No es tiempo de lucha

Por Maria Eugenia Estenssoro / 24 de Mayo de 2008

A continuación, los invito a leer mi artículo “No son tiempos de lucha, son tiempos de cooperación”, publicado hoy en la edición impresa del diario Crítica de la Argentina, bajo el título Poca reflexión, mucha patota:

Más allá de lo que ocurra en los actos de Rosario y Salta, el Gobierno se equivoca si cree que la Argentina del 2008 es similar a la de los últimos siete años. En este lapso pasamos de ser una sociedad que temía volver a caer en el precipicio económico y político -y por eso aceptó un liderazgo duro, autoritario e hipercentralizado-, a ser un país que quiere discutir plural, democrática y respetuosamente, entre iguales, entre ciudadanos y gobernantes, cómo queremos que sea la Argentina de los próximos años. No digo de los próximos doscientos -porque resultaría un tanto pretencioso, especialmente si se lo hace a las apuradas-, pero sí de los próximos veinte.

Un acuerdo nacional de este tipo, si ha de ser duradero y no la estrategia fugaz de “relanzamiento y apoyo a Cristina” que propone el Gobierno, debería ser el fruto de un diálogo profundo, donde se invite a debatir y acordar a los principales referentes de la política -tanto del oficialismo como de la oposición-; de la economía -incluidos los dirigentes rurales y los empresarios que no piensan como el Gobierno ni hacen negocios con los Kirchner-; y destacados miembros de la sociedad civil, generalmente reacios a adornar bandos políticos. ¿No se restablecería la confianza y la esperanza si la Presidenta se animara a hacer una convocatoria de este tipo?

No son tiempos de lucha, son tiempos de cooperación. La confrontación constante, las avivadas, el buscar culpables y no soluciones, la apropiación indebida de los recursos públicos y privados por parte de los gobernantes y sus amigos (sean éstos empresarios, políticos o sindicalistas) y el oportunismo desmedido ha llevado a nuestro país a ser un enigma no sólo para nosotros mismos sino para el resto del mundo.

Tener una actitud más contemporizadora y responsable le ha permitido a Chile, en las últimas décadas, reducir la pobreza estructural del 40% de la población a menos del 14%. Analistas locales e internacionales aseguran que en veinte años el país vecino, mucho menos agraciado en recursos naturales que nosotros, podría convertirse en el primer país desarrollado de América Latina. Es verdad, Chile sigue teniendo índices de desigualdad entre ricos y pobres similares a los de la región, incluidos los nuestros, pero se estima que por su superación constante también logrará mejoras en esta materia.

Nosotros, en cambio, hemos transitado el camino inverso. A falta de un INDEC confiable, hoy discutimos en los medios si la pobreza en la Argentina es del 20 o 30% de la población, pero lo cierto es que la mayoría de las estadísticas locales e internacionales -salvo las de Moreno- señalan que la pobreza estructural de la Argentina ronda el 30%, similar a muchos países del continente, algo impensable hace veinticinco años cuando recuperamos la democracia. El macabro asesinato de la pequeña Milagros, a manos de dos vecinitos de 7 y 9 años, dice más que todas las cifras acerca de este proceso de desintegración social y cultural que padecen millones de argentinos, frente a un Estado incapaz de igualar oportunidades.

La Argentina produce cuatro veces más alimentos de lo que consume. El mundo necesita y está dispuesto a pagar con precios cada vez más altos lo que nosotros sabemos producir con calidad y eficiencia. ¿Es posible que convirtamos esta gran oportunidad en una pelea? ¿No podremos imitar a Brasil, que en lugar de castigar a sus productores rurales acaba de lanzar un programa gubernamental para aumentar las exportaciones agrícolas mediante créditos blandos? Con otra actitud, Brasil hoy produce más granos y petróleo que nosotros (no era así hace una década), y ha desplazado a España entre las economías más importantes del planeta.

Sacarles a unos para darles a otros puede sonar bonito en una tribuna política, pero no es la solución de fondo. La Argentina necesita producir más granos, leche y carne; más petróleo, gas y electricidad; más exportaciones industriales; más productos de base tecnológica. Por nuestro estilo patotero y poco confiable, las inversiones internacionales nos están eludiendo. Y esto lo dijo la CEPAL la semana pasada, en un informe donde señala que Latinoamérica y el Caribe recibieron el año pasado un “boom” de u$s100 mil millones en inversión directa no especulativa, pero que el 50% se destinó a Brasil, Uruguay y Chile, aumentando el flujo a esos países cuatro veces en los últimos diez años; mientras que la Argentina recibió apenas $5.700 millones, revelando una caída de nuestra participación en la inversión extranjera directa en la región del 22% al 8% en relación con la década pasada. A nuestros “aliados” predilectos, Venezuela, Ecuador y Bolivia les fue peor: allí la inversión internacional cayó a un tercio.

Con una inflación descontrolada, una deuda externa que ya alcanzó los mismos niveles de 2001, previos a la famosa quita, y una muy baja inversión productiva, la “macro” tampoco acompaña al gobierno de Cristina Kirchner en esta nueva etapa. No es con pulseadas políticas, maltratos o relanzamientos marquetineros como llegaremos al país federal y estable que todos anhelamos. Por eso es muy importante que haya un cambio de actitud verdadero en el matrimonio Kirchner y sus ministros a partir del 26 de mayo. Todos los argentinos lo estamos esperando.

9 comentarios sobre “No es tiempo de lucha”

  1. Enrique Fernández Longo dijo:

    Es un excelente análisis de la situación. Además de todo lo dicho, creo que tenemos serias dificultades para aceptar que no sabemos negociar, la mejor prueba es que ponemos luchadores en lugar de concertadores. Nos cuesta mucho entender la maduración de los procesos y la fenomenal interdependencia que tenemos como sociedad compleja y moderna, seguimos pensando y actuando linealmente, pensando en juegos de suma cero.
    Yo aspiro a que los sectores defiendan sus “intereses sectoriales”, enfocados a los intereses del conjunto de la socidad porque en ella desarrollan sus propios
    intereses y conviven con los demás. Si sabemos hasta el cansancio que lo puramente sectorial no se compadece con la unidad sistémica que somos, por qué dejamos el monopolio de la defensa del bien público en manos del gobierno, que habla y actúa en nombre del Estado.
    Si cada sector piensa y actúa para beneficiar al todo, seguramente el tipo de gobierno que elegiremos en el futuro será de una calidad mucho mayor.
    Deseo ferviertemente que nos ayudemos a aprender a con-vivir, a disfrutar nuestra de nuestra heterogeneidad y a negociar mejor, para lograr síntesis más estables y productivas.
    Sugiero que los Senadores convoquen a sus pares más flexibles y a un grupo de mediadores para buscar alternativas que ayuden a procesar este futuro lleno de intensidad, posibilidades y complejidades. Los Senadores son los representantes de las Provincias en pie de igualdad.

  2. Horacio a.c. dijo:

    Totalmente de acuerdo:
    La prioridad política creo que ahora es el restablecimiento de las instituciones, y la económica la lucha contra la inflación.

  3. Carmen Sanchez dijo:

    Maria Eugenia, como siempre de acuerdo con tus pensamientos. Un poco triste porque mi provincia, es decir donde vivo, Salta, una vez mas en las noticias, siempre por la droga, alguna vez por las coimas del Senado y ahora para rendir pleitesía a gente que nos esta llevando a una situación aun mas lamentable.
    Viva la Patriz!
    Pelusa
    Carmen Sanchez

  4. Jorge dijo:

    De acuerdo, Senadora, pero que esfuerzo hace la oposiciòn No digo para unirse, sino por lo menos para acordar en un temario de BASES MINIMAS, ACORDAR en conjunto un curso de acciòn, para hacer verdadera OPOSICION CONSTRUCTIVA.

  5. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Señora Senadora: Indudablemente ARGENTINA no puede ni debe apartarse de la democracia. Para ello las instituciones deben ser respetadas desde todos los ángulos sociales, pero también justo es reconocer que deben atenerse a sus roles y optimizar su capacidad de gestión, cosa que no ha sucedido ni ocurre debido a que los funcionarios políticos dependen técnicamente de opiniones personales de un solo individuo con condición de Ex-presidente pero con calidad de ejercicio virtual.
    Realmente, más allá de no estar de acuerdo con la gestión cursada desde el 2001 hacia aquí, justo es reconocer que la ARGENTINA fue encontrando como salir del atolladero gracias a que al mundo civilizado no le conviene nuestra desintegración y mucho menos nuestra caida. Lo demás fue consecuencia de la casualidad de las causalidades, factor que con inocencia fue utilizado primero y luego apropiado (titularidad de la propiedad intelectual ajena) por la actual clase política gobernante que lo esgrime y lo declama como un logro propio cuando en la práctica dista de serlo.
    Hoy, mientras el Gobierno desmerece nuestra condición social y se preocupa por descalificar permanente a todos los actores que piensan diferente, BRASIL y CHILE sostienen una “ocupación” de todos los espacios que la incapacidad de nuestros dirigentes les regala, cada vez en mayor volumen, cada vez con mayor intensidad.
    ARGENTINA hoy está plena de pobreza y de marginalidad, las que aún cuando el INDEC y otros declaren lo contrario, alcanza con reconocer caminando por las calles de cualquier lugar del país incluyendo la propia Buenos Aires. Da pena ver que la cultura del cartón y la basura han ido reemplazando a la Argentina productiva anterior a la gestión apocalíptica de los noventa.
    Si bien este mundo está sostenido por un modelo económico internacional altamente excluyente que desmantela las bases sociales al modo de un cáncer, y ya lleva acumulado dos tercios de la humanidad en condición marginal, de extrema pobreza, nuestro país (otrora una isla) se ha sumergido en un proceso vertiginoso donde los discursos declaman una bonanza que no existe, al menos no más allá de las puertas de Balcarce 50… y de algunos iluminados por el ventajerismo oportunero (neologismos de mi factura).
    Este modelo político que desplaza los roles no es conducente a los tiempos que transcurrimos. No es bueno para la sociedad argentina no poder disentir, no poder reclamar, no disponer de un
    PODER LEGISLATIVO pro-activo, no verse respaldado por un PODER JUDICIAL inter-activo. Todas las variables que componen el equilibrio social están desplazadas de sus respectivos ejes e invadidas por terceros roles de dudosa sustentación jurídica.
    Los argentinos llevamos en nuestras espaldas las dolorosas consecuencias del paso por la función pública-política de Celestino Rodrigo, de la famosa 1050, del 1 a 1, y otros actos de barbarie que nos desajustaron dando lugar a que los intereses sectoriales supliesen a las necesidades, anulándolas.
    El poder político entiende que nadie recuerda todo eso (quizás unos pocos intrascendentes e insignificantes en número). Error, grave. Las huellas de ese pasado son una carga para miles de argentinos que se cayeron del sistema impulsados por la desidia, la avaricia pero por sobre todas las cosas, por la angurria de poder y del querer figurar.
    Los argentinos llevamos en nuestras almas, marcadas a fuego, los atentados de la Embajada de Israel, de la AMIA, de Río Tercero, así como el desmantelamiento productivo ejecutado bajo un plan perfectamente diseñado para colocarnos en un estado de “indignidad permanente” al que nos hallamos sometidos hoy donde la población no tiene acceso a la salud, a la educación, y desde luego debe penar por un trabajo en negro que se fabrica desde el propio poder político con la vigencia de contratos viles que denigran la condición humana.
    Asistimos, Señora Senadora, a una ARGENTINA desvirtuada.
    Mientras el mundo civilizado nos envía mensajes definidos y precisos, nuestra clase política en ejercicio del poder nos conduce hacia el abismo tan temido, uno nuevo, más profundo del que nos legó la gestión de los 90, de consecuencias más peligrosas que el que nos regaló la incapacidad de la alianza (con minúsculas porque no merece otra cosa), conteniendo riesgos peores a los legados por la gestión de los aventureros que ocuparon la Casa de Gobierno durante lapsos cortos y hoy pretenden darnos clases de “moral y civismo”.
    ARGENTINA hoy no es otra cosa que un modelo de apropiación, de desprecio, de invasión de los derechos ciudadanos constitucionales, de olvido, de omisión, de desplazamiento de roles, de incapacidades de gestión, de mentiras acumuladas.
    Lamentablemente nuestra sociedad sumida en semejante desconcierto ya no atina a construir, carece de medios, se le diezman las voluntades.
    No obstante ello, entiendo como ciudadano que esta confrontación entre los sectores del campo y las decisiones inconsultas de un Gobierno que atropella, está generando una consecuencia impensada. La sociedad ha alcanzado el punto de saturación y ya no acepta estos desatinos. Esto es bueno, muy bueno. Asegura que la ARGENTINA ya no será la misma luego del 25 de Mayo de 2008, sea cual sea el resultado del encuentro de ROSARIO, al pié del MONUMENTO A LA BANDERA, sea cual sea lo que se pretenda mostrar del acto patrio en SALTA y el mensaje que emane de él. No se puede jugar con las necesidades de las gentes. No se debe.
    No se puede comprar la obsecuencia facilista. No se debe.
    No se puede despreciar al soberano. No se debe.
    No se puede ocultar la luz del Sol con la mano.
    La única verdad es la realidad, y esta fluye por todas partes a la vista del que la quiera ver, interpretar y cuantificar.
    Un cordial saludo
    CERASALE, Víctor Norberto

  6. leon dijo:

    Coincido con lo que expones, es hora de que entre todos factores de poder, se resuelvan los grandes temas que permitan al pais, tener un proyecto único , que pemita crecer a todos los ambitos del pasi, comenzando por la educación y satisfacer la necesidad de los pobres, nó con dadivas o clientelismo, síno capacitando y educando a padres y niños .
    Que una vez por todas nuestros politicos, miren y trabajen realmente para el pais todo, sea federal y los resortes de justicia funcionen para todos.
    Dejen los enfrentamientos, patoteriles y autoritarios en todos los ámbitos.
    El pais sigue teniendo una gran oportunidad , no se puede dejarlo pasar, por egoismos personales.
    Como hacer comprender ésto a nuestros gobiernos, ????

  7. Guillermo A. Richaud dijo:

    En algún rinconcito de nuestro corazón todos sabemos que tanto las ilusiones de unos como las ilusiones de los otros son vanos deseos del ego. Pongamos la atención donde debemos y todas las ilusiones desaparecerán como desaparecen las sombras cuando se enciende la luz.

  8. CERASALE VÍCTOR NORBERTO dijo:

    Estimada Señora Senadora: estamos en “el día después”, 26 de mayo de 2008. He visto a la sociedad argentina representada en la Ciudad de ROSARIO. He visto a la pobreza extrema diseminada en el acto de SALTA, donde no ha habido asistentes genuinos salvo una pequeña minoría autoconvocada para la foto. Dos mensajes distintos en un mismo país. Para colmo en una fecha paradigmática de su historia, de nuestro pasado.
    En lo personal, no percibo actitudes que demuestren que el Gobierno modificará su posición.
    En lo personal, no percibo que la dirigencia agraria esté preparada para enfrentar lo que viene, no porque le falte capacidad sino porque no es facil combatir a un monstruo de diez cabezas, todas carentes de neuronas, cuya única finalidad es la dominación, la denigración, la exclusión, acumular riqueza a cambio de que las mayorías acumulen marginación.
    Entiendo, Señora Senadora, que “el día después” nos coloca en una situación de bisagra: o la sociedad argentina se pone de pie ante el atropello “organizado” por la desesperación de la avaricia y de la angurria escudados tras el poder de las circunstancias o la historia nos pasará una factura más grande que aquella a la que fue sometida la sociedad alemana de posguerra.
    La oposición en sus distintas vertientes debería por estar horas avocarse a la organización de sus cuadros dirigenciales preparándolos para enfrentar una crisis extrema. Una crisis extrema fundada en la “mentira” ya que aún cuando se concerte algún acuerdo éste se evaporará en fines incumplidos, como siempre lo ha sido desde del 2001 hacia aquí. Se dibuja una cosa, se escribe otra, se dice otra, dejando clara la intencionalidad: confundir, enfrentar, dividir, destruir, avasallar, denigrar, excluir, empobrecer, marginar…
    ARGENTINA inmovilizada está camino a su desintegración, curiosamente promovida desde el propio poder político en ejercicio democrático del voto ciudadano (46%).
    Ello significa que el 54% de la población argentina pretende otro futuro, otro mañana, otro destino, distinto al que propone el actual modelo. Quiere un país productivo, construido sobre la base del esfuerzo y el sudor. Quiere un país con tradiciones respetadas y sostenidas. Quiere un país donde las líneas de pensamiento, aún siendo distintas, confluyan en la esencia del “ser argentino”. Quiere un país justo. Quiere un país que eduque. Quiere un país donde la ética esté por sobre los intereses de cualquier índole.
    Es evidente que una porción minúscula (al menos de menor volumen) de nuestra sociedad pretende continuar protegida por la cultura de la pobreza, del no trabajo, de la dádiva, de la comodidad que provee la marginalidad comprada y la dignidad vendida.
    Quiere un país donde el pasado sea fuente de “aprendizaje” y no de revanchas sectoriales que contribuyen a destruir, a desmantelar.
    Este 26 de Mayo de 2008, Mariano Moreno tiene la oportunidad histórica de emerger su pensamiento desde las aguas que intentaron ocultarlo y dar luz a aquellos que pretendemos una PATRIA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA, de verdad.
    Asistimos, somos parte, a y de una PATRIA VIRTUAL, INJUSTA, DIVIDIDA, INVADIDA.
    Como ciudadano espero que Ustedes, asuman el ROL HISTÓRICO que les propone el curso de estas horas. Por favor, contribuyan para que las entidades rurales pongan en la consideración pública, masiva, el PROYECTO-PROGRAMA que sus técnicos tienen elaborado para sostener la producción de los próximos diez años. La sociedad argentina merece esta oportunidad.
    La sociedad toda merece ponerse de pié para que la tan mentada concertación del bicentenario se transforme en equidad.
    Un cordial saludo
    CERASALE

  9. Jack dijo:

    Aqui arriba está todo dicho. Por desgracia!
    La incipiente “entente” parlamentaria entre los partidos no oficialistas es URGENTE.
    Un ciudadano que ha votado para ese lado les pide, les ruega, que abandonen todo obstáculo que dificulte la defensa acérrima de los vinculos que todavía nos atan a la democracia. De lo contrario quedaremos uncidos a una autocracia “de cuarta”, capaz de hundirnos en la bancarrota moral y material.

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