Mandela y el debate pendiente
Nelson Mandela acaba de cumplir 90 años. Quiero recordarlo publicando el valiente y conmovedor alegato que pronunció en 1964 frente al tribunal que lo condenó a reclusión perpetua. La honestidad de sus palabras sirven para preguntarnos por qué hemos oído tan pocos relatos en nuestro país de quienes, como él, recurrieron a la lucha armada en décadas pasadas. Un debate pendiente.
«He dedicado toda mi vida a la lucha del pueblo africano. He luchado contra la dominación blanca y he luchado contra la dominación negra. Aspiro al ideal de una sociedad democrática y libre en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Se trata de un ideal que espero ver realizado y vivir. Pero si tuviera que ser de otra forma, es un ideal por el cual estoy preparado para morir»
Estas son las palabras finales del alegato que pronunció frente al tribunal que lo condenó a prisión perpetua en 1964 junto a varios compañeros. Más adelante publico la vesión completa del texto.
Con absoluta honestidad y valentía, sin evasivas para evitar una condena segura, Nelson Mandela explicó por qué miembros del Congreso Nacional Africano -un movimiento de liberación basado en los principios de la no violencia de Gandhi- adoptaron la lucha armada como último recurso y recibieron entrenamiento militar en países comunistas.
Cuando salió de la cárcel 27 años después, Nelson Mandela no tenía mancha alguna en su corazón y seguía abrigando los mismos ideales de armonía e igualdad.
En su autobiografía “El largo camino hacia la libertad”, cuenta que « sabía que el opresor debe ser liberado al igual que el oprimido. Un hombre que despoja a otro de su libertad es un prisionero del odio y está atrapado detrás de los barrotes de sus prejuicios, ambos han sido privados de su humanidad. Cuando salí de la prisión sabía que esa era mi misión: liberar tanto a los oprimidos como a los opresores. »
Mandela fue electo Presidente de Sudáfrica en 1994. Para reconciliar a una nación dividida, puso en marcha el programa de Verdad y Reconciliación por el cual personas involucradas en torturas y crímenes políticos debían arrepentirse públicamente y pedir perdón, tanto por el apartheid así como, también, los propios miembros de los grupos de liberación. Quien no lo hiciera sería procesado penalmente. (Ver mis artículos Mandela es el Gandhi contemporáneo, Nelson Mandela: líderes sin frontera, entre otros)
Porque su objetivo siempre fue la paz y la democratización de Sudáfrica y no « la guerra revolucionaria ». Al llegar al poder en 1994 Mandela puso el acento en la verdad, la reconciliacion y la sanación de su país y no en la división. Este hombre nacido en 1918, premio Nobel de la Paz, ya es símbolo de integridad e integración, valores esenciales para la política de nuestro siglo.
Sudáfrica fue y aún es una nación lastimada por el autoritarismo y la violencia política, al igual que nosotros en Argentina. Por eso considero que es un espejo en el que podemos mirarnos para superar nuestros propios dolores profundos.
Al analizar su proceso de revisión del pasado, vemos que a Sudáfrica todavía le falta justicia: son pocos los militares procesados penalmente, aunque miles confesaron las atrocidades cometidas.
A nosotros, que avanzamos mucho más judicialmente, nos sigue faltando verdad. Hemos escuchado los lacerantes testimonios de las víctimas contando los horrores de un Estado que instauró el terror y el asesinato como sistema. Pero la mayoría de los integrantes de las organizaciones armadas que escaparon o sobrevivieron a la muerte, todavía no admitieron públicamente que su objetivo era la revolución y no la democracia.
Al alzarse en armas contra el gobierno constitucional de Juan e Isabel Perón, con enorme irresponsabilidad, condujeron a la muerte a miles de jóvenes y contribuyeron a sumergir al país en un genocidio sin precedentes.
Sobre esos muertos jóvenes hemos construido nuestra fe en la democracia. Pero la democracia plena necesita de justicia y la justicia no se alcanzará si no contamos toda la verdad.
La semana pasada, tras la condena a reclusión perpetua del ex general Luciano Benjamin Menéndez, el escritor y periodista Martín Caparrós, simpatizante de algunos grupos armados empezó a contar su verdad en el diario Crítica. Antes que él hubieron otras voces valientes y honestas pero que no tuvieron mucha difusión, como la de Oscar del Barco.
La década del ‘70 no fue gloriosa como muchos de sus simpatizantes quieren hacernos creer. Fue una década macabra signada por las peores caras del autoritarismo, la violencia y la impunidad, males que aún no hemos logrado desterrar de nuestra cultura política y social. Matar al prójimo nunca puede ser un ideal.
Por eso espero que el debate acerca de este pasado reciente empiece a sincerarse y que el testimonio de Nelson Mandela eche luz sobre nuestra propia realidad.
Click para acceder a la versión completa del discurso (nota: traducciones -reducida y completa- a cargo de Diana Martí, editora del blog)
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Sra. Senadora:
Interesante nota que resume en pocas palabras el logro importante de un hombre al que un país
le homenajea de manera multitudinaria su cumpleaños.
Que importante destacar la labor en pos de la paz y el entendimiento para lograr una sintesis del
problema mucho más acabada. La Argentina todavía esta en plena guerra de la tesis-antitesis tal como
lo expone la teoria de Hengel…. para lograr que? Se esta retrocediendo y el avance judicial solo representa los intereses de un gobierno lleno de odio y venganza. No sirve esto. De esta forma se puede hacer justicia, pero a costa de no sanar las heridas y generar el olvido de lo que realmente pasó.
Lo que podemos ver en escenario es una evolución inmadura del conflicto. Es revolver la historia y volver con un problema de hace 30 años hoy. Que se logra con esto? Las Fuerzas Armadas y de Segurdad estan siendo afectadas por esta película. Se estan perjudicando a las instituciones que tienen a cargo al seguridad.
Creo que nadie esta a favor del genocidio. Pero todos olvidan que los mismos guerrilleros tomarno las armas para apropiarse del poder, para imponer ’su’ verdad.
También creo que es hora de un debate más maduro y conciliador, seguir el ejemplo de personas reconocidas mundialmente me pareceria lo más humano.
Lo único que se logra ocultando parte de la verdad es hacer que el conflicto siga en pie, por lo que la sintesis y comprensión del problema nunca pasará a la historia, quedando por siempre el fantasma del genocidio en la gente que no vivió los ‘70.
Emanuel Calvo Franco
María Eugenia, ponés sobre la mesa una perspectiva valiente de nuestra reciente historia.
Te alentamos a que sigas trabajando con integridad y con visión de integración.
Un abrazo desde Chajarí.
Buen análisis de Emanuel.
Los K, utilizan esta metodología porque el efecto se convierte en algo funcional a ellos y no por sus plenas convicciones; pero algo está cambiando, lentamente. La de ellos es un recurso ya gastado. Gritando viva Perón, viva Evita, muchos partidos han movilizado masas para llegar al poder y de hecho lo han conseguido. Como dice Emanuel respecto de “revolver historia de hace 30 años”, dejemos al Gral. Perón y a Eva que descansen tranquilos; pertenecen a otro tiempo y esta es otra época, circundada por variables distintas y anacrónicas a ellos; seamos capaces de exhibir nuestra creatividad y de reinstalar valores olvidados haciendo incapié en el respeto, en toda la amplitud de su significado. En el diseño de planes estratégicos, que serán para nuestros hijos, lo básico será la educación (tambien en el mas amplio sentido) ya que de alli se abrirán otras puertas en el intelecto de los educados . Ellos serán quienes estarán insertos en estos y otros nuevos escenarios, que no serán precisamente sencillos.
Un saludo cordial
María Eugenia; Creo que has elegido al hombre JUSTO, AL ESTADISTA que realmente es digno de admiración, el símbolo de la lucha por la libertad que supo conducir a su país a una transición histórica.
Fue acusado de terrorista , sin embargo tendió su mano a quienes lo agredieron en un clima de cordialidad, que le ha permitido ser reconocido internacionalmente como el mensajero de la Paz.
Cuanta diferencia con los que transitoriamente al frente de nuestro País como gobernantes se creen monarcas sin coronas pero utilizando el poder político lo descargan en agresiones y tratando de humillar y despreciar a quienes se oponen a sus decisiones.
Espero que en el futuro aquellos que nos representen tomen la imagen de este Estadista, y cuenten entre sus senadores a seres dignos y luchadores por la verdadera democracia como María Eugenia Estenssoro, un gran abrazo.
Fay Dorys
Desde mi óptica el asunto la única solución que tiene es el paso del tiempo.-
Lo afirma alguien que estuvo preso en la época del proceso en Tucumán (era soldado conscripto yme negué a colaborar) y que aún hoy me encuentro litigando con el Ejército por ese asunto.-
Brillante Mandela liberando opresores a la par que a los oprimidos. El odio y el prejuicio encarcelan el alma. Impiden luchar de verdad por la vida y por la libertad, por esos ideales demasiado claros y luminosos. Y es verdad, María Eugenia, matar al prójimo nunca puede ser un ideal. Ni tampoco, ni nunca, el instrumento extremo para alcanzar ningún ideal superior. Hay una contradicción insostenible en el propio planteo y, sin embargo, la historia está llena de este tipo de dialécticas… aún los humanos no hemos aprendido lo suficiente.
Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: la historia de la humanidad nos enseña hitos. Existen culturas que son por su propia naturaleza, de características “imperiales” y llevan en sus genes la intencionalidad de dominar, de someter. Durante el Siglo XX hemos asistido muchos de nosotros a distintos mecanismos de poder implantados en dicha dirección, comprados por los gobernantes de turno, muchas veces sometiéndose ellos mismos a cambio de prevendas, mejores pasares, etc.
Las dos guerras mundiales, sumadas a todos los conflictos ejecutados durante la centuria del 1900 (España, Corea, Vietman, Irak, Afganistán, etc.), más la imposición de la tecnología nuclear como método de intimidación, más el desarrollo de armamento cada vez más letal, la incorporación de la guerra biológica como medio más sofisticado de exterminio, nos muestran a una raza humana sumergida en la locura, mezclando mesianismo con mezquindades, miserias con demencias, oportunismo con atropellos…
En un momento el enemigo era el comunismo. En otro la guerrilla y los movimientos insurgentes.
Más allá de las razones de los unos y los otros, el siglo XX nos ha enseñado cuán fuera de los cabales se encuentra la sociedad humana, capaz de atentar contra sí misma, capaz de dañar su propio vehículo contenedor (el planeta TIERRA que es además el único en el que las condiciones son propicias para el sostenimiento de la vida humana, tal la conocemos).
Las razones que motivan las agresiones siempre se ven veladas por explicaciones que no resisten ningún análisis, representando excusas que favorecen la difusión según la ocasión. No lo fueron nunca a lo largo del siglo pasado, como tampoco lo son ahora. Nada justifica el terrorismo de los estados en contra de sus propias bases sociales, pero curiosamente dicho terrorismo se ejerce de diversas formas:
1. Propociando circunstancias económicas que favorecen la exclusión, la probreza y el marginamiento.
2. Organizando atentados de consecuencias temibles, en especial para aquellos que sobreviven a una experiencia traumática, límite, bloqueante, de la que jamás se regresa con la mente intacta, a lo que debe agregarse un problema nada menor: las eventuales incapacidades.
3. Promoviendo atentados que utilizan a la vida humana como medio.
Todas ellas enseñan tendencias expansivas.
No respeta a ninguna persona en su condición de tal ya que las estrategias militares y de inteligencia de los estados dominantes, reconoce estos ejercicios como “daños colaterales”, lo cual debe traducirse que no son de importancia ya que el fin justifica los medios.
Durante el siglo XX se fueron muchas vidas ilustres bajo dichas pautas o preceptos (Lady D, Gandhi, pero los nombres son tantos que hasta quizás Juan Pablo I podría quedar en dicha lista, me animaría a colocar hasta su propio padre y discúlpeme Usted por semejante aseveración pero con la edad uno va aprendiendo a mirar debajo del agua y a intuir dentrás de las declaraciones “oficiales”).
Sin embargo, detrás de los ilustres se fueron millones, cientos de millones de almas que no tuvieron la consideración general porque siempre nos vemos atropellados por las urgencias que fabrican nuestras propias incapacidades humanas.
El dolor se implanta en los cercanos pero se diluye en el desconocimiento del “otro”, la “lejanía”, o bien en la imposibilidad de asumir sentimientos ajenos. Pero el dolor asociado existe como entidad que une a los espíritus comunes. No es bueno para nadie ver como se extingue la vida de otro por un simple antojo, por un capricho que intenta imponer ideas.
En estos tiempos las sociedades ya no disponen de prioridades organizadas desde los Estados Políticos que las contienen, por el contrario están sometidas por las urgencias que imponen las rutinas.
El fenómeno es terrestre. Cunde por el mundo.
La proporción de pobres, marginados, excluidos, es cada vez mayor. A cambio de ello, los que aún permanecen dentro del sistema viven sometidos a sus propias “locuras” y sumergidos en la inconsciencia de no saber cuáles son límites, sin asumir que más tarde o más temprano cada uno de ellos formarán parte del listado de las víctimas.
Por estas horas el mundo ignora (hace que…) que China es uno de los regímenes que más pobreza ha generado en su propia sociedad, llevando a la muerte a millones de personas despreciadas hasta el hartazgo en nombre de una finalidad que sólo sirve a los fines del criterio imperial: pocos muy bien a cambio de muchos muy mal. Pero la China que vemos Usted y yo se consumirá en sus propios desperdicios porque la civilización no se representa por edificios monumentales, trenes magnéticos, industrias que contratan a una mano de obra calificada por centavos (casi por la comida)… donde la cultura no es el eje de construcción social, lo que sigue será un manifiesto, una expresión sofisticada de la barbarie.
No ocurren cosas diferentes por otros lados. Vea como viven las gentes en Afganistán, Pakistán, y en la propia India. Pregúntese qué quedará de Irak e Irán, Líbano y de la sociedad palestina…
Todo evidencia que algo anda muy mal en nuestras mentes porque no atinamos a imponernos un modelo de construcción mediante la PAZ. Hablamos de ella, declamamos, pero estamos cada día más lejos porque la prioridad del modelo imperial alguna vez sustentado en la seda, el té y el caucho, hoy lo está en los hidrocarburos, la tecnología electrónica, el poder nuclear, el aeroespacial, el agua dulce, los alimentos y las tierras que aún permanecen productivas y escasamente contaminadas, incluyendo en ello el monumental negocio de la venta de estupefacientes que facilitan el mantener al hombre sometido a sus propias miserias, así como alguna vez lo fue el alcohol.
Este ejercicio político que se expresa mediante la soberbia y la necedad y se sustenta en la ceguera y sordera no permite ver que las necesidades crecen y se multiplican, se superponen, al tiempo que las demandas contenidas se agigantan al modo de una ola de tsunami. No es de nuestro patrimonio. NO. Se ha diseminado por el orbe y donde hay un ser humano con poder político, éste estará rodeado por un aura de desprecio hacia su prójimo…
Cabe un replanteo serio.
La raza humana está al borde de su propio exterminio.
Ha agotado sus fuentes, aquellas que le proporcionan vida.
Ha diezmado su propio suelo, ese que le sostiene.
África contiene hoy una deuda de la raza humana hacia una sociedad pulverizada hasta un punto que los occidentales desconoce en su gran mayoría.
Asia contiene hoy una deuda de la raza humana hacia sectores sociales sometidos a los antojos de políticos y su partidos, aspectos que son desconocidos en occidente.
América Latina contiene más pobres y marginados que personas incluidas en el sistema productivo que se ha entregado por entero al modelo económico que está llevando al holocausto al mundo (como un todo).
Europa es algo semejante a una licuadora donde recurren los que intentan escaparse de sus temibles realidades (turcos, africanos, miembros de las comunidades de los ex -países del Este, etc.), más los que están allí desde siempre pero se están cayendo del sistema que ya no los puede sostener y entonces los expulsa hacia un vacío con final abierto…
Muchas son las voces que se han levantado contra lo que nos agobia, nos oprime, nos quita dignidad.
Muchas de ellas se han perdido consumidas por la intencionalidad de los poderes.
No obstante ello, el mundo no es el mismo desde 11-S, y mucho menos luego del 11-M… Ya no hay países objetivo, sencillamente porque las fronteras existen únicamente en los mapas y las banderas de las naciones han sido prolijamente reemplazadas por las banderas de los intereses de multinacionales “impersonales” donde, otra vez, el fin justifica los medios.
Los seres humanos nos debemos a nosotros mismos. Si pretendemos permanecer como “cultura” debemos revisar nuestras esencias y promover “fuentes” que alimenten la continuidad de la presencia de la creación como fuente (valga) de la sabiduría del verbo divino que no estamos en capacidad de replicar. De lo contrario, las almas perdidas clamarán por sus espacios, por sus tiempos, por sus destinos incumplidos…
Nuestro país no escapa por estas horas a nada de lo descripto, es más, forma parte del mundo, por ende forma parte del paisaje general donde unos pocos pretenden avasallar a los muchos, quitarles los derechos, restarles futuro, todo en nombre de una mentida democracia que enmascara derechos humanos de unos ignorando los de todos, garantías ciudadanas de unos despreciando las de todos.
NO SIRVE.
Transitamos un ESTADO ficticio, virtual, intangible, carente de alma, por ende ausente de espíritu. Las palabras no guardan sentido (consecuentemente los discursos están vacíos) y las acciones están viciadas de nulidad en su propio origen…
Insisto, la raza humana se debe una revisión profunda antes que sea demasiado tarde.
MANDELA representa a uno de ilustres cuyo mensaje debe interpretarse como una clara advertencia de lo que enfrentaremos si permanecemos en la senda en la que estamos.
Un cordial saludo.
CERASALE, Víctor Norberto
Ma. Eugenia, muy equilibrado tu analisis. He leido varias cosas sobre Mandela y es emocionante (hasta las lagrimas) leer sobre su vida.
Creo que se debe dejar de lado la hipocresia. Hoy es casi imposible decir que, asi como es mucho mas grave la comision de delitos por parte del Estado, esto no invalida que los cometidos por los que no lo son son menos delincuentes o asesinos. Es politicamente incorrecto y ’sospechoso’…como en los ‘70, pero al reves.
Hoy se quiere hacer creer que los `que mataban` en aquella decada, eran solo jovenes idealistas… Tengo 54 anos y recuerdo muy bien lo que era salir a la calle y no saber si volvias a tu casa… Habia terror por todos lados, bombas, enfrentamientos, y mas.
Asi como los responsables del estado deben pagar sus culpas, los demas asesinos de miles de inocentes tambien.
Mientras esto no suceda no lograremos madurar como sociedad y sacarnos las caretas.
Te aliento a seguir en este camino, que por lo que leo y escucho ultimamente, hay bastante gente que se esta ‘animando’ a ser un poco, apenas, politicamente incorrecta…
Graciana
Senadora:
Quiero decirle a muchos Argentinos, que en el mundo no nos tienen en cuenta, no existimos; sera que uno de los atributos que tenemos entre tantos otros es la hipocresia.
Recuerdo muchas cosas vividas, pero no me olvido que la gente apaludia el paso del Ejercito Argentino, en la avenida Rivadavia, y festejaba el fin del gobierno de Isabelita.
Seran los militares, responsables de muchas muertes justas o injustas, pero la orden dada por Isabel Martinez de Peron fue clara y terminante: aniquilar a la gerrilla.
Isabelita nunca fue juzgada, ni lo sera. Continuara con su vida comoda y sin penurias en España; sin que el gobiernio de esta nacion, piense jamas en extraditarla a la Argentina.
Hay que entender, de una buena vez, que en esos años se vivio una guerra, y mi vida como soldado conscripto, valia mas que cualquier otra. que por solo llevar el pelo corto, podia haber muerto, en cualquier esquina de Buenos Aires.
Hay que tener memoria para todo, y los Argentinos, tenemos solo la que nos conviene.
Desde ya que esta bueno ademas de tener memoria abrir los ojos y mirar que la justicia no se va a dar a conocer por entera porque siempre en nuestra clase politica hay todavía hay dirigentes que estan muy ligados a esa historia.
Maria Eugenia aclaro que este escrito tuyo que siempre apota Luz a nustra Conciencia recien lo estoy leyendo a fines del año 2010
Los Comentarios de Victor Cerasole y Carlos Rey estan buenisimos.
No puedo dejar de asociar todos estos materiales al movimieto por la Pz y la no violencia que se ha creado dentro del ambito de la CC
Por qué ? porque tengo la conviccion que, si bien como GRUPO HUMANO , en el sentido que P Rivere le otorgara al concepto, necesita más afinazamiento - claridad- madurez en los consensos internos, se encuentra en mejores condiciones para operar sobre la realidad; primero la interna, es decir , la propia militancia- posteriormente la externa -cotidiana-conflictiva
Cuál es el obstáculo que nos detiene en la busqueda colectiva de ese espejo en el que podamos mirarnos como sociedad, como nación, para superar lo que tu has denominado “dolores profundos” Por qué a nosotrosn os sigue faltando….es decir…tenemos una deuda pendiente con LA VERDAD.
coincido contigo: EL AUTORITARISMO LA VIOLENCIA Y LA IMPUNIDAD siguen siendo los males que no hemos desterrado de nuesra cultura politica, en primer término, y en nuestra cultura social, despues
Creo que desde la programación acádemica armada y propuesta con idoneidad profesional en nuestro instituto de formación ciudadana Hannah Arednt estábamos en el incipiente camino de ltrasformación espiritual…porque lo que se necesita como remedio para sacar de raiz dichos males es el CRECIMIENTO DE CONCIEN CIA EL DESARRROLLO HACIA EL PERFECCIONAMIENTO ESPIRITUAL.
Y del golpe….se produjo el cambio de rumbo a nivel de esa oportunidad formativa global…..se dieron explicaciones…..a mi o me alcanzaron
mucha veces me he preguntado cual fue el motivo que Lilita con la sabiduría que le carateriza crea ese organismo independiente y autonomo…….cual fue el tarjet de las personas que mayoritariamente concurria a las clases, conferencias, como finalizó todo?
Hay un amplio sector de la militancia que se resiste a abrir su inteligencia y su sensibiliad humana para comprender este tipo de cuestionamiento profundo que hace a nuestra propia condicion de humanidad
solo de esta manera se podra concretar la transformación de las practicas politico partidarias tradicionales.
no podremos llegar a informar y formar a los de “afuera” si antes no nos ponemos de acuerdo y vemos cómo lo hacemos primero con los de “adentro”
dejo picando la pelota para reflexionarlo a partir de Enero 2011
Hugo C ava docente psicologo psicopedagogo alumno del Hannah Arendt.