Necesitamos una conciencia y una sensibilidad diferentes
Eugenio Carutti, licenciado en Antropología y catedrático universitario, expone en el texto que sigue el fruto de algunas ideas acerca de las profundas diferencias entre los hombres a lo largo de su historia y los enfrentamientos que por ello hemos padecido y aún estamos sufriendo. Sin embargo, sostiene, todavía nos queda la gran posibilidad de relacionarnos de una manera diferente. Esta reflexión y su enseñanza nos permitirán ampliar nuestra mirada sobre el comportamiento y el futuro humanos. Carutti escribió Las lunas, Lunas, refugio de la memoria y Ascendentes en astrología (I y II) y dicta Casa XI, un programa de enseñanza que se inició en 1987 que privilegia su transmisión vivencial. Su metodología de trabajo pone un énfasis particular en el proceso global del estudiante, desde la reorganización de su sistema de pensamiento que implica una nueva integración emocional y sus correlatos corporales.
“Soy antropólogo y astrólogo, me he dedicado tanto a investigar la evolución del planeta Tierra y la evolución de la especie humana, como este misterio de que todo lo que sucede en la Tierra está conectado con lo que sucede en el cielo. Por mi formación, ha sido inevitable ver que todo está interconectado, nada está separado y aislado de ningún otro elemento de la realidad, sino que todos los elementos están profundamente interconectados. Cuando se produce un movimiento en cierta zona del universo, le corresponde otro movimiento en otra zona del universo. De hecho, tanto como antropólogo y como astrólogo, creo que el planeta Tierra, la humanidad, estamos viviendo una época excepcional. Creo que está habiendo un cambio muy profundo en la especie humana, un cambio que, por supuesto, no va a durar una generación. Durará 100, 200 años. Estamos en el medio de una transición difícil de dimensionar. Desde el punto de vista astrológico esto es muy evidente: que hay una convergencia de factores de elementos de posiciones del cielo que son extremadamente particulares, pero no voy a entrar en esto. Más bien quisiera hacer algunas reflexiones acerca de cambios que son muy visibles -y que nos marcan ciertas direcciones- y es muy importante estar atentos a ellas porque, como todo cambio, trae una enorme turbulencia. En esta turbulencia la conciencia en un nivel puede quedar muy capturada por muchas corrientes colectivas que están en transformación, se están destruyendo unas a las otras. Quizás el sentido de este tiempo es que se destruyan muchísimas corrientes de pensamiento y de sensaciones y de sentimiento. Tener la mayor claridad posible sobre este proceso es muy importante.
“Creo que la primera reflexión es darnos cuenta que la especie humana primero es una especie joven, que nuestro cerebro aún no ha madurado completamente. Es un hecho científico que utilizamos una muy pequeña parte de nuestro cerebro, que es todavía lo más misterioso para la ciencia tan desarrollada. Lo que no puede comprender la ciencia es cómo funciona el cerebro todavía. Estoy convencido de que nuestro cerebro está madurando aceleradamente, en un proceso de cambio que es muy exigente.
“La conciencia humana maduró desde nidos aislados. La especie humana se dispersó desde África y anidó en distintos lugares, formando tribus y civilizaciones y tradiciones. La característica de cada una de estas experiencias humanas es que se aisló de las demás. Cada experiencia humana se constituyó en un nido donde crecieron conciencias, experiencias, pero un denominador de todas las civilizaciones es la tendencia al aislamiento, que llevó a que cada tradición profundamente se siente diferente, se siente excepcional, se siente superior a las demás. Tiene una dificultad intrínseca, casi biológica en el sentido de reaccionar muy negativamente a las diferencias, repeler a lo diferente. En cada una de estas tradiciones, desde las más desarrolladas a las menos logradas, otra característica fundamental siempre ha sido la exigencia de que todos los humanos que nacen en el nido tienen que percibir la realidad de la misma manera. La exigencia primordial es que todos los humanos dentro de una tribu estemos de acuerdo en la manera en que percibimos el mundo. Cada comunidad siempre ha tenido este requisito. Hay una presión sobre cada individuo para que la percepción fuera convergente. No ha habido ninguna civilización realmente elástica en el sentido de aceptar percepciones diferentes de la realidad dentro de su propio centro.
“Una primera evidencia que hoy podemos ver es que hoy todas estas tradiciones, todos estos nidos están pasando por un proceso excepcional, están chocando entre sí. Este es un fenómeno totalmente nuevo, todas las culturas que se formaron, el pensamiento, las formas de sentir, de vivir, las creencias, los dioses, las religiones que cada uno había desarrollado muy cuidadosamente, que habían diferenciado cada cultura, hoy está destinada a chocar con otros. Como si la Tierra estuviera haciendo un gran experimento en que cada una de las múltiples experiencias humanas está obligada a chocar con la otra y a destruirse mutuamente en sus diferencias. Todos estamos viendo guerras de religión, estamos viendo cuánto le cuesta al ser humano hoy el tema de la raza, cuánto le cuesta lo diferente.
“Quizás lo que dije antes, que en cada nido el requisito siempre fue que todos pensaran lo mismo, parezca un poco extraño. Estas son las primeras generaciones en las que se puede estar en la mesa familiar y ver la realidad de manera completamente diferente. En mi mesa familiar eso era imposible. Este es uno de los primeros fenómenos cuya importancia tenemos que pensar, porque cuando están sucediendo y uno los vive no se da cuenta de la envergadura que tienen. “Uno no se da cuenta de que están sucediendo por primera vez en una historia que tiene millones de años. Personas que tienen creencias completamente diferentes pueden coexistir. Piensen que hace cien años esta reunión era imposible, tantos hombres y mujeres unos al lado de otros y con tan poca luz (…).
“Piensen en la India, los países islámicos, lugares de China. Aún millones de humanos no han aprendido a modular sus pulsos instintivos básicos por lo cual la sensación es que no pueden estar hombres y mujeres al lado del otro en ciertas condiciones. Hoy existe más de una humanidad en ese sentido, o más de una época humana. Están coexistiendo muchos tiempos en un mismo espacio. Las tradiciones se están, por las malas, mezclando, chocando, repeliendo, peleando. Y al mismo tiempo coexisten épocas distintas. Tiempo y espacio está mezclado en este momento en esta Tierra, pero esta es una revolución de una envergadura excepcional porque está exigiendo al cerebro procesar una cantidad de diferencias como nunca antes había procesado.
“Las diferencias más difíciles son las llamadas icónicas: ver a alguien de un color de piel diferente o con símbolos religiosos marcadamente diferentes, hasta hace poco tiempo en el planeta, produce una reacción física de miedo, de angustia, que lleva al ataque o al repliegue. Los humanos estamos aprendiendo muy aceleradamente lecciones que no quisimos aprender por muchísimo tiempo. Quizás el simple hecho que la Tierra sea una esfera hace que suceda. Tarde o temprano, todas las tradiciones van a converger, este es un hecho por la misma forma de la Tierra. Es imposible que no nos mezclemos. Pero mezclarse significa atravesar la destrucción. Una sensación de que todo lo conocido, todo lo que me da seguridad, lo que me define, toda la sensación de excepcionalidad, de diferencia, se cae. Los blancos todavía no nos estamos dando cuenta de qué es ser blanco, de qué es ser occidental, de las consecuencias de haber sido la civilización que motorizó esta unión forzada planetaria, las vamos a sentir. De hecho, nos sentimos superiores.
“Con ese tipo de conciencia, sabemos que la única manera de que se produzca esta convergencia es destructivamente. La misma lógica del proceso nos está indicando que tiene que haber una conciencia diferente. Esa conciencia todavía no apareció. El proceso evolutivo está sometiéndonos a una presión que nos exige una maduración completamente diferente, nos exige una capacidad para vincularnos con muchísimas diferencias. Hay un crecimiento en la complejidad de los hechos de toda la vida y esto va a aumentar cada vez más. Cada vez más va a haber más situaciones diferentes que no se pueden resolver por el viejo método que es la destrucción del diferente. Este ha sido el método de la especie humana, todos hemos utilizado este método en un millón de años. Al diferente hay que eliminarlo o dominarlo o absorberlo. No hay una inteligencia vincular desarrollada en el ser humano. Nuestra inteligencia vincular es muy pobre, nuestra capacidad de complejizar la vincularidad es muy pobre, somos aún maniáticamente posesivos. En lo más cotidiano, no puedo tolerar que el otro sea muy diferente, que tenga una visión del mundo completamente diferente. Aún no sabemos cómo hacer para resolver situaciones desde distintos puntos de vista. Eso es un cerebro nuevo, una conciencia nueva la que se necesita. Hoy llegamos hasta las Naciones Unidas que ya es admirable, pero como alguien decía las naciones no pueden ser unidas, cada una tiene sus intereses. Eso es lo que estamos viendo. Estamos en el prólogo de un proceso en el cual tiene que surgir una conciencia que sea humana, ni argentina, ni inglesa ni china. De hecho como antropólogos no sabemos qué es una cultura humana. Sabemos qué es una cultura islámica, quechua, etc. Pero cómo vive el ser humano como humanidad, como conciencia de humanidad no existe. Es algo que evolutivamente está implicado, es algo que tiene que suceder. Conociendo la evolución se van a presentar problemas que van a obligar a madurar en este sentido. Cuán dolorosamente suceda es un tema importante para nosotros, pero no para la evolución. Para la evolución es secundario el costo que conlleve desarrollar una conciencia humana. Aún no la tenemos, tenemos una conciencia de parte, fragmentaria, que no sabe cómo vincularse con aquellos que ven la realidad de manera completamente diferente.
“Creo que éste es el primer punto para enfocar. Es inexorable. Es necesario que se desarrolle una conciencia diferente; la que tenemos hoy no sirve. Esto da como resultado una turbulencia incesante, que quizás sea necesaria para desilusionarse, para que cada tradición se de cuenta. Los humanos creemos que somos la especie superior y que somos totalmente independientes del resto de la vida de la Tierra. Como sabemos, esto está trayendo problemas que tendremos que enfrentar. Acá tenemos dos posiciones, pero si las vemos a fondo son la misma. La reacción primera es que somos los dueños de la Tierra, los reyes de la naturaleza y que podemos hacer cualquier cosa. La posición opuesta es que somos los principales culpables del desastre en el planeta Tierra, por eso somos una especie negativa. Es notable que a nadie se le ocurra pensar que somos parte de la Tierra, somos una especie que está dentro de la evolución de la Tierra. Creernos que somos lo más importante o los culpables de todo, es lo mismo. Las dos posiciones que hoy discutimos en realidad son la misma. Esta posición está destinada a caer. La sensación de excepcionalidad y de no vínculo con el resto del planeta es una conciencia muy precaria que no puede resolver los problemas planetarios. Que no puede ser que sus dioses sean verdaderos y los demás no, que sus miembros son superiores. Nos cuesta pensar cómo nos ven otras tradiciones de miles de años, en realidad las tememos y las despreciamos. Si nos pasa esto vincularmente podemos estar seguros de que a ellos les pasa lo mismo. Nos desprecian y nos temen. La inteligencia vincular es la que puede comprender este temor, este desprecio, cuáles son las razones de esto y aprender a no reaccionar con temor y desprecio, que se pueda ir más allá de las reacciones automáticas inscriptas en la conciencia de la humanidad
“Mi convicción es que este es el tiempo en que todas estas ideas y sensaciones tan antiguas se van a desplomar. Uno no suele pensar que recién en la década del ‘60 una gran parte de la comunidad, por primera vez, se rebeló a que sus hijos varones fueran a la guerra. Un millón de años de orgullo, de identidad natural: si soy varón estoy hecho para ir a la guerra, nací para matar por mi tribu, por mi civilización. Es la primera vez que desertar fue algo honorable. En la misma época, el lado femenino se pudo comenzar a independizar de la programación básica de procrear, surgió la pastilla anticonceptiva, las mujeres del planeta pudieron comenzar a revisar dentro suyo si querían o no procrear. Esta posibilidad a gran escala de registrar, de problematizar si voy a procrear o no es tremendamente reciente. Yo creo que cuando uno es joven se debate entre dos tendencias muy grandes: sentir que tengo que ocupar un lugar en el mundo y que ese mundo ya está construido, y hay que ubicarse, y por otro lado la clara conciencia de que eso que está construido no está bien construido, y que ese tener que ubicarse en esa construcción que no está bien hecha es una carga tremenda. En principio uno tiene una fuerte tendencia a rebelarse. Ser joven hasta ahora es esa oscilación entre ubicarse y rebelarse. Yo creo que exige mucha madurez poder cuestionar lo construido a fondo, sin rebelarse. Por lo general la rebelión es pasar a un opuesto, es tomar una posición que ya está construida, que algún otro construyó. Empiezan a ser peleas entre construcciones del mundo. Si de algo puede servirles mi experiencia como ex-joven, yo creo que lo que está muy confundido no es una posición ideológica, un conjunto de ideas, sino que la mente humana está muy confundida. La conciencia humana aún es muy precaria. Creo que es muy importante que haya muchísimos jóvenes que tengan la fuerza suficiente como para atreverse a cuestionar la conciencia humana. Darse cuenta de cómo hemos construido el mundo, con qué miedos, con qué terrores, con qué ilusiones, con qué patrones construimos. Porque esos patrones inevitablemente llevan al conflicto. Creo que el planeta Tierra no puede soportar en los próximos cien años el mismo tipo de conflictos viene soportando. No puede soportar que un grupo se proponga aniquilar a otro grupo, porque ya el costo no es para esos grupos, el costo es para toda la humanidad, para todo el planeta. Necesariamente tiene que surgir una sensibilidad diferente. Esto que yo llamaba inteligencia vincular, quiero decir ser capaces de vincularse con claridad con seres diferentes. Y no crear la ilusión de que vemos todo de la misma manera. Uno sabe que no ve todo de la misma manera ni siquiera con el ser que dice amar. No somos iguales. Todos sabemos que no estamos diciendo lo mismo. Ya el hecho de ser varones o mujeres implica códigos diferentes. Varón chino, mujer sueca: uno puede imaginar la aventura de ese encuentro. De hecho la evolución va a provocar que nos mezclemos todos y en esa mezcla vamos a tener que aprender a decodificar los misteriosos códigos de los otros que no sabemos decodificar.
“Algo se está complejizando en nosotros, quizás no nos demos cuenta que ya está sucediendo. Ya por ejemplo la típica insatisfacción amorosa que tiene nuestra civilización que supuestamente no tenían nuestros bisabuelos, que no cuestionaban estas diferencias de código, nos damos cuenta de que hay una diferencia de código entre hombres y mujeres, y esto nos tiene locos, porque no hemos descifrado estos códigos y cómo se acoplan.
“Hay patrones vibratorios que van a hacer que el cambio se produzca. Hay algo que me hace optimista que es la astrología. La astrología dice que cíclicamente cambian las condiciones estructurales de todo el planeta. En el mismo sentido en que de pronto termina el invierno y comienza la primavera, un cambio de estación. Algo está destinado a desaparecer porque ya no es su tiempo, no es que sea ni bueno ni malo, no es más su tiempo. En ese sentido es que está mucho más abierta, que reconoce lo diferente.
“Bueno, básicamente eso es lo que quería plantearles para discutirlo, analizarlo“.
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Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: apreciables contenidos, realmente. La felicito a Usted por la iniciativa y al colega por su invaluable descripción. Coincido en muchas de las apreciaciones… posiblemente con visiones diferentes o posiblemente con abordajes propios de la experiencia que la vida nos brinda de manera individual, pero francamente me alegra poder acceder a una disertación “coherente” sobre un tema tan complejo, diverso y conflictivo. Al mismo tiempo me complace asistir a una visión antropológica diferente sobre la realidad de la condición humana contemporánea, algo que indudablemente le es propio del expositor y que revela sus intensas reflexiones.
El tema es casi inagotable, esencialmente lo es.
Mi visión personal me indica que el ciclo de la Tierra, el que transitamos, está concluido (horas más, horas menos)… lo que sigue nadie lo conoce así es que va en la conciencia de cada uno la interpretación que se haga de lo que enfrentaremos, dentro de un segundo, mañana, pasado, quién sabe.
No caben dudas que hemos comprometido la estabilidad natural del planeta en el cual vivimos, alterando cosas que no sabemos cómo son y jamás han sido debidamente estudiadas. Por ejemplo: hemos extraido petróleo (supuestos residuos fósiles) discrecionalmente sin considerar que es el elemento que brinda estabilidad tñermica al planeta y posibilita la vida, aislándolo del núcleo caliente, el magma que podría borrarnos en apenas segundos. Se han diezmado bosques sin calcular que el aire que respiramos, su calidad, depende de ello. Hemos alterado el clima del planeta hasta el hartazgo, no sólo con emisiones nocivas para la atmósfera sino promoviendo alteraciones del eje magnético misiones espaciales mediante.
Creo que como raza tenemos un conocimiento limitado de cada cosa. Muchas creemos saber cómo son, pero en verdad estamos lejos de conocerlas apropiadamente.
Este mundo depende de variables económicas que lo están consumiendo y que se sostienen porque aquellos que se han dedicado en la vida a “acumular” bienes materiales ya han perdido la dimensión del daño que le han propuesto a la raza humana como un todo en apenas 300 años (los 300 últimos) que indudablemente constituyen el factor y fundamento del cambio que enuncia Eugenio Carutti.
Al no conservar la idea del “valor” del y por el “otro”, hemos perdido el sentido del “valor” propio, intrínseco. Transitamos una etapa de la civilización donde estamos “todos contra todos” y a ciencia cierta nadie asume ni tampoco analiza el sentido último de esta circunstancia. Creo que el modelo americano de la competencia por la competencia misma ha quebrado el eje cultural humano restándole calidad y condición. Se aprecia en todo el orbe.
Nadie, ninguno de nosotros, tiene valor sin el valor del prójimo, del próximo, del otro.
La guerra de géneros impuesta desde lo mediático sólo ha proporcionado aislamiento, intolerancia, incomprensión, desprecio, que tarde o temprano lamentaremos.
Transitamos un tiempo donde las ciencias ya no se fundan en la filosofía y ello las aisla de la ética. Ciencia sin filosofía es una pretensión vacía de interpretación del espacio-tiempo, pero Ciencia sin ética es establecer las bases para una humanidad sin espíritu donde el valor se desintegra al igual que la condición humana.
Estamos asistiendo a la destrucción de nuestra propia especie por nosotros mismos, pero arrastrando a la creación como un todo. No es un tema menor pero indudablemente hace falta un nuevo orden que no está ni en nuestras manos ni tampoco en nuestra capacidad.
Da para mucho. Nosotros no somos, individualmente, más que un grano de arena en el universo… venimos indefensos y desnudos, nos vamos igual. Ello indica que el mundo de las ideas al que hacía referencia Platón no es una entelequia sino una realidad que sostiene a la creación como un todo. Por otra parte, dicho mundo no es invención del propio sabio griego sino que fue adoptado de los conocimientos egipcios y vaya a saber de dónde lo habían tomado estos… esencialmente: los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece.
Un cordial saludo y gracias por el aporte.
CERASALE, Víctor Norberto
Estimado Haroldo Grisanti, agradezco en nombre de Vecinos Comuna 12, publicar los pensamientos del Profesor Eugenio Carutti, A los mayores nos trae el recuerdo de los años 70 con aquella famosa película “2001 Odisea en el Espacio” que en sus principios los hombres de las cavernas se disputaban el agua, el fuego, los alimentos, lleva a la reflexión, porque seguimos peleando hoy en día, por los comoditis alimentarios, (Campo vs Recaudador).
El salto generacional, la terminación del invierno y el comienzo de la primavera en la vida de la humanidad, según lo expresa el autor, Da valor al único comoditis valedero, La Educación en recursos humanos, la pregunta es? cuantos premios Novel obtuvimos en estos 25 años de democracia y sigue quedando muchas preguntas más sin contestar?
Saluda, Julio C. Garés – Vecinos Comuna 12
Lo leo, lo re-leo, e insisto: brillante iniciativa, mejor contenido. Mueve el espíritu, inunda el alma, lleva de la mano a la reflexión. Gracias una vez más.
un PLACER ENCONTRAR LAS PALABRAS DEL PROFESOR CARRUTI. TAMBIEN POR MI FORMACION, COINCIDO AMPLIAMENTE CON LOS CONCEPTOS POR EL VOLCADOS. DESDE MI MAS TIERNA INFANCIA LLEVO GRABADAS ALGUNAS FRASES QUE COTIDIARIAMENTE SE LARGABAN AL AIRE..VENGAN, VAMOS A CONVERSAR”…”ESCUCHA A TU HERMANO Y DESPUES DAS TU OPINION..” ESTE MES PAPA GANO POCO DINERO, ASI QUE NO PIDAN EN EXCESO”…PONGANSE CONTENTOS! PODEMOS IR DE VACACIONES!” GRACIAS POR ESTUDIAR TANTO, NOS SENTIMOS FELICES CON USTEDES…..Y ASI MUCHAS FRASES MAS DEL MISMO VALOR EMOTIVO . COMO CADA VEZ ESTOY MAS SEGURA QUE COMO ES EN EL CIELO ES EN LA TIERRA, COMO ES EN LA MENTE ES EN EL CUERPO Y COMO ES ARRIBA ES ABAJO, TAMBIEN PUEDO ASEGURAR QUE EN NUESTRO MICROCOSMOS SUCEDE AQUELLO QUE MI MUNDO DICE QUE ES. Y TODO LO QUE VIVO EN EL ES LO QUE PUEDO EXPANDIR. SOLO PUEDO DAR LO QUE TENGO.
SI EN MI HOGAR HUBO CONCIENCIA DE EQUIPO, SE INCULCO RESPETO, SE SUPO DE LA SOLIDARIDAD, NOS ENSEÑARON DEL AMOR EN LA PRACTICA DE VALORES ..DICILMENTE YO SALGA A LA CALLE A AGREDIR A MI PROJIMO, SOLO PORQUE NO COINCIDIMOS EN ALGUNAS IDEAS. DIFICILMENTE YO PIERDA TODA MI ESCENCIA EN POS DE UN IDEAL POLITICOSOCIAL, YA QUE ES ALLI DONDE COMO UN FIN ULTIMO EL HUMANO SE CONGREGA. SI VENGO DE UN NIDO CONTENEDOR BUSCARE JUNTARME NO DIGREGARME O FRAGMENTARME.POR ESTO ES QUE PIENSO QUE BUENO PENSAR EN LA NUEVA CONCIENCIA, QUE BUENO QUE PERSONAS TAN INSTRUIDAS, SEAN TAN HUMANISTAS. QUE BUENO SABER QUE CADA VEZ SOMOS MAS LOS QUE MARCHAMOS HACIA LA LUZ DE LAS IDEAS, LA CLARIDAD DE LAS INTENCIONES Y VOLCAMOS LO QUE SOMOS, HASTA DONDE HEMOS LLEGADO, PORQUE SI NOS HACE BIEN, ES PARA EL BIEN DE TODOS.
CREO PROFUNDAMENTE QUE LA NUEVA CONCIENCIA ESTA. Y CON LO QUE NOS FUNCIONE DE NUESTRO CEREBRO EN EVOLUCION, TRATAREMOS Y TRATAMOS A DIARIO QUE SE DEMUESTRE EN NUESTRAS ACCIONES.
PORQUE CUANDO SE QUE LLEGARON 48 MAQUINAS A LA PENITENCIARIA, QUE LOS MEDICOS DEL MUNDO, ESTAN A FUL EL EL IMPENETRABLE CHAQUEÑO, ATENDIENDO A LOS MENOS FAVORECIDOS., QUE MADRES SOLAS TRABAJAN DE SOL A SOL PARA CRIAR Y ADUCAR A SUS HIJOS, CUANDO VEO TRABAJAR A LAS ENFERMERAS DEL HOSPITAL DURAN CONTENTAS, PORQUE EN ESE HOSPITAL NO FALTA NADA…PORQUE SE ADMINISTRA BIEN, SENCILLO.
SE ME LLENA TANTO EL CORAZON DE AMOR, QUE CASI SALGO A PROTESTAR CON GANAS DE ABRAZARLOS A TODOS LOS QUE NO COINCIDEN CONMIGO…SI. “YA SE QUE SOY UNA SOÑADORA , PERO NO SOY LA UNICA”…
GRACIAS PROFESOR POR MOVILIZAR MI TARDE DE DOMINGO, CREO EN LA HUMANIDAD AUNQUE EL DESPERTAR SEA LENTO Y LE PIDO A DIOS QUE NOS ILUMINE COMO GRUPO, PARA EL DESPERTAR DE UNA NUEVA CONCIENCIA, Y EL DESARROLLO DE UNA NUEVA SENSIBILIDAD COMO NACION Y COMO HABITANTES DEL PLANETA.
DESDE MI CORAZON.
BEA SAITTA.
Coincido con Carutti en que vivimos un ciclo estupendo, de caída de una Civilización corrupta e inservible, y que ya estamos atisbando los indicios de una nueva conciencia. Transcribo opinión emitida el 19 de junio ppdo.:
Un extraordinario avance educativo en la Argentina
Continuando los tiempos de Caín y Abel, personificando los elementos constitutivos de toda naturaleza humana, pasando por la crucifixión de Cristo por parte del pueblo (y su casi inmediata resurrección), y por todas las guerras de la humanidad, esta semana en la Argentina hemos vivido una síntesis histórica notable.
Todo ser humano posee internamente dos fuentes de poder estupendas, que Walt Disney inmortalizó como La Bella y La Bestia. Una es la fuente del miedo, de la bronca y del egoísmo, muy poderosa, tanto como diez bombas atómicas (ver Einstein y el Increíble Hulk), y la otra es la fuente del amor, del altruismo y de la belleza, muchísimo más poderosa.
Todos los argentinos tenemos dentro los reflejos de estos dos poderes, que en nuestra sociedad incipiente se manifiestaron como la herida absurda entre nuestros aspectos peronistas y nuestros aspectos gorilas, que vivimos como los bombardeos a la Plaza de Mayo en 1955, el terrorismo de Estado, el proceso de desaparición de personas, la apertura indiscriminada de la economía, la guerra contra el Imperio Británico y EE.UU. juntos, las deudas externas y el desamparo social argentino, y finalmente ahora como la crisis del campo, que es un emergente brutal de estas heridas no curadas.
La secuencia revivida en la semana que termina, indica que estamos a punto de educar a La Bestia en nosotros, de curar la herida absurda entre nuestros aspectos altruistas, amorosos y nuestros aspectos egoístas, brutales.
En 53 años, desde el bombardeo a la desaparición, la guerra y el desamparo, La Bestia se manifiesta mucho menos destructiva, con cortes de ruta, cacerolazos, insultos y bocinazos solamente.
Por primera vez en la historia , un dirigente político peronista le da a la Plaza el carácter de símbolo de todos los argentinos.
Por primera vez en la historia la palabra Amor se repite públicamente para designar un ámbito de manifestación política.
¿Podremos producir el Matrimonio Interno entre la Bella y la Bestia?
¿Podremos curar la herida absurda que como argentinos todos llevamos dentro?
La oportunidad es histórica. Y fugaz. Si prevalece el odio, se destruirá la endeble trama social que aún persiste. Tendremos una guerra miserable, entre la miseria de los opulentos y la miseria de los desheredados. Y lucharemos, hasta que aprendamos a amarnos. O desapareceremos como comunidad organizada. Luego resucitaremos.
Si prevalece la Bella, Argentina puede resurgir como ejemplo planetario de Sabiduría, Voluntad y Amor.
Ello depende de nuestra íntima conexión personal, secreta e inviolable con la Bella o con la Bestia.
Un abrazo para todos,
Carlos Tereschuk
Hola Mariu, la verdad que me encantó escucharte hoy en el FORO ECUMÉNICO sobre la RESPONSABILIDAD SOCIAL y la CRISIS ALIMENTICIA, coincido plenamente en el hecho de que el cambio debe darse primero individualmente, TODOS tenemos que entender lo que necesita el país y el prójimo y tratar de ponerlo en práctica lo antes posible… Es simple como NO tirar un papelito en el piso, debemos hacer lo correcto cada uno de nosotros, evitar esa “viveza boba” que tanto nos perjudica como país, sinó seguiremos buscando excusas en los malos hábitos de la sociedad, para sentirnos del montón y, por ende, no necesitar cambiar (que es lo más dificil y lo que todos debemos hacer para transformar al país).
Ahora, cuando logremos ser mejores ciudadanos más justos y solidarios (haciendo lo que hicimos por el Campo pero siempre y con todos los sectores), el país se levantará rápidamente.
Quiero que sepas que desde que empecé a interesarme un poquito más en POLÍTICA (hoy tengo 25 años y hace algo más de 3 años que DEJÉ DE EVITAR las páginas del diario), ya no siento que todo esté perdido. Hay gente buena también, no son todos chantas y ñoquis.
“Cuando la sociedad piensa que la política está muy sucia como para prestarle atención, es cuando más necesario es buscar formar parte de ella para intentar limpiarla” —> proverbio propio y recién inventado.
Te admiro como a muchos/as más de las personas que nos representan (tampoco son tantos) y trataré de meterme lo antes posible para ayudar a arreglar el país (cosa que trato de hacer día a día desde niño en las distintas posiciones que tuve en la sociedad).
Un beso grande
para todo el que lea lo
que estoy terminando de escribir.
Gonzalo E. Martínez Ricci
Estudiante de la F.C.E. (U.B.A.)
NI NACION ,NI LA CIUDAD DE BS AS PUEDE ,NI DEBE JUGAR AL JUEGO DEL “CAOS CONTROLADO!”:NUESTRA CIUDAD A ESTAS ALTURAS YA DEBERIA TENER 2 TANDAS DE EGRESADOS DE CAMADAS DE OFICIALES Y TROPA PARA PATRUÑLLAR TODAQ LA CIUDAD. NO COMO CHICOS CAPRICHOSOS PELEAR POR QUIEN SE LLEVA A LA FEDERAL. ADEMAS MIENTRAS SE FORMABA A CONCIENCIA LOS GRUPOS DE FUTUROS EGRESADOS ,SE MANTENIAN TODOS LOS ADICIONALES PARA TODOS LOS BARRIOS Y SE DEBIA Y SE DEBE LLEVAR LA POBLACION DE LA CIUDAD A = 0-CERO CIUDADANO DURMIENDO EN LA CALLE. REACTIVAR AL FONAVI- REACTIVAR CARGOS Y SUELDOS REALES DE CADA EMPLEADO DE LA CIDUDAD - PLAN VIVIENDAS EN=0!!. SALUD :TOTALMENTE CON SUS PROPIPOS MANEJOS DECENTRALIOZADOS Y CADA CAJA CHICA DE CADA UNO DE LOS 33 HOSPITALES OCUPANDOSE DE SUS PROPIAS NECESIDADES, EL CONTROL SE PUEDE HACER IGUAL Y BIEN HECHO .NADA FALTARÁ. reactivar las dependencias que estan en un”limbo” de actividad”municipal y limpieza a full. la cual no existe .y tantas cosas mas. gracias ME por ser candidata!!
ALGO QUE SIEMPRE SIGUE PASANDO Y NO DEBE SER MAS ASI: LOS PRESOS NO DEBEN SER MAS TRASLADADOS A LOS HOSPITALES DESDE DEVOTO (U2). CUENTAN EN SUS DEPENDENCIAS CON EL SUFICIENTE RECURSO TECNICO HUMANO PROFESIONAL PARA NO EXPONER A LA POBLACION CIUDADANA A PELIGROS COMO TIROTEOS- PROCEDIMIENTOS DE ESCAPADASDESDE LOS HOSPITALES ETC. Y SI ALGUIEN DE LOS SERVICIOS PENITENCIARIOS DICE NO CONTAR CON LO NECESARIO. HAY AGENTES DEL GCBA DISPUESTOS A ARMARLES LAS DEPENDENCIAS NECESARIAS PARA EVITAR SEMEJANTES PROBLEMAS QUE YA SON INTOLERABLES.