“El gobierno está empecinado en dar pulseadas políticas”

Por Maria Eugenia Estenssoro / 27 de Marzo de 2008

 

En el día de ayer presentamos un proyecto de Ley referido a la situación del campo en el cual se pide la Derogación de las Resoluciones Ministeriales Nº 125 y Nº 141 de marzo de 2008.

 

La propuesta, apoyada por el Senador Nacional Sanz y el Bloque UCR, y los Senadores Nacionales Rodríguez Saá (provincia de San Luis) y Rossi (provincia de Córdoba) contempla, además, un pedido al Poder Ejecutivo Nacional de llamado al diálogo a los distintos sectores representativos del sector agropecuario.

 

Durante la sesión que se llevó a cabo en la misma fecha, en relación con el conflicto con el campo, expresé que “… el gobierno está empecinado en dar pulseadas políticas desde una posición insostenible…” y que “…tarde o temprano el gobierno va a tener que dar marcha atrás con estas medidas. Cuanto antes lo haga, menor será el costo social y económico. Y, si no es capaz de dar marcha atrás, para eso está el Congreso: para derogar una norma de menor jerarquía…”.

 

Asimismo, insté a “… consensuar con las agrupaciones del campo una solución. Esperemos que no se haga como en el caso de los docentes de Santa Cruz, un conflicto que le llevó seis meses y en el cual terminaron accediendo a las demandas sindicales…”.

 

Con respecto a los hechos ocurridos el día anterior, indiqué que “… los argentinos están expresando su deseo de ser ciudadanos y no súbditos que obedecen por temor.

 

A continuación, transcribo mi intervención durante la sesión del miércoles próximo pasado

CÁMARA DE SENADORES DE LA NACIÓN

3 Reunión - 2/ Sesión ordinaria - 26 de marzo de 2008

….Sr. Presidente

(Pampuro). — Tiene la palabra la señora senadora Estenssoro.

Sra. Estenssoro. —

Señor presidente: me voy a referir globalmente a tres proyectos.El primero, es el pedido de interpelación al ministro de Economía Martín Lousteau, al 26 de marzo de 2008 Versión provisional - Sesión ordinaria Pág. 21 cual los miembros de la Coalición Cívica queremos adherir con nuestra firma. Se trata de una iniciativa del señor senador Marino. También me voy a referir al proyecto del señor senador Giustiniani, respecto de la incitación a la violencia que ayer prácticamente se generó en la Plaza de Mayo, de la Ciudad de Buenos Aires. Esa es la plaza de todos, y donde todos tendríamos que poder manifestarnos pacíficamente, sin que exista un grupo que crea que le pertenece más que otros ciudadanos. Incentivar ese tipo de posturas es grave. Más todavía, porque como todos saben, la Ciudad de Buenos Aires no tiene el control de su propia seguridad, ni de la Policía. Entonces, estas son las cosas que el gobierno nacional tiene que analizar con mucho cuidado, y no liberar zonas que posibiliten la generación de hechos de violencia. A su vez, a quienes representamos a la Ciudad de Buenos Aires les pido que reflexionen sobre este tema, porque realmente es un antecedente grave que la violencia sea provocada por los mismos simpatizantes del gobierno, impulsados por éste. Esta conducta brinda, desde arriba, un muy mal ejemplo hacia abajo; porque si desde arriba se provoca violencia, después es muy difícil pedir a los ciudadanos que tengan conductas dentro de la ley y civilizadas.

Por último, también me voy a referir al espíritu de nuestro proyecto de ley, que ha sido acompañado no solamente por el señor senador Sanz, sino también por los señores senadores Rossi y Rodríguez Saá, y que comparte en un todo el espíritu de lo que acaba de explicar el senador Giustiniani. En realidad, me parece muy bien que hoy empecemos a escuchar la voz de las provincias. Fundamentalmente, de las provincias diferenciadas, porque a veces en nuestros debates he visto, en el poco tiempo que llevo aquí, que se vota a libro cerrado y que muchas veces —lo veo y me sorprende— los senadores no defienden los intereses de sus respectivas provincias. Sin embargo, hoy hemos escuchado la visión del conflicto del campo desde La Pampa y desde Santa Fe; y espero que el señor senador Urquía venga y nos cuenta la visión que existe desde Córdoba. Espero que podamos escuchar la visión de todas las provincias, que aportan 32 mil millones de pesos al año al presupuesto nacional. Porque en este federalismo realmente al revés que hay en la Argentina, es más lo que las provincias aportan a la Nación, que lo que ésta después distribuye.Ayer a la noche, después del discurso de la presidenta, en la Coalición Cívica, tanto Elisa Carrió como quienes representamos a nuestra fuerza estábamos realmente muy preocupados por la posibilidad de que hubiera incidentes de violencia en el país. Por eso, decidimos ir a los piquetes más cercanos o adonde estuviera la población manifestándose, a fin de pedir que no se respondieran las provocaciones y que toda esa necesidad de expresar “basta” de humillaciones —no solamente al campo sino a los ciudadanos que tal vez no comparten una visión o una política determinada o específica—, se desarrollara en paz.

Entonces, yo fui hasta Ceibas. Justamente, porque allí es donde más temíamos que se produjeran mayores conflictos, dado que, como todos saben, el domingo por televisión se anunció todo el tiempo que los camiones del hijo de Moyano —alguien bastante cercano al gobierno—, estaban llegando adonde había un piquete de productores entrerrianos. Les cuento que Entre Ríos es una provincia que aporta 2500 millones de pesos en concepto de retenciones y que recibe 2500 millones de pesos de coparticipación. No es una provincia rica. Entonces, este es el federalismo “Hood Robin”, declamado, pero al revés, porque realmente es una provincia con una pobreza muy considerable que, en realidad, en vez de sacarle recursos, el Estado nacional debería aportarle recursos. Yo no soy de Entre Ríos pero conozco la provincia y realmente es un ejemplo de lo que está pasando con el federalismo en la Argentina.

Con el diputado “Toty” Flores —representante del grupo de piqueteros, de trabajadores desocupados, que representa a La Matanza pero que nació en Entre Ríos— fuimos a Ceibas, porque pensábamos que allí podía haber un foco de violencia. Curiosamente al llegar a Zárate

vimos en la televisión de la estación de servicio que la violencia no estaba en las rutas, sino en la Plaza de Mayo y que otra vez, como el domingo pasado, anunciaban que para allá iban D’Elía y los muchachos, en una actitud claramente antidemocrática y provocativa. En vez de que el gobierno saliera con su gente, con sus referentes, a calmar los ánimos y a tratar de desactivar un conflicto, lo que veíamos es que de vuelta, desde el gobierno se incentiva a una fuerza de choque más propia del franquismo o de Mussolini que de los países socialdemócratas europeos a los cuales este gobierno dice que se quiere parecer. Sigo con mi relato: llegamos a Ceibas y allí solamente estaban los camioneros de Moyano; no estaban los piquetes rurales o los sectores agropecuarios. Ellos habían acampado desde el domingo a veinte o treinta kilómetros en Los Sauces, porque no querían, justamente, ser parte de una provocación. Estaban en un lugar donde no tenían luz ni había agua, porque la estación de servicio estaba en Ceibas. Justamente, como no querían ser parte de una provocación y que la situación terminara mal, habían decidido ir hasta allá. Nosotros no fuimos a hacer prensa ni nada por el estilo, porque allí no había cámaras, solamente oscuridad, mucho viento y lluvia.

Nos contaban que el domingo llegaron camiones y colectivos sin luces, que en realidad no tenían que haber podido circular por ahí, acompañados y casi protegidos; se usaba la fuerza de seguridad como para liberar zonas o para proteger a los violentos para llevar a todos estos camiones y colectivos hacia Ceibas. Ellos decían que sabían que los gendarmes no los iban a reprimir porque eran sus amigos y vecinos. Entonces, ahí hay un límite a esta actitud provocadora en el interior del país, porque en realidad son vecinos, trabajadores y no se van a pelear unos con otros. Por suerte, hay un tejido social que es más fuerte que esta incitación a la violencia. Lo que vimos ayer fue una ciudadanía pacífica: trabajadores, productores, manifestando, tratando de reclamar por la dignidad, por no ser castigados, humillados; porque no se los toma en consideración para definir una política que los afecta. Ellos quieren ser parte de la definición de un consenso de la política del campo. Me parece que es un reclamo válido cuando hoy el sector agroindustrial representa el 60 por ciento de nuestras exportaciones. Y si salimos de la crisis de 2001 fue porque el campo argentino se puede recuperar con la rapidez que lo hace cuando se da un contexto macroeconómico local e internacional buenos.

Realmente, siempre nos salva el campo y creo que si esta situación de quiebre a que hemos llegado sirve para que el gobierno, el ministro Lousteau —si es que sigue siendo ministro cuando terminamos esta sesión, porque hoy los medios anunciaban todo el tiempo su posible renuncia—, la presidenta Kirchner y su marido reflexionan que no se puede tener una política agropecuaria sin el campo. Tiene que haber un diálogo. Tenemos que comenzar una etapa de diálogo; eso es lo que piden quienes están desde hace trece días con sus familias, a la intemperie, de noche y de día reclamando pacíficamente. Lo que vimos ayer en todo el país —porque las manifestaciones no se hicieron sólo en Buenos Aires y en las rutas, también las hubo en Rosario, donde fue multitudinaria; en Córdoba, Tucumán, Mar del Plata, Bahía Blanca— muestra una ciudadanía —muchos no eran gente de campo— que se solidarizó con el reclamo de un sector, diciendo: “Si permitimos que maltraten a un sector así, un día nos va a pasar a nosotros también.” Me parece que esto es ser solidarios no en los intereses solamente, sino en una visión política de lo que no queremos; no queremos que nos traten como súbditos, sino como ciudadanos. Ser elegido no significa que uno tiene que obedecer. Ese “no voy a permitir”, “no me voy a dejar extorsionar” que escuchamos ayer y en estos días, no solamente de la presidenta sino de sus ministros y voceros, son las mismas palabras que escuchamos el año pasado respecto del conflicto docente en Santa Cruz: “No vamos a permitir”, “no nos van a extorsionar”. Estuvo la gendarmería, se reprimió pero, finalmente, luego de muchos meses dolorosos, el gobierno —en ese caso, local, pero que es simplemente una

extensión del gobierno nacional— tuvo que ceder a todos los pedidos de los docentes. Y lo mismo va a pasar en este tema. Tarde o temprano, el gobierno va a tener que cambiar de actitud, ceder, y dialogar con las entidades agropecuarias. Porque lo que quedó demostrados en estos días —tal vez, eso es lo bueno— es que el campo argentino no son doscientas familias oligarcas que lo manejan, sino que son decenas de miles de productores y, también, algunos terratenientes. Pero estos justamente son los amigos de este gobierno. Porque lo que se está quebrando no es la realidad sino que estamos empezando a ver el otro lado de ese relato manipulador y, a mi juicio, engañoso de un modelo de acumulación y redistribución del ingreso.

La acumulación en la Argentina en los últimos años se ha verificado por parte de las mismas empresas, de los grandes empresarios que eran amigos del poder en los 90, que fueron los que pidieron la devaluación cuando tenían deudas que no podían pagar. Aquellos no son los que están hoy en las rutas, como dijo ayer la presidenta. Los que pidieron la devaluación y que sacaron el dinero de los ahorristas para dárselo a las grandes industrias fueron los grandes industriales, los que antes eran menemistas y hoy son kirchneristas. Son las mismas personas. ¿Qué ha pasado con esas grandes empresas, banqueros e industriales, que aportan mucho menos y que no exportan, porque no tiene representación en el mercado internacional? Porque, como saben, por la falta de ventajas competitivas industriales, nuestras empresas han sido compradas, pero ya no por empresas europeas o norteamericanas, sino por empresas brasileras o chilenas, que sí han desarrollado ventajas industriales competitivas y gestión. Doy un dato. Según el Centro de Estudios para el Desarrollo de la Argentina, en su edición de diciembre de 2007, en los últimos años, las 500 empresas más grandes de la economía que aumentaron un 50 por ciento su participación en el valor agregado, y que hoy controlan el 23 por ciento del producto bruto nacional, en 2001 controlaban el 16; en el 97, el 14. Y todos sabemos —lo dicen los economistas serios— que si no se estuviera manipulando el INDEC, hoy, la pobreza en la Argentina no está descendiendo sino subiendo, y que la redistribución de la riqueza ha sido negativa, a pesar de las tasas de crecimiento del 8 y del 9 por ciento.

O sea que ese relato engañoso se está cayendo. No estamos hablando de redistribuir la riqueza del campo a los pobres, sino al

pool de siembra, a los industriales, a los camioneros y sindicalistas; es decir que hay una redistribución a un grupo de personas, según la cual la acumulación la tienen el gobierno y sus amigos, en este capitalismo de amigos, pero no hay una redistribución de la riqueza. Si no, vayan a Entre Ríos y vean que no tiene ningún sentido sacarle 2.500 millones de pesos a esa provincia pobre para llenar las arcas del gobierno nacional.

Una de las cosas que vimos ayer es que la Argentina ya ha evolucionado y no cree más en estas antinomias campo-ciudad, industria-campo, nacional-extranjero, oligarquía, todo ese tipo de divisiones que, en el pasado, nos llevaron a enfrentamientos graves. Hoy la ciudadanía está por delante de ese tipo de calificaciones engañosas. El gobierno tiene que tomar nota de que la estrategia de inventar siempre un enemigo —en este caso la oligarquía terrateniente, la cual no existe más— no dará frutos. Mientras se sigue mintiendo acerca de ese gran modelo de acumulación y de redistribución de la riqueza, actualmente la Argentina dejó de ser un país líder agroindustrial. Por ejemplo, Uruguay —la pequeña Uruguay— hoy exporta más carne que nosotros, y Brasil más granos. Tendríamos que ser los líderes del Cono Sur en cuanto a hidrocarburos —como lo éramos hace una década— y, sin embargo, Brasil triplicó su producción de petróleo y de gas.

Este es el modelo de acumulación y redistribución de la riqueza que tiene la Argentina. Internamente nos manejamos con un relato engañoso; pero hay que tener en cuenta que la mitad de la población no lo cree. Este gobierno ganó las elecciones, pero con el 45 por ciento de los votos; en consecuencia, un 55 por ciento de la población no votó a esta gestión. Pero después de

esta crisis, muchos de los que ahora están en la ruta y que sí votaron a este gobierno, no lo volverán a hacer. Por lo tanto, ganar una elección presidencial no es un cheque en blanco para hacer lo que se quiera. Considero que debe encararse una instancia de sinceramiento y de elaboración de políticas públicas de mediano y largo plazo, con índices y diálogos reales; eso es lo que se está reclamando. Los miembros de Frente para la Victoria —respecto de quienes estoy segura de que están comprometidos con sus provincias y con su gobierno— deben entender que tiene que existir un momento de reflexión y de no pelearnos ni defender posturas cerradas. Tenemos que darnos cuenta de que la Argentina ya vivió en los 80 y en los 90 períodos sucesivos de altas tasas de crecimiento económico; y que después nos dimos el “porrazo” porque se creyó que con el relato alcanzaba. No alcanza con el relato, hay que mirar la realidad. Y la realidad está comenzando a hablar de una manera muy fuerte. Entonces, antes de que sea demasiado tarde espero que la presidenta Kirchner reaccione. Un gobierno fuerte es aquel que puede decir “me equivoqué”; y una presidenta fuerte es aquella que admite que se equivocó y dice “modifiquemos esto”. Pienso que eso es lo que está esperando la Argentina.

— Ocupa la Presidencia el señor vicepresidente de la Nación, don Julio

César Cleto Cobos.

Sra. Estenssoro

. — Le dará muchísimo rédito al gobierno y a la presidenta Kirchner si se dice “vamos a revisar esto, nos equivocamos; invitaremos a las partes a un diálogo y comenzaremos a definir una política en serio para el campo argentino, que es la base del desarrollo nacional.”. Así como el pilar del desarrollo de Venezuela es el petróleo, en nuestro caso tiene que ser el campo. Pero el desarrollo debe ser agroindustrial y con valor agregado. Si el Estado a través de las retenciones le saca riqueza a las provincias para hacer lo que quiera y de una forma poco transparente, esa renta no se puede utilizar para convertirnos en un país líder agroindustrial. El mundo entero se pregunta por qué la Argentina teniendo tanto ha llegado a tan poco. Es por ello que esta es una buena oportunidad para revisar esa situación, y comenzar no desde los relatos sino a partir de la realidad.

 

 

7 comentarios sobre ““El gobierno está empecinado en dar pulseadas políticas””

  1. Carlos Fan dijo:

    Mi opinión es que el proyecto es oportuno, claro, preciso, y que la actitud de soberbia del gobierno es muy cara a los intereses de todos los argentinos.
    Los piqueteros oficialistas, la ausencia de personal policial en la Plaza de Mayo, y la respuesta del ministro del interior requiriendo una opinión sobre esa patota, son lamentables.

  2. ines sanguinetti dijo:

    Quiero decir que me emociona el discurso inteligente, sensible y categórico de la senadora Estenssoro.
    Es doloroso ver que sigue creciendo la inequidad en la Argentina y ahora está esta tendencia acompañada de la consecuente y previsible guerra de “pobres contra pobres” que instala la concentración de riqueza, poder y autoritarismo.
    Esto lamentablemente sucede adentro de cada país en nuestra latinoamérica y también como enfrentamiento entre paises hermanos.
    Bienvengo la aparición de un discurso en la Argentina que hable de distribución de la riqueza, de exigencia impositiva para los que más tienen como recurso básico del estado redistribuidor de condiciones de equidad.
    Pero el discurso K quema estas banderas sagradas en su puja palaciega, dice perversamente que las retenciones serán para redistribuir, a donde ? a quienes? Lo han dicho? Cómo?
    En este país este , y todos los gobiernos han aplicado una politica impositiva de castigo a los pobres (IVA vs impuestos a la riqueza) y los k han aumentado la apuesta como nunca manipulando el índice de inflación para terminar de reventar a los sectores populares.
    Durante el menemismo los responsables de defender el trabajo votan la ley de flexibilizacion laboral y en este gobierno los sindicatos de la “corte” , bajan la cerviz aceptando aumentos inadmisibles a cambio de prebendas.
    BASTA DE IMPUNIDAD! La tragedia se repite como farsa.

  3. Osvaldo Buscaya dijo:

    La cuestión agraria que se desenvuelve detrás de este reclamo supera por mucho el problema de las retenciones a quienes saben utilizar éste modelo de saqueo con las grandes corporaciones de las cadenas agroindustriales que nos vienen imponiendo desde la época colonial.
    Modelo de producción alimentaría cuyo único objetivo es la rentabilidad y concentración de la riqueza en pocas manos, con la complicidad activa de gobiernos, empresarios, sindicatos, piqueteros oligarcas y los miembros de las entidades agropecuarias de Argentina que “perfeccionan” y reproducen nuevas formas de colonización y genocidio
    Éste “conflicto” debería servir para entender que gobiernos, empresarios, sindicatos, piqueteros oligarcas y los miembros de las entidades agropecuarias de Argentina no hayan tenido otro remedio que sacarse la careta de paladines que luchan por un país digno, justo y para todos.
    Están mostrando su verdadero rostro.
    El ejecutivo nacional, recurre a una medida absurda, en el presente contexto, para “justificar” la reacción, porque ya preparó su retirada para ser reemplazado por otros integrantes de la Corporación Política en el Poder Publico en éste obsceno reciclado.
    ¿El productor que tiene 20 cabras o un sembradío colectivo de ajos y cebolla también debe pagar esa retención?
    Gobiernos, empresarios, sindicatos, piqueteros oligarcas y los miembros de las entidades agropecuarias de Argentina preparan la escena para hacernos creer que están enfrentados utilizando el enfrentamiento “popular”
    El dinero de todos los impuestos debe estar controlado por la ciudadanía, porque todas y todos pagamos impuestos en la Argentina, por eso debemos insistir en imponer la real democracia participativa directa.
    Gobiernos, empresarios, sindicatos, piqueteros “oligarcas” y los miembros de las entidades agropecuarias de Argentina son quienes renuevan los modelos de sus autos y camionetas año tras año y siguen sumando propiedades inmobiliarias en la Ciudad, el campo y en el exterior a costa del aumento de la marginación, con la asociación de los piqueteros fashion responsables de haber depositado miles de compatriotas en los bolsones de la pobreza urbana con el corrupto sistema judicial que actúa a su favor.
    Es necesaria una discusión más profunda sobre el campo y las ciudades donde el enriquecimiento ilícito de la Corporación Política en el Poder Público, lo negado y lo marginado, también sean de la partida.
    Atentamente
    Ing. Osvaldo Buscaya
    Buenos Aires
    Argentina
    28-3-2008
    Ciudadanos Grupo Uno

  4. Adriana dijo:

    Es muy llamativo que no vi ni lei en ningún medio periodistico que el Congreso estaba trabajando en el conflicto agropecuario. Nada es casualidad, asi se refuerza la nueva teoria de los dos demonios “el gobierno K y el pueblo” ( los buenos) y “los oligarcas terratenientes” ( los malos). Estoy convencida que de Cromagnon para acá los golpes institucionales los da el matrimonio K

  5. JORGE CADIZ dijo:

    SENADORA,
    NO TENGO LA MENOR DUDA DE QUE SOS UNA PERSONA DECENTE, Y QUE TE ANIMA UN VERDADERO COMPROMISO CON NUESTRO PUEBLO. TENGO SERIAS, PROFUNDAS DIFERENCIAS CON TU ANALISIS. ESTOY EN MEXICO, 14000 KM NOS SEPARAN,
    PERO ADEMAS VENGO DE UNA CORRIENTE ARMADA DE LA IZQUIERDA PRT ERP, QUE AUTOCRITA MEDIANTE, SIGUE PENSANDO EN EL PAIS PUEBLO. TE INVITO A UN SANO DEBATE SOBRE ESTO. TENGO 62 PIRULOS, LA HIJA DE UN QUERIDISIMO AMIGO MIO ,GRACIELA ABIAD, LABURA CON USTEDES. UN ABRAZO MAS ALLA DE LA DIFERENCIAS,
    JORGE CADIZ

  6. Isabel dijo:

    ‘Cuando vean que para producir necesitan obtener la aprobación de quienes no producen nada; cuando vean que el dinero fluye a quienes comercian no en bienes sino en favores; cuando vean que los hombres se hacen más ricos a través de la estafa que del trabajo, y sus leyes no lo protegen de ellos, pero los protegen a ellos de ustedes; cuando vean que la corrupción es recompensada y la honestidad se convierte en un sacrificio personal; sabrán que su sociedad está condenada’ (Ayn Rand)
    Hago mías estas sabias palabras, aunque muy acongojada por el atropello a un puñado de gente mansa, que ha subvencionado y subvenciona con sus aportes escuelas, hospitales y rutas para todos, pero no para ellos y sus productos.
    Én el campo ho hay vacaciones ni feriados, porque una vaca no tiene fecha probable de parto y una “pedrada” puede destruir la cosecha que llevó mucha inversión lograr.
    Soy hija de un campesino que vivió tan silenciosamente como murió, soñando con un futuro mejor para sus hijos en esa tierra que tanto amaba, en un Entre Ríos hoy convulsionado por el atropello. Nunca fue a un piquete, nunca recibió un subsidio, nunca se hubiera imaginado dejar su trabajo para ir a protestar, pero sí he visto en sus ojos el dolor por las medidas que muchas veces le fueron adversas para su bienestar y su producción, y apretando los dientes siguió trabajando. Sus manos callosas y duras por la tarea cotidiana no estaban preparadas para golpear a los que desde un despacho disponían las medidas, pero con determinación y valor siguió adelante.
    Mirando los últimos sucesos me da mucho dolor ver los desmanes de quienes con subsidios logrados con acomodo, atropellan a los que con esfuerzo y trabajo tratamos de lograr un país mejor, para nosotros y para nuestros hijos.
    Trabajemos juntos por una sociedad unida y libre.
    Isabel Confalonieri

  7. Patricio dijo:

    El conflicto con el campo es muy complejo como para opinar de manera certera. Me perece que mas alla de la disputa economica que mantiene el campo con el gobierno nacional. Los ciudadanos debemos deternos en la crisis politica. No se trata de estar a favor o en contra de un sector, independientemente de estar seguro que las politicas generales no pueden ser apliucadas en un sector de muestra una diversidad economica tan marcada. Yo particpe de la asamblea denominada El segundo Grito de Alcorta, vale aclarar que no toçengo relacion alguna con la actividad rural. Y tambien en honor a la verdad, de confesar mi simpatia politica con la Coalicion Civica. Echo que de ninguna manera me quita objetividad a la hora de opinar puesto que esta vitud un objetivo constante en mi vida. Pero centrandome ya en el meollo de la cuestion. Pienso que el grave problema que tenemos todos los argentinos son los prosedimientos de discucion politica, de enfrentamiento y intolerancia que el gobierno nascional demuestra frente a cada critica que recibe de parte de cualquier sector.
    Constantemente la presidenta, como bien supo hacer tasmbien su antecesor, buscan enemigos, terroristas de estado y le pintan bigotes setentistas a todo aquel que no comparte su criterio. En una clara forma de buscar justificativos publicos que ayuden a excusarse en sus discursos de los errores voluntarios que cometen. Las distribucion de la riqueza que dicen es parte de politioca es un buen argumento mdiscursivo. Ahora quezas la presidenta este leyendo el diario de Yrygoyen, y lo digo porque si los datos de distribucion de las riquezas son proporcionados por Alfredo Moreno (Director del INDEC, Egresado de Bellas Artes) invito a la ciudadania en general advierta a la Sr. Presidenta de tamaño error. Aunque creo que algo debe saber.
    Mas alla de elejir un forma un tanto humoristica para relatar las penurias argentinas, na tiene de comico. Y quiero finalizar haciendo un comentario sobre el dolor y la desilucion que me causo ver a las Madres De Plaza De Mayo en el acto peronista, subencionado con el dinero porque no de las retenciones. Una carecticas de la Madres, quienes me merecen todo mi respeto y admiracion y con quien tenemos un lucha eterna por la verdad y la justicia, a sido el rechazo a contaminar su lucha con una banderas politica. Yo interprete que las madres estuvieron presentes en un intento de no tener una actitud que al gobierno le moleste y que esto fuera acompañdo por una represalia oficial. Lo cual nos deja a la vista hasta que punto llega la intolerancia del Gobierno Nacional.
    No nos dejemos inducir por lo que proponen algunos multimedios, no nos sintamos obligados a estar un uno de los dos bandos. Luchemos un tener una clase dirigencial que apueste a la republica y no a una republiqueta. Que apueste a la distribucion de las riquezas y no a la acumulacion. A una dirigencia que no compre voluntades, que se las ganes. Apostemos a un Gobierno que el unico problema de retencion que tenga sea de liquidos y no de dinero de trabajodes que sirvan para comprar voluntades, para hacer crecer la republiqueta y para acumular las riquezas de todos los argentinos.

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