¡Viva la patria! mayo de 2007: una nueva coalición cívica
El 25 de mayo de 1810, se formó una coalición cívica, quizá no explícita, pero que mantuvo la voluntad revolucionaria hasta el final del proceso que tendría lugar recién 14 años después.
Este 25 de mayo de 2007 me encuentra cumpliendo 49 años y formando parte de la Coalición Cívica, motivo por el cual como historiadora quiero comparar estas dos fechas.
En Buenos Aires la revolución independentista tuvo un carácter fuertemente político y una característica, no menos importante: la mayor parte de la población tenía mucho más que ganar que perder.
La Revolución de Mayo se formó entonces como una amplia coalición de sectores sociales y políticos que confluyeron en 1810 y aunque vivió, como todos los procesos políticos, importantes enfrentamientos internos, ningún sector pensó en buscar la alianza con la metrópolis salvo los comerciantes españoles a quienes les extrajeron los bienes para pagar la guerra y que perdieron sus derechos sin obtener ninguno a cambio.
Del otro lado, confluirían profesionales liberales que fueron quienes aparecen protagonizando los sucesos revolucionarios como Moreno o Rivadavia. Funcionarios con carreras frustradas como podía ser el caso de Manuel Belgrano que era un economista empleado por la corporación de comerciantes, denominada Consulado. Los comerciantes criollos que van a intentar aprovechar el librecomercio y pasar a ocupar el lugar privilegiado que anteriormente ocuparon los españoles. Los terratenientes que en 1810 eran un sector de segundo orden pero que en diez años se transformarían en el sector principal de la élite criolla con su figura paradigmática: Juan Manuel de Rosas. Y todo un amplio sector popular que iba desde pequeños comerciantes minoristas, artesanos, pequeños agricultores de las afueras de la ciudad, peones rurales temporarios (“gauchos”), un pequeño grupo de esclavos urbanos (que se dedicaban a actividades artesanales y comerciales en beneficio de sus amos). Todos ellos tenían algo que ganar, incluso los esclavos que quedaban liberados si entraban en el ejército. En realidad, si eran esclavos de criollos, el estado le pagaba al amo una cierta suma de dinero, pero quedaban libres de hecho.
En nuestra zona no había comunidades originarias integradas al sistema colonial. Sí formaban parte de la sociedad ya que pensemos que a poca distancia de la ciudad estaba la frontera, pero permanecían en forma independiente.
Así antes del 25 de mayo ya existían un partido independentista y sectores más moderados. Indudablemente Moreno, Belgrano, los hermanos Rodríguez Peña, integraban el primer grupo. En tanto que Saavedra, Rivadavia, Pueyrredón integraban el sector más moderado.
Ahora bien esta coalición que reunió a todos estos sectores para organizar el primer autogobierno en Buenos Aires no fue una coalición fácil. En particular porque subsistían enfrentamientos personales y de intereses. Estos enfrentamientos van a aflorar rápidamente pero no hay que pensar que se trataba de un enfrentamiento claro entre “morenistas” y “saavedristas”.
También hay que pensar que durante el primer triunvirato bajo la llamada “máscara de Fernando VII” se produjo una gran conspiración españolista dirigida por Alzaga que terminó con una gran cantidad de horcas. Esto demuestra que la energía revolucionaria no era un patrimonio de Moreno que ya había muerto, a los saavedristas tampoco les temblaba la mano.
También comenzarían a surgir diferentes intereses económicos. Indudablemente Buenos Aires heredó la aduana colonial y por eso mismo comenzó a “vivir del interior”. En efecto, todos los productos que ingresaban en función del libre comercio pagaban derechos en Buenos Aires y en muchos casos eran revendidos por los comerciantes porteños al interior al cual trasladaban este impuesto. Esto llevará a un conflicto que durará más de la mitad del siglo XIX, enfrentando a Buenos Aires con el interior.
En los diez años que duró la revolución y la subsiguiente guerra los conflictos internos del sector patriota no fueron menores, ni menores sus acciones. De hecho, cuando la logia Lautaro derriba al primer Triunvirato, Pueyrredón y Rivadavia son encarcelados en San Luis. Así también cuando Pueyrredón asume el Directorio en 1816 muchos ex morenistas, incluido Manuel Moreno, deberán exiliarse, pero también es cierto que si Buenos Aires se mantuvo fuera del dominio realista y se fue transformando en la ciudad símbolo de la revolución fue a consecuencia de que siempre existió la convicción de que no se negociaba la independencia.
Como conclusión podemos decir:
- en el caso del proceso revolucionario, la convicción de que no había vuelta a atrás, de que nadie, más allá de las diferencias, quería volver al
pasado colonial.
- en nuestra actualidad: la Coalición Cívica está comenzando a nacer, estamos haciendo nuestros primeros ejercicios de aceptación mutua ya que confluimos personas con historias, experiencias, incluso ideas distintas, pero nos unimos con la convicción de que es necesario establecer un nuevo pacto político que toma como eje central la ética ciudadana. Y en este sentido mantener una posición irreductible frente a la corrupción, el avasallamiento de las instituciones y apuntando siempre a la redistribución del ingreso.
Si en mayo de 1810 nos fue bien y fuimos ejemplo y motor de otros movimientos revolucionarios ¿Por qué no osamos participar en un nuevo desafío en momentos como el de ahora que nuestra soberanía y libertad peligran?
Fernanda Gil Lozano asesora a la diputada Estenssoro en la Comisión de la Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud. Es miembro de la mesa intercultural de la Coalición Cívica.
Miguel Espeche, es psicólogo y coordinador general del 
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