La no violencia y la construcción activa de la paz

Por Maria Eugenia Estenssoro / 25 de Junio de 2008

“Paz”, “pacificación”, “diálogo”, “consenso”. Tal vez porque tanto nos faltan, éstas son las palabras que más oímos en la conflictiva Argentina de los últimos meses. La paz no es un concepto, es un estado del ser, íntimo, profundo, que comienza en cada uno de nosotros. Es una elección individual y colectiva.

En momentos en que el Congreso comienza el debate sobre la ley del campo, el lunes 23 de este mes di una clase en el Instituto “Hannah Arendt”. Seguidamente, encontrarán el texto de la clase que dicté en el marco del curso magistral “La No Violencia y la Construcción Activa de la Paz”, que se dicta una vez a la semana.

El individuo y la sociedad en la construcción de la paz
Agradezco al Instituto “Hannah Arendt”, a Elisa Carrió y a Diana Maffía el haberme invitado a dialogar con ustedes sobre la construcción de la paz, especialmente en el momento histórico que vive nuestro país, cuando el Congreso de la Nación tiene la responsabilidad de sancionar una ley agropecuaria que le permita al campo ser el motor de nuestro desarrollo con equidad en las próximas décadas, porque es la gran oportunidad que tenemos dado el contexto internacional. Esta ley deberá reestablecer un federalismo real en la Argentina, un federalismo no declamado, sino verdadero, que redistribuya el mapa del poder y la riqueza entre el gobierno nacional y las provincias.

Una visión anticipada

Quiero destacar que, hace ya mucho tiempo, una de las principales líderes políticas de la Argentina, Elisa Carrió, tuvo la visión de que los ejes de la prédica y práctica política de la Coalición Cívica fueran la no violencia, la paz y la producción agroindustrial como motor del desarrollo con equidad de la Argentina de las próximas décadas.

Muchos habrán pensado… «¿De qué habla Carrió?», «¿De la paz, de la no violencia y el campo?», «¿A quién le importa?» Los acontecimientos de los últimos meses le han dado la razón. Hoy la mayoría de los argentinos no habla de otra cosa, no desea otra cosa.

La sociedad le está exigiendo a la Presidenta Cristina Kirchner, y a su gobierno, no violencia, verdad, mesura, paz y respeto para todos los argentinos y, especialmente, para los productores rurales y los pueblos y ciudades de las provincias que hicieron posible la recuperación argentina y que posibilitarán un desarrollo aún mayor, con justicia social, en los próximos años, si los apoyamos y respetamos.

Meditación: la paz del corazón

Hoy vamos a hablar de la paz, del rol del individuo y de la sociedad en la construcción de la paz. Yo quiero hablarles de una paz distinta, no de la paz de los filósofos, los académicos o los políticos. Quiero hablarles de una paz más cercana y más simple, aunque por ello tal vez más comprometida y difícil: la paz del corazón. Esta paz está al alcance de todos nosotros, y es por eso que les propongo que comencemos nuestra reunión haciendo cinco minutos de silencio, aquietando nuestras mentes, nuestros corazones, nuestros cuerpos, para que la paz sea con nosotros.

Momento de Reflexión:

¿Qué sintieron ? ¿Experimentaron la unión del cuerpo, el corazón y la mente ?

Occidente y Oriente

En un reportaje que le hicieron al maestro espiritual Osho, le preguntaron si creía en Dios. Y él dio una respuesta absolutamente oriental. Dijo : «No importa si creo o no en Dios, lo importante es que yo conozco a Dios.»

Creer es una acción especulativa, intelectual, mental, implica adherir o no a un dogma, a algo externo; conocer es una acción que denota una experiencia directa, personal, vivencial, íntima y, por eso, irrefutable.

Esa diferencia entre creer y conocer, es lo que diferencia al pensamiento occidental del pensamiento oriental.

¿Queremos creer en la paz o anhelamos practicar la paz, conocer la paz, vivir en paz? ¿Es un axioma político o una elección de vida? ¿Queremos tener razón o vivir en paz?, como postula Un Curso de Milagros.

Porque podemos creer que la paz es importantísima, pero si no la practicamos diariamente, si no la vivimos, ¿de qué sirve?

La paz empieza en mí y en tí

Déjenme leer unas palabras del discurso que dio la líder cristiana Eileen Caddy hace 30 años en la India, en una Conferencia Mundial Por la Paz. Tienen la misma vigencia hoy en día. ¿Qué nos dice a nosotros aquí y ahora?

“Eileen Caddy

Maestra cristiana, fundadora de la comunidad Findhorn

Qué fácil es que cada uno de nosotros diga: “Claro que deseo la paz universal, pero no hay nada que pueda hacer al respecto. Después de todo solo soy una persona. Dejaré todo a los políticos.” Entonces, ¿qué hacemos? Nos escondemos en nuestras pequeñas caparazones y permitimos que la paz del mundo se desvanezca en la oscuridad porque nos sentimos impotentes.

¿Qué puedo hacer como individuo acerca de ello? ¿Cuál es mi responsabilidad? Puedo hablar de paz universal, pero eso no la originará. Puedo escribir al respecto, mandar panfletos y continuar con marchas de protesta, pero eso no creará la paz. Podemos aún tener importantes conferencias entre naciones acerca de la paz, pero no harán que haya paz.

Todos anhelamos la paz, pero empezamos de manera equivocada. En lugar de empezar por el techo, tenemos que empezar por las bases. Somos lo que pensamos. Como piensa la gente de una nación, así es esta. Si su punto de vista es agresivo o defensivo, seguramente originará guerra. Cuando hay celos, codicia y odio en el seno de una nación, ninguna conversación sobre la paz será capaz de crearla. Cambien el pensamiento, la conciencia de toda la nación y verán como su política va a cambiar también. Se salvar al mundo de su destrucción por un cambio de conciencia. Esto no se hará dando conferencias o criticando gobiernos. No son los otros los que tienen que cambiar, somos nosotros mismos.

La paz universal empieza dentro de cada individuo. Empieza en mí y empieza en ti. Es como un guijarro arrojado al medio de un estanque. Las ondas se extienden cada vez más, pero comienzan en el mismo centro.

Podemos empezar a hacer algo al respecto ahora mismo. Miremos dentro de nuestros corazones. ¿Qué está pasando en nuestras propias vidas? ¿En la familia? ¿Con las personas con las que trabajamos? ¿Que pasará con el resultado de la airada discusión que tuve ayer con mi esposa? ¿Qué acerca de la persona que encontraste la semana pasada y a la que juraste no volver a hablarle porque se niega a considerar tu punto de vista? Ahí es donde se malogra la paz, donde empieza la guerra. Hasta que no podamos poner armonía en nuestra vida diaria y aprender a amar a la gente que nos rodea, ¿cómo podremos esperar traer la paz al mundo? Son el amor, la comprensión y la tolerancia los que traen la paz.

¿Han elegido ustedes concientemente vivir en paz, día a día, con ustedes mismos, con su familia, sus compañeros de trabajo, de militancia, con sus adversarios o competidores?”

Gandhi, un testimonio de vida

Mahatma Gandhi fue quien introdujo el pensamiento de la no violencia a la política. Siguiendo el mandamiento de Jesús que dice, si te pegan en una mejilla, pon la otra, él está convencido de que la fe y la mansedumbre del pueblo indio derribará al poderío británico. Y lo logra. Gandhi también decide vivir junto al pueblo que liberará: deja el confort de una vida de élite, los trenes de primera clase y los elegantes trajes ingleses y elige caminar descalzo por toda la India, con un palo como bastón y vistiendo un taparrabos. Su prédica es una práctica cotidiana: una vivencia. Su palabra tiene la fuerza del testimonio. Ghandi se retira a su ashram para purificar su espíritu, su mente y su accionar. A esto llamamos autoconocimiento y sabiduría. El líder como sabio que ahonda en la meditación y en el autoconocimiento. La paz de espíritu es el requisito para acceder al conocimiento.

¿Habitualmente pensamos en el gobernante, en el líder, como un sabio, como alguien que domina las pasiones humanas para llegar, a través del autoconocimiento, al amor y a la paz?

Manual para el buen gobernante

Hace 2.500 años, Lao Tsé, un viejo asesor de la corte imperial china, descorazonado por la corrupción y la decadencia del Imperio, abandonó el mundo para reflexionar acerca del misterio de la existencia y el arte de gobernar. Lao Tsé escribió el Tao Te King, un librito de 81 aforismos, dirigido al sabio, al buen gobernante.

Les recomiendo los aforismos 33, 63, 75 y 76.

Lao Tsé equipara al buen gobernante con el sabio. Ni el guerrero ni el erudito: el sabio. Para llegar a la sabiduría, que significa conocer y dominar las pasiones humanas, hay que profundizar el autoconocimiento y el autogobierno. Ese es el camino que siguió Gandhi; y ése fue el camino que conoció, por fuerza, otro líder de la no violencia y la paz, Nelson Mandela.

El perdón de Mandela

Sin lugar a dudas, Nelson Mandela es el líder contemporáneo que se equipara, por su fuerza moral y espiritual, a Ghandi y a otro grande, Martin Luther King. Así como Gandhi nos legó la fuerza de la no violencia que derriba imperios; Mandela nos legó la fuerza del perdón que sanó las heridas más profundas y liberó a una nación del odio y la esclavitud. Healing, sanación. Ésa es la palabra que aparece en la Constitución sudafricana. El perdón y la sanación como paso previo a la pacificación de un pueblo que conoció 300 años de esclavitud y atrocidades. Un hombre que pasó 27 años en la cárcel y que, al salir, tenía clara cuál era su misión: liberar a los oprimidos y a los opresores por igual.

“…Fue en esos largos y solitarios años, que mi sed de libertad para con mi pueblo se convirtió en sed de libertad para todos los pueblos, blancos y negros por igual. Sabía muy bien que el opresor debía ser liberado al igual que el oprimido. Un hombre que priva de libertad a otro es un prisionero del odio, está preso detrás de los barrotes de sus prejuicios. No soy verdaderamente libre si privo de libertad a alguien, así como no soy libre si alguien me priva de libertad. Ambos, oprimido y opresor, han sido despojados de su humanidadCuando salí de la cárcel, esa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor”, (extracto de « El largo camino a la libertad », autobiografía de Nelson Mandela).

La revolución interior de J. Krishnamurti

« ¿Qué relación existe entre nosotros y la desdicha y confusión que nos rodean? Evidentemente, esta confusión, esta desdicha, no se originaron de por sí. Ustedes y yo la hemos creado, no una sociedad capitalista o comunista o fascista, sino nosotros en nuestra relación mutua. Lo que somos en lo interno ha sido proyectado a lo externo, al mundo; lo que somos, lo que pensamos y sentimos, lo que hacemos en nuestra existencia cotidiana, se proyecta al exterior, y eso constituye el mundo. Si dentro nuestro somos desdichados, confusos, caóticos, eso, proyectado, se convierte en el mundo, en la sociedad, porque la relación entre ustedes y yo, entre mí mismo y otro, es la sociedad; la sociedad es el producto de nuestra relación, y si la sociedad es confusa, egocéntrica, estrecha, limitada, nacionalista, proyectamos eso y generamos caos en el mundo. El mundo es lo que somos nosotros. Nuestro problema, pues, es el problema del mundo. » (Texto extraído de « El Individuo y la Sociedad », de Jiddu Krishnamurti).

Conclusiones

El camino de la paz implica silencio, meditación, purificación interior, autoconocimiento, sabiduría, poder, humildad, mansedumbre, generosidad, no violencia, perdón, sanación, unión, integridad, amor. Cualidades que habitualmente no están asociadas a la política pero que, ahora, comprendemos que son inseparables de ella.

Si hasta ahora la política se definió como conquista, como « la continuación de la guerra por medios pacíficos »; el ser humano está gestando una nueva concepción de la política, no como dominio sino como cuidado: la política es el cuidado de la humanidad, de la comunidad, del planeta, de cada uno de nosotros. En definitiva, no es otra cosa que el ama a tu prójimo como a ti mismo, de todas las religiones.

Vayamos en paz.

10 comentarios sobre “La no violencia y la construcción activa de la paz”

  1. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: entiendo que toda la estrategia política esgrimida desde el PODER EJECUTIVO hacia la sociedad argentina como un todo, deja en claro cuál es la intencionalidad. Hablar de LEY, de CONSTITUCIÓN, de PAZ, de SEGURIDAD, de EDUCACIÓN, de SALUD, de PRODUCCIÓN, de GESTIÓN, etc. no es suficiente. La declamación NO CONSTRUYE. La oratoria, sin duda un don, no sirve cuando no se ve acompañada por acciones precisas que indiquen el compromiso del poder para con su pueblo. Asistimos en los noventa al mesianismo que prometió una “revolución productiva” y realmente así fue: NO QUEDÓ NADA en pié. El efecto fue semejante al de un huracán. Arrasó con todo lo que halló a su paso y ahora descansa en una sucursal riojana del Olimpo.
    Hoy estamos asistiendo a un nuevo modelo: “la depredación de los esfuerzos y las voluntades”. No darse cuenta es estar mirando otra película.
    Como ciudadano argentino no puedo hacer otra cosa que compremeterme a poner el hombro para contribuir a la reconstrucción de lo escaso que quede cuando esta gente se aleje de donde está, abandone el lugar que ocupa, porque la rapiña permanente produce cansancio.
    Veo, percibo para mi querida ARGENTINA, horas temibles. Entiendo que somos muchos los que no queremos otra cosa que LEY, PAZ, SEGURIDAD, GARANTÍAS, DERECHOS, ESFUERZOS, VOLUNTADES, VALORES, CULTURA, COMPROMISOS, etc… sin embargo, al no disponer de los mecanismos de poder, estamos indefensos ante la evidente voluntad demoníaca de un grupúsculo que no escatimará acciones para DESTRUIR lo que sea.
    Estimada, que DIOS la ilumine e ilumine a sus colegas en estas circunstancias y en las que seguirán.
    Lamentablemente la mayoría de los medios no dimensionan con seriedad la gravedad de lo que ocurre por estas horas y ello desdibuja el sentido real, el fondo de las cosas, el foco de la cuestión.
    A esta altura de los acontecimientos las retenciones son el menor de los problemas. Creo que veremos cosas peores.
    Un cordial saludo
    CERASALE, Víctor Norberto

  2. maría del carmen magaz dijo:

    Desde muchos kilómetros de distancia de nuestro querido país, leo las palabras de María Eugenia y siento que estamos en el buen camino.
    Creo que es tan importante difundir todos los pensamientos de los líderes espirituales del mundo como vivir esos pensamientos en el día a día, en nuestro espacio laboral, familiar y de relaciones cercanas.
    Los que estamos lejos, por infinitos motivos, buscamos en las noticias de la web todas las referencias posibles del conflicto que se vive. Tratmos de entender… pero no entendemos. Nadie se explica en el exterior qué es lo que está pasando y porqué no aprovechamos la oportunidad de insertarnos en la geopolítica internacional como el granero del mundo.
    Leer lo que María Eugenia propone y saber que está en el Senado, que desde allí puede aportar su prédica y su voto, me tranquiliza. Este blog es un medio de comunicación que llega a los lugares más inimaginables de habla hispana. Que esta cadena que se conforma con cada uno de los lectores se multiplique y que logremos todos juntos un mundo mejor.
    Desde Washington, María del Carmen Magaz

  3. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro:
    Hace muchos años que nuestro país, nuestra sociedad, los ejes de nuestra cultura perdieron el horizonte de la “importancia medular” de la paz, el sustento de los valores sociales, la importancia del trabajo como fuente de desarrollo personal, grupal y social, el sentido común frente a la realidad cotidiana, la esencia de los equilibrios entre las personas, y muchísimos etcéteras que hacen a que la persona sea tal, que se identifique por lo que crea y aporta hacia los demás, hacia el prójimo.
    El mundo globalizado y canibalizado constituye un mal ejemplo. Observe Usted que la exclusión supera largamente (duplica y hasta casi triplica) a la inclusión, lo cual está señalando que la raza humana no está cursando un buen camino.
    El mundo ha perdido calidad institucional de la misma manera que viene desintegrando cuasi metódicamente los valores del “grupo”. Se habla de civilización, de expansión económica, de crecimiento productivo, pero la realidad es que Europa, así como Estados Unidos de Norteamérica tienen debajo de sus respectivas alfombras millones de marginados que no tienen acceso a nada… y no por propia decisión, sino porque el sistema económico que impera en este mundo es destructivo, es consumista para los que pueden o tienen con qué, pero “consume” las voluntades y deseos de quienes no tienen cómo acceder a un vaso de agua.
    Se habla de China, pero quienes lo hacen no saben lo que ocurre allende Beijing donde las gentes viven en una pobreza extrema desde hace siglos, antes sometidos por el imperio y ahora sometidos por un modelo político que les ha impuesto creer que la vida del “marginado” no vale nada.
    Se habla de Japón, pero quienes lo hacen no saben que la juventud japonesa está sometida a una presión de tal envergadura que “el suicidio” forma parte de la rutina y es la salida a la falta de oportunidades.
    Se habla de Europa, pero quienes los hacen no toman en serio un gravísimo problema que se instaló desde la caída del MURO DE BERLÍN, que es sencillamente que las gentes de las colonias africanas y asiáticas, diezmadas hasta el hartazgo pero con PASAPORTE y VISA europeos han huido buscando al menos poder sacar la cabeza fuera del agua… y así Usted ve una París luminosa y otra que carga una temible pesadumbre (casi superpuestas)… una Alemania esplendorosa y otra donde los turcos son ciudadanos que les limpian las letrinas simplemente para poder comer. Se ve a diario lo que ocurre con la pobreza en Albania, Rumania, Polonia, Hungría, países donde la pobreza no está en sus ciudades capitales y tampoco está visible para el turismo. Ni que hablar de Rusia y ni qué hablar de sus ex-socios en la URSS.
    Léase, se nos ha vendido un mundo de progreso escondiendo que el modelo es destructivo de la esencia humana, de su calidad de persona, de su dignidad, de su calidad y de su condición.
    Observe Usted un detalle simple, cuántos canales de cable con contenidos del primer mundo (National Geographic, etc.) se dedican desde hace un largo tiempo a mostrar a los más chicos (nuestros hijos, nietos, etc.) cómo el tiburón se come a la foca y cómo la foca lo hace con el pingüino, y cómo el león mata a la cebra, y como la orca destroza una ballena franca… esto no es otra cosa que un culto al valor de la depredación y la muerte como eje cultural que prepara a las generaciones venideras a verse expuestas a “comer o ser devorado”.
    Podría decirse algo semejante de los canales que transmiten contenidos que tergiversan la importancia de “violaciones”, “transgresiones”, actos delincuenciales, secuestros, etc. No hace falta ver noticieros, simplemente telenovelas en horarios de una supuesta y mentida “protección al menor” que curiosamente satura el morbo de los mayores
    Los argentinos salvo la estupidez de las MALVINAS no hemos transitado una guerra sin embargo hemos sido víctimas de nosotros mismos y llevamos en nuestras espaldas un cúmulo de problemas sin resolver: no hemos resuelto los derechos humanos de los setenta, como tampoco hemos resuelto la barbarie mesiánica de los noventa, y al día de hoy seguimos intentando sostenernos en la mediocridad de creer que el problema o los problemas deben ser pateados para delante para que los resuelva otro (el término preciso que se escucha por estas horas es: que se joda el otro). Sin darse cuenta, no asumir, que el problema instalado y no resuelto siempre vuelve… esencialmente, nadie, ninguno de nosotros puede escapar a su propio destino, aún cuando en lo íntimo creamos que esto es posible.
    En lo personal creo en la oración del mismo modo que creo en la paz como eje de la sociedad humana. Quizás el “creo” no es un término apropiado, la palabra sería una FE incuestionable en aquello que no está al alcance de nuestra razón. La BIBLIA no puede ser razonada. Las SAGRADAS ESCRITURAS no pueden ser razonadas. Sencillamente porque sus contenidos exceden la razón humana aún cuando unos u otros pretendan explicar lo inexplicable.
    Observo que el mundo contiene hoy “nichos” donde permanecen medianamente “incólumes” ciertas pautas culturales, ciertos valores. De hecho no son muchos. ARGENTINA podría hallarse entre ellos, sin embargo nuestra sociedad tiene en su insconsciente colectivo las pautas impulsadas desde los noventa:
    1. La cultura de la expulsión y la exclusión.
    2. Nivelar hacia abajo.
    3. Pérdida de las tradiciones más caras.
    4. Agresión velada o abierta a los formadores.
    5. Desprecio por el otro.
    6. Insultar la inteligencia ciudadana.
    7. Culto a la mentira.
    8. Disimular la realidad.
    9. Descalificar a la víctima como procedimiento de instalar la duda social para que nadie acuda en ayuda de nadie.
    10. Propiciar el caos, permanentemente, como método.
    11. Discriminar, esgrimiendo una pseudo protección.
    12. Burlar, sorteando la inocencia.
    Estimada Senadora, aunque parezca “naif” (lo asumo) creo en los hijos de la luz y también en los otros. Estos últimos son menos que los primeros pero como sustentan los mecanismos de poder, siempre tienen una oportunidad más que desmerece el valor agregado que proporciona o puede hacerlo la gente de bien. Se chupan el esfuerzo, la voluntad y la dignidad de los primeros, quizás porque falta la puntada final, la unión de los ejes de la luz.
    Eso se logra con oración y entrega sin condicionamientos.
    La actitud de Gandhi es un ejemplo relativamente cercano… pudo más su voluntad que la del propio Imperio Británico. Sorprendente.
    La entrega de la Madre Teresa de Calcuta es otra evidencia plena… nunca se cuestionó el por qué, simplemente lo hizo. Valorable.
    Lo reiteró de manera sostenida el propio Papa JUAN PABLO II. A modo de mensaje del hombre hacia el hombre: aquí estamos de paso y si no dejamos algo fehaciente para quien está al lado nuestro, restamos, así simplemente.
    Nada de esto difiere de las expresiones de un Da Lai Lama, del patriarca de la Iglesia Ortodoxa, de un Rabino, o quien sea esté genuinamente unido a las esencias que trascienden las almas encarnadas.
    Por estas horas donde el mundo está recibiendo cada segundo señales precisas que indican “error” en todos los idiomas, en todas las lenguas, y donde las evidencias recogidas desde el 26 de diciembre de 2004 en lo natural y desde el 11 de septiembre de 2001 en lo humano, indican de manera meridiana “cuán equivocados estamos”… nos debe imponer llamarnos a REFLEXIÓN, ORACIÓN y SINCERAMIENTO, antes que el dueño de nuestros días en el tiempo respirable decida ocupar sus dominios y reestablecer el equilibrio de las cosas. Finalmente vale el mensaje: “los hombres van y vienen, pero la TIERRA permanece”.
    Un cordial saludo
    CERASALE, Víctor Norberto

  4. Charlie Boyle dijo:

    Estimada Maria Eugenia, te acerco un dato, es una aproximación a la paz, o desde la paz al concepto de democracia del pensador y luchador brasileño Augusto de Franco. En el capítulo La paz del libro Alfabetización democrática que acabo de traducir y que es de dominio público Augusto trata de separar la idea de la democracia como el arte de la guerra por otros medios, trata de desmitificar la realpolitik y muestra un camino de democrácia dentro de la senda de la paz.
    Espero haber contribuido en algo
    Un beso

  5. Raúl Miranda dijo:

    Solo siento ganas de agradecerle sus palabras y desearle que sea para ud. lo que ud. dejó en nosotros.

    Primero, por su concepción sín mácula, ha podido instalarnos el tema dese la profunda conciencia, que es la Imaculada Concepción o sea la Conciencia sin error. Y ese es un estado del Ser. La Paz no es solo un pensamiento o una acción. Es un estado de beatitud posible.

    Segúndo, por su bendición: Lo ha dicho con el idioma del corazón y allí anida la Paz. El bien decir

    Tercero, ha sabido salir de la ilusión de un realidad hipnótica, Magnificando lo Verdadero, ha sido una verdadera magnificadora de lo bueno, y esto es lo que verdaderamente ayuda a la reconciliación no solo personal, sino de todos los órdenes.

    Así que Conciencia sin Macula, Bendición y Magnificación lo Bueno, parecen ser las características de esta estructura de palabras que nos elevan y nos dan esperanza.

    Muchas Gracias!!!! Raúl

  6. Patricia Besada dijo:

    Como trabajadora de un estado bonaerense que todavia no ha aprendido a construir desde lo construido, como practicante de una espiritualidad que enseña a buscar la paz interior como instante previo al recuerdo de nuestra verdadera naturaleza, como formadora dentro de un sistema que no ha aprendido a escuchar ni a escucharse, como ciudadana que financia errores políticos y como madre, sí como madre que acompaña el crecimiento de dos personas, agradezco sincera y profundamente a todos los que han hecho posible que los pensamientos inspirados de Maria Eugenia se conozcan, se compartan, se extiendan.
    Bendiciones,
    Lic. Patricia Besada

  7. Horacio Aldo Cingolani dijo:

    Creo, amigos, que esta postura pacifista implica también la paz entre los partidos políticos que piensan diferente. Por supuesto no puede incluirse a los delincuentes que han sido juzgados por las leyes. Es claro que muchos no querrán mirar a la cara a otros cuyas actitudes son consideradas alejadas de los principios mas elementeles de la ética. Implica un esfuerzo. Creo que sería bueno el acercamiento y el debate en todos los campos. Es llamativo que prácticamente todos los partidos e ideologías pretenden una Argentina mejor, con mejores niveles educacionales, de salud y cultura. Un consumo más igualitario y una organización eficiente. Una ubicación de todos en las actividades que mejor se adapta a cada uno. Sin duda todos coincidimos en muchas cosas más. Entonces existiendo tales bases de coincidencia, el debate va a aclarar las posiciones de los falsos y los equivocados, que también podemos ser nosotros mismos. Este camino del acercamiento y debate, es el que nos permitirá ver los errores de todos. En buena medida es compatibilizar una escala de valores. Pero también es aprender a ver la realidad tal cual es, sin prejuicios, y bien analizada.

  8. Rafael E. MADERO dijo:

    Creo que para la pacificación, debemos parar con esta locura de la resolución 125 y la consiguiente guerra al campo.
    Como también creo, habida cuenta de la cantidad de dichos de idóneos acerca de la inconstitucionalidad e ilegalidad de la mencionada resolución la misma esta viciada de nulidad absoluta.
    Habiendo tan poco tiempo para actuar con éxito en defensa del País, propongo que se hagan denuncias penales contra los Diputados que dieron su voto favorable, pues los mismos se abroquelaron detrás de una orden recibida de la Presidencia para transformar en ley algo ilegal y si tres o más personas se juntan para hacer algo ilegal forman una asociación ilícita, delito éste no excarcelable (También se les podrían seguir causas civiles por los daños y perjuicios que este perverso accionar ocacione a cada habitante).
    Haciendo esto con urgencia, puede provocar cierto miedo en los Senadores, a ser tratados de idéntica manera, y llevarlos a meditar más su voto.

  9. Bernardo Rudoy dijo:

    “El camino de la paz”, que en las conclusiones de su exposición nos indica María Eugenia como el sendero del silencio, meditación, purificación interior, autoconocimiento, sabiduría, poder, humildad, mansedumbre, generosidad, no violencia, perdón, sanación, unión, integridad y amor, no están asociados a la política, y yo diría que tampoco están vinculados a la vida diaria de los seres humanos.
    No sentimos que pese a que fisicamente somos diferentes, psicológicamente la humanidad es una. El deseo, la angustia, el sufrimiento, la soledad, el egoismo y la ansiedad son iguales en todos los seres humanos. aunque vivan a miles de kilometros de distancia.
    El camino de la paz comienza cuando puedo verme en el “espejo” que es el otro. En esa relación, si no actuo ante la reacción del otro
    sino que veo como me enojo, me alegro, como lo desprecio, o sea si comienzo el camino de conocerme a mi mismo, no hay lucha
    ni agresión, ni conflicto conmigo mismo, con las cosas, o con el otro. Si esto lo siento en mis entrañas, si lo vivo, no peleo, no soy agresivo, no creo conflictos. Puede ser que el otro si lo haga, pero no puede pelear solo. Si lo veo, no me muevo un milimetro de mi actitud. No peleo, pero soy inamovible. Ya no hay dos personas en conflicto. Solo hay una, y comienza a alejarse porque soy inamovible porque mi mente está en silencio. Cuando el “yo” se detiene hay vacio que es energía sin centro y por lo tanto sin límites. La paz empieza a entrar en mi. Es la paz del corazón.
    La sociedad no es otra cosa que lo que son la mayoría de los individuos que la componen.

  10. Daniel Herschthal dijo:

    Hasta que no dejemos de lado todos los ideales, conclusiones o conceptos alrededor de la palabra paz o amor o No violencia, etc, seguiremos siendo violentos, el tratar de llegar a un cierto estado ideal del ser, solo generara mas conflicto y violencia en nuestras acciones en relación con el medio, el ambicionar la paz es violencia maquillada de diversas maneras . entonces como abordar eso que llamaos Paz, es un realidad o es solo un concepto al que aspiramos llegar? Todo devinir es desintegración y generara mas dolor y conflicto en nuestras relaciones con los demas ..
    Con el mero deseo de paz no tendremos paz , si en la vida cotidiana somos agresivos, competitivos,codiciosos, individualistas, cada uno de nosotros seguiremos aportando, contaminando el rio de la vida .

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