO LO QUE HALLÓ A SU PASO…
    Aporté, doblemente a CONSOLIDAR y al ESTADO hasta que en 1998, por una circunstancia fortuita de la vida quedé sin trabajo y excluido de todo, permaneciendo en ese estado deplorable por un lapso prolongado. En lo personal lo defino así:
    No quise vender mi dignidad
    No quise entregar mi alma
    No quise sacrificar mis convicciones
    Ergo… debí pagar el precio que ello implica. Alto por cierto.
    Ni siquiera reniego de mi suerte… es más, entiendo que ha sido bueno lo que me sucedió.
    Por ello, hoy, la extinción de las AFJP en ARGENTINA, se justifica en un nuevo “negociado” que seguramente nutrirá alguna circunstancia política denominada vulgarmente “caja”, ya que la actual gestión del EJECUTIVO no es distinta de aquella sino peor.
    La tristeza que embarga a algunos ciudadanos como quien suscribe es que detrás de esto se justificará la extinción de la jubilación y el retiro porque a nadie debe escapar que ARGENTINA pierde puestos de trabajo en una relación significativamente inversa (matemáticamente hablando) a su capacidad para producirlos. Las nuevas generaciones están MARGINADAS desde su nacimiento y se les promete más exclusión y aislamiento (salvo que se trate de hijos de políticos o funcionarios obsecuentes)… Más allá de ello, aquella HISTÓRICA SESIÓN del SENADO no fue otra cosa que una oportunidad que la clase política ha usado para sacrificar una vez más a víctimas propiciatorias que nunca recibieron una respuesta, una solución a sus necesidades y mucho menos a sus demandas. Curiosamente los dirigentes agrarios tampoco son SANTOS de mi devoción porque juegan con las desgracias individuales de sus “representados” mostrándose serios, circunspectos, pero escondiendo ese singular sentido depredatorio que tienen en nuestra tierra aquellos que les cabe aparecer para la foto, la medalla y el beso… pero jamás comprometerse del todo con nada. ¿No sé si entiende?… Cómo pueden pretender los dirigentes agrarios hablar de derechos si nunca se han dignado a publicar como correspondería un programa-proyecto-planificación (budget) de producción a diez años. ¿Cómo?.
    No lo hacen porque en ARGENTINA negociar es sinónimo de guardarse algo… y si esto se publica los compremete restándoles margen de maniobra, justamente para guardarse ese “algo”.
    El SENADO dio un ejemplo pero lamentablemente se licuó en la circunstancia.
    La consecuencia política se tradujo en el aislamiento del Vice-Presidente inculpado de TRAICIÓN… justamente por aquellos que traicionan a la PATRIA todos los días y lo vienen haciendo desde vaya a saber cuándo.
    Muchos de sus colegas que votaron negativamente lo hicieron porque la decisión del EJECUTIVO les invadía intereses personales y nada más que por ello. Está bien que así sea, pero que nadie se rasgue las vestiduras.
    El PJ no es un jardín de tulipanes… precisamente. Antes bien son yuyos entremezclados en una madeja repugnante. La UCR no es distinta y sus acciones enseñan a cada paso lo más delicado del sentido depredatorio. Detrás de ello, el PRO y la CC no aparecen como ejemplos de nada… alcanza con escuchar definiciones y precisiones que se escenifican según la oportunidad.
    Mientras cada uno brinda su extraña visión de la realidad… la MARGINACIÓN CRECE, y el DESPRECIO lo hace aún más.
    Pero las VÍCTIMAS PROPICIATORIAS somos siempre los mismos…
    Senadora, mi expresión no es en su contra ni va en desmedro de su persona ni tampoco de su investidura. Insisto, Usted se distingue por su calidad, pero no alcanza para cambiar la historia. Un cordial saludo
    CERASALE

  6. Gustavo Capelli dijo:

    Buenas tardes, atento los anuncios de público conocimiento, según los cuales se eliminaría el sistema de capitalización, volviendo todo a control del estado, y teniendo en cuenta que las críticas mas importantes apuntan a la falta de previsibilidad en las políticas de nuestro gobierno, el hecho que se estarían afectando directamente los ahorros de la gente (en definitiva eso sería el dinero acumulado en las cuentas de capitalización, verdad?) y las lógicas sospechas que el verdadero fin de esta medida es hacerse de una caja impresionante, es que me permito acercarle humildemente una idea que entiendo sería interesante desarrollar como alternativa de proyecto:

    Admito que no he tenido tiempo de analizar el tema en profundidad, pero por lo poco que he leído, entiendo que el argumento principal del ejecutivo sería el hecho que – ante la crisis financiera global y las cuantiosas pérdidas que registran los mercados de valores – las A.F.J.P. no estarían en condiciones de garantizar el pago de la jubilación mínima, debiendo entonces el estado hacerse cargo de la diferencia. Ante este panorama, plantean como “salvación” traspasar directamente todo al Estado.

    Ahora bien, no podría plantearse un sistema mixto obligatorio, mediante el cual el Estado cubra hasta el valor de la jubilación mínima, y las AFJP seguir administrando el resto de los fondos.

    Es decir, podría calcularse cual tendría que ser el valor del aporte mínimo para que – capitalizado – se obtenga la jubilación mínima, y ese valor disponerse obligatoriamente que – a partir de ahora – vaya a la Caja Nacional.

    Por ejemplo, y no hice ningún cálculo ni estoy en condiciones de hacerlo, que de los Aportes y Contribuciones destinados al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, supongamos que ese valor mínimo diera como resultado $ 400,00. Actualmente el empleado aporta un 11 % de su sueldo bruto y el empleador un 10,17 % sobre dicho bruto. Es decir que actualmente, y sea donde sea que este destinado en este momento, un sueldo bruto de aproximadamente $ 1.900, genera para el sistema de jubilaciones (entre aportes y contribuciones) la suma del ejemplo ($ 400).

    Pero que ocurre con los sueldos superiores al del ejemplo.. Podría establecerse que quien haya optado por el régimen de capitalización, a partir de ahora, destine a su cuenta individual el excedente de ese valor mínimo, el que seguiría siendo administrado por las AFJP, pero no todos sus aportes.

    En resumen, el Estado recibiría a partir de ahora un importe fijo – a calcularse - sobre todos los haberes (no solo ya de los que estén en reparto como es actualmente), y con este dinero se haría cargo de afrontar hasta el monto de la jubilación mínima; y las AFJP administrarían la diferencia de aportes y respondería por el resto de la jubilación calculada según los aportes acumulados por cada uno.

    Esta idea es muy cruda y debería ser analizada por un experto en el tema, yo no lo soy y espero sepa disculpar si cometo algún error en el análisis, pero me parece un giro interesante. Seguramente lo que escribo no es nada novedoso y existan ya proyectos o ideas similares. Si es así, me gustaría conocerlos.

    Implicaría, por supuesto, que no se traspasen ahora al Estado todos los fondos aportados a las cuentas de capitalización, sino que, a partir de ahora, se divida el destino de los aportes y contribuciones, una parte a la caja pública (el valor necesario para garantizar la jubilación mínima), y el resto sega derivandose a las AFJP a fin que los administren, para los que así lo deseen.

    Agradezco su atención y me gustaría recibir acuse del presente y su opinión respecto de si – en su bloque – considerarían viable explorar esta idea para una alternativa al proyecto oficial una vez que se conozca.

    Atentamente

    Cdor. Gustavo Javier Capelli

    D.N.I. 22.448.937

    Neuquén

  7. carlos armando leichner dijo:

    Estimada Senadora:

    Gracias por darle sentido a la política.
    He visto y oído sus sólidas intervenciones en el tema del campo.
    Lo que ahora nos ocupa y preocupa -el saqueo- requiere otra vez su esfuerzo.
    Que Dios la ilumine y guie para que pueda seguir adelante, con la paciencia, templanza y convicción que ha demostrado Ud. tener.

    Carlos Leichner
    DNI 13.839.973
    Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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