Archivo de Abril de 2007

“Ser decente debería ser exitoso”

Por Martín Raventos / 24 de Abril de 2007

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En la mañana de hoy, Elisa Carrió y María Eugenia Estenssoro compartieron un desayuno junto a emprendedores nucleados en la Organización Endeavor Argentina y a líderes sociales.

El encuentro, propiciado por Endeavor, se realizó en el Hotel Esplendor de esta capital y sirvió para que los emprendedores pudieran plantearle a Carrió y Estenssoro todas las dificultades que afrontan los que quieren iniciar o expandir sus empresas en relación a las trabas burocráticas y deficiencias del estado a la hora de promover o incentivar nuevos emprendimientos.

“Ser decente debería ser exitoso” manifestó Carrió. “Es necesario cambiar la cultura de que el que paga y hace las cosas en regla es menos exitoso que el que se mueve de manera ilegal”, agregó. “El de ustedes es un rol muy importante y, quiero que sepan que conozco las dificultades. Nosotros somos emprendedores políticos, como una PyME de la política y nos ponen todas las trabas. Pero vamos a llegar al poder con los mecanismos y las herramientas para destrabar estos problemas”, indicó Lilita.

Por su parte, Estenssoro, candidata a diputada nacional por la Coalición Cívica y co-fundadora de Endeavor Argentina indicó que “estos encuentros sirven para eliminar los prejuicios y no generalizar. No todos los políticos ni los empresarios “son corruptos”. Sirve, además para generar la ayuda de unos y otros para que, entre todos utilicemos las herramientas de la democracia para solucionar los problemas”.

Endeavor es una Organización Internacional sin fines de lucro que ayuda a transformar emprendedores talentosos, éticos, innovadores y con potencial de crecimiento en empresarios. El apoyo está enfocado en disminuir las barreras de acceso a la información, el capital, y las redes de contacto, temas claves para el éxito de las nuevas empresas. Los emprendedores Endeavor reinvierten su tiempo y conocimientos para promover la cultura emprendedora y apoyar nuevos emprendimientos.

PRENSA
Martín N. Raventos
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Leer: El espíritu de la coalición, por Santiago Kovadloff

Mary Burton entrevistada por Clarín y Página 12

Por Martín Raventos / 23 de Abril de 2007
La visita de Mary Burton la semana pasada a la Argentina, sucitó un gran interés por parte de todos aquellos que asistieron a sala llena a la conferencia “Derechos humanos de ayer y de hoy” que brindó en el Centro Cultural Borges, invitada por María Eugenia Estenssoro, Elisa Carrió y Mujeres por la paz; de diferentes sectores de la sociedad civil así como de la prensa.Una muestra son las dos notas que reproducimos a continuación, publicadas ayer en Clarín, “Los privilegiados no podemos vivir bien a costa de los que sufren” y en Página 12, “La dama que desafió al peor racismo”.

I• Clarín (domingo 22/4/07)

ENTREVISTA A MARY BURTON (DIRIGENTE DE DERECHOS CIVILES)

“Los privilegiados no podemos vivir bien a costa de los que sufren”

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Nacida y educada en Argentina, esta líder de la lucha contra el racismo en Sudáfrica cree que la exclusión social y económica debe ser enfrentada con la misma energía que fue necesaria para terminar con las dictaduras.

Fabián Bosoer

¿Cómo fue su experiencia personal en la lucha por los derechos humanos?

—Nací y me eduqué en la Argentina. Mi familia se trasladó a Sudáfrica, mi padre era industrial, a comienzos de los años 60; era ya un tiempo duro allí, la época en que Nelson Mandela estaba siendo juzgado, y empecé a enterarme de lo que pasaba haciendo tareas de caridad. Como mujer blanca, de una familia con una buena posición económica, podía gozar de una vida tranquila y segura, pero empecé a preguntarme sobre la causa de esa tremenda realidad que veía a nuestro alrededor. Me sumé al poco tiempo a una organización de mujeres llamada Black Sash (La Faja Negra), fue el comienzo de mi educación política.

¿Qué era “Black Sash”?

—Era una organización que tenía un interés especial en la formación política, en las instituciones y las leyes del país, pero que poco a poco fue tomando nota y dando cuenta de lo que significaban el racismo y el apartheid, la separación de las diferentes razas, el régimen de exclusión al que era sometida la población negra. Las mujeres de Black Sash elevaron su voz de protesta contra ese sistema y fueron perseguidas y acusadas por el gobierno racista.

¿Qué papel cumplió ese movimiento en el fin del régimen racista?

—Nosotras, como mujeres blancas que gozábamos de una buena posición social, teníamos una suerte de protección que —considerábamos— debíamos usar para mostrarle al mundo lo que estaba ocurriendo. Muchos de los líderes africanos estaban detenidos o en el exilio, o en la clandestinidad. Y ellos nos dijeron: “Ustedes tienen ese espacio, tienen que usarlo”. Todas las semanas recibíamos informes, íbamos a los lugares donde había conflicto, teníamos audiencias con diplomáticos, rondas de prensa para decir lo que nosotras veíamos, denunciar la situación, y ello influyó. Pero también el Congreso Nacional Africano tenía una estrategia que era la de lucha por una sociedad en la que el racismo y el sexismo fueran erradicados. Eso era aquello por lo que nosotras luchábamos y fue así que Mandela, horas después de su liberación en 1990, dijo: “Ellas son la conciencia de la Sudáfrica blanca”.

Hubo un cambio de gobierno pero también un cambio de régimen. ¿Qué papel jugó en esa transición la Comisión de la Verdad?

—La Comisión de la Verdad y la Reconciliación surgió de las negociaciones que hubo entre el viejo gobierno y los partidos que lideraban la nueva etapa, el Congreso Nacional Africano en primer lugar. Esas negociaciones fueron muy transparentes y un resultado de ello fue la amnistía, algo muy difícil de aceptar para nosotros. Pero ése fue un precio que debimos pagar por una transición pacífica. De ese acuerdo obtuvimos, por contraparte, la conformación de la Comisión de Verdad y Reconciliación.

¿No era un modo de consentir la impunidad?

—Bueno, se debió aceptar una amnistía, pero bajo condiciones. Se estudiaron otras experiencias como la argentina, la chilena , que habían tenido comisiones parecidas. Y se estableció por ley que la amnistía no iba a ser general sino individual. Quien quisiera acogerse a ella debía solicitarlo, pero debía también confesar públicamente los crímenes o delitos cometidos, contar la verdad de lo sucedido. Ese fue un aspecto fundamental de reparación para las víctimas y una premisa para la reconciliación. Porque no hay reconciliación posible si no hay un reconocimiento de los crímenes cometidos.

¿Cómo se integró la Comisión?

—Fueron 17 miembros. El nuevo gobierno, presidido por Mandela e integrado por la minoría de líderes blancos, creó varias comisiones ad-hoc, de Derechos Humanos, de Género, para la Juventud. Las organizaciones de la sociedad civil planteamos nuestras posiciones y demandas, y ellas fueron recogidas por el gobierno. Se encargó a todos los partidos representados en el Parlamento la recepción de nombres de postulantes para integrar la Comisión, hubo cerca de 300, de allí se seleccionaron cerca de 40, que fueron entrevistados en audiencias públicas y televisadas. Se entregaron 20 nombres al presidente Mandela y se conformó así la comisión, presidida por el arzobispo (Desmond) Tutu. Cada uno representaba una historia y trayectoria diferentes. Y tuvimos que aprender a entendernos.

¿Qué resultados se obtuvieron?

—La Comisión se reunió durante casi tres años, escuchando las historias de las víctimas, recogiendo las confesiones de los perpetradores que pedían la amnistía, fue un tiempo duro pero necesario, los medios de comunicación reflejaron en detalle los horrores, todos podían acceder a esos fragmentos de la memoria recuperada. Al fin de ese proceso era imposible negar lo que había pasado durante los años de la represión. Y las víctimas recibieron el reconocimiento del país.

¿Fue un punto de partida o un punto de llegada para la justicia?

—Diría que es un punto de partida, pero no estoy convencida aún si ello conduce realmente a la justicia. En ese momento pensaba que lo que estábamos haciendo era simplemente cumplir con lo que se había prometido en las negociaciones. Pero ahora que pasaron los años, pienso que tal vez hicimos un poco más que eso. El concepto de justicia es muy difícil cuando se está aceptando una amnistía. Al final del proceso, los que no se acogieron a esa amnistía debían ser llevados ante los tribunales. Y hasta ahora, ello no ha ocurrido. Así que en ese sentido hay una decepción ciertamente, para las víctimas y para el país.

¿Es posible la justicia retroactiva como camino de reparación y reconciliación en procesos de este tipo?

—Entiendo que es difícil; es difícil reconstruir las pruebas, aunque me parece que en algunos casos (en Sudáfrica) sería posible y sería un paso contra la impunidad. Pero hubo reparaciones y la verdad se mostró públicamente. Tenemos un juez muy valiente y famoso, que es ahora miembro del Tribunal Constitucional, Albie Sachs, que fue él mismo víctima de una bomba, y él definió este nuevo tiempo, la paz y la Constitución como “la venganza suave”: lo que tenemos no es una revancha, sino nuestra respuesta que es vivir juntos pacíficamente, es la mejor forma de mostrar que somos mejores que quienes sometieron al país a un régimen ofensivo para la dignidad humana. Es, después de todo, otro concepto de la justicia.

¿Cuál es el legado que deja aquel pasado de violencia estatal contra una mayoría de la sociedad?

—Vivimos hoy en día muchos de los problemas que vienen de esa época de violencia; especialmente la ruptura de las vidas familiares de tantas personas africanas que no tenían el derecho de vivir una vida normal. Cuando vemos ahora una generación con problemas de droga, de falta de buena educación y capacitación, de alto desempleo, muchas de esas cosas tienen su causa en el período del apartheid. Pero ello también es consecuencia de entrar en los problemas del mundo. El apartheid nos aisló del mundo, pero al entrar nuevamente al mundo, también entraron los problemas de la globalización. Hay otras formas de apartheid frente a las que tenemos que actuar, sabiendo que la defensa de los derechos humanos, en este caso los económicos y sociales, nunca debe detenerse.

No es muy diferente de lo que vemos en América latina…

—Tenemos problemas similares, miseria, desocupación, enfermedades. No hay soluciones fáciles, pero tenemos países ricos, que pueden ofrecer una vida mejor a sus habitantes. Debemos buscar los recursos para hacerlo, y contar con voluntades y estrategias políticas adecuadas.

Si tuviera que decirlo en breves palabras, ¿en qué se diferencia la defensa de los derechos humanos frente a una dictadura y dentro de la democracia?

—Tenemos Constituciones renovadas, que son cartas de derechos fundamentales y una primera gran herramienta. Están allí para que los gobiernos cumplan, pero también para que los ciudadanos exijan y se organicen para defender sus derechos y para reducir la injusticia y la inequidad. Algo que es, al fin, para bien de todos. Porque los que somos privilegiados no podemos vivir bien a costa de los que sufren. Y no puede haber sociedades más seguras si no se resuelven la extrema desigualdad y las ofensas a la dignidad humana. Esa es la lucha por los derechos humanos que nos faltan hoy.

De Sudáfrica al conurbano

Mary Burton viene periódicamente a la Argentina, donde vivió hasta los 21 años, para visitar a parientes y amigos. Pero en esta ocasión, su visita tuvo carácter público por la invitación de la organización Mujeres por la Paz, la legisladora María Eugenia Estenssoro y Elisa Carrió. Durante la pasada semana tuvo una intensa agenda que incluyó una visita a la Cooperativa La Juanita que orienta el dirigente “Toti” Flores en La Matanza. Allí participó de una jornada sobre Derechos Humanos y Derecho al Trabajo. Estuvo también en el Colegio Northlands, del cual fue alumna, brindó varias conferencias y el jueves participó de la habitual ronda junto a las Madres en Plaza de Mayo. Para Estenssoro, el mensaje que deja Burton es que “muchas veces creemos que los derechos humanos sólo peligran bajo una dictadura o en tiempos de guerra. Pero los derechos humanos también pueden ser violados en democracia y en tiempos de paz. Por eso, una vez alcanzada la de mocracia en su país, Burton y sus compañeras de Black Sash siguieron trabajando junto a los pobres, contra las injusticias y por los derechos económicos y sociales”.

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II• Página 12 (Domingo 22/4)

MARY BURTON, MILITANTE ARGENTINA ANTIAPARTHEID EN SUDAFRICA

La dama que desafió al peor racismo

Llegó a Sudáfrica hace 46 años y se comprometió en la lucha contra la segregación. Mandela la designó en la Comisión de Verdad y Reconciliación, que investigó las violaciones a los derechos humanos en el apartheid. Hoy continúa en lucha contra la pobreza.

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Por Mariana Carbajal

Mary Burton parece una abuelita de cuento. Pero detrás de esa imagen serena se esconde una historia poco conocida en el país: la de una heroína nacional en Sudáfrica, la de la única argentina elegida por Nelson Mandela para integrar la Comisión de Verdad y Reconciliación que investigó las violaciones a los derechos humanos cometidos durante el apartheid. Esta mujer que nació en Rosario y se educó en el Northlands desafió al régimen racista en sus tiempos más duros desde una organización de mujeres blancas de clase media acomodada. Sin familiares afectados por los horrores del apartheid, Burton y su grupo Black Sash (Faja Negra) denunciaron dentro y fuera del país las atrocidades y dieron apoyo a familiares de presos políticos y a víctimas de la segregación racial a través de una red de defensorías barriales. A los 66, Burton batalla contra la pobreza en una Sudáfrica con desocupación del 40 por ciento: “Ahora estoy embarcada en una nueva lucha porque los derechos sociales y económicos son derechos humanos”, contó a Página/12 en una visita a Buenos Aires.

Así como las Madres de Plaza de Mayo adoptaron el pañuelo blanco, Burton y sus compañeras usaban una banda negra cruzada en el pecho como símbolo de la muerte de los derechos constitucionales para la mayoría de la población sudafricana. Todas provenientes de familias conservadoras de buen pasar, se paraban frente a legisladores y jueces para avergonzarlos por su complicidad con la política racista del Partido Nacional. A tal punto fueron decisivas en el proceso de cambio en Sudáfrica, que horas después de salir de prisión, en 1990, Mandela las nombró en su primer mensaje al país. Frente a millones de personas dijo: “Ellas son la conciencia de la Sudáfrica blanca”. Una de las integrantes de Black Sash había escondido al líder negro antes de que cayera preso. Entre 1986 y 1990 Mary Burton fue presidenta de Black Sash. En la actualidad es miembro de su directorio.

Bastante más alta que la media argentina y de piel muy blanca, Burton muestra que sus antepasados ingleses y alemanes dejaron su impronta. No esconde sus canas: ahí están, elegantes, bien peinadas. Hace tantos años que vive en Sudáfrica –casi cincuenta– que se siente más cómoda al hablar en inglés que en castellano. Llegó a la Argentina la semana última invitada por Mujeres por la Paz, una entidad que integra la legisladora porteña María Eugenia Estenssoro, que ofició como una de sus anfitrionas.

Burton nació en Rosario en una familia de clase alta. Sus padres eran argentinos. Durante su infancia vivió en distintas ciudades y también en Brasil, por los traslados laborales de su padre, que trabajaba en la fábrica Alpargatas. Pero terminó su secundario como pupila en el Colegio Northlands, de Olivos. La holgura económica le permitió estudiar francés durante dos años en Suiza y después periodismo en Londres. Fue en Europa donde conoció al hombre que cambiaría su vida: un empresario sudafricano de quien se enamoró perdidamente y al que siguió. “A los 21 años llegué a Sudáfrica sin saber demasiado del país”, recordó. Era 1961 y la política segregacionista impuesta por el partido gobernante se profundizaba. Mary había escuchado del racismo, pero no tenía idea de su alcance, de sus consecuencias, de su crueldad. Sin muchas vueltas, aquella joven argentina decidió casarse. La ceremonia fue en Brasil, donde estaba afincada su familia. Y ahí nomás se mudó a Ciudad del Cabo.

“Cuando llegué a Sudáfrica, Mandela y sus compañeros ya estaban presos. Su causa judicial estaba en pleno proceso. Pero los blancos podían vivir sin enterarse de nada. De vez en cuando había algunos disturbios, pero nada más. A tal punto que a mi suegra lo que le preocupaba era que en los días de manifestaciones los lecheros no llevaban la leche. Era la única consecuencia que sufrían los blancos. Muchas veces la gente me pregunta por qué me involucré si en Brasil yo no realizaba ninguna actividad política. ¿De dónde viene ese interés? Creo que de la impresión que me causó el racismo tan evidente, tan injusto”, relata Burton. Uno de los hechos que más la movilizaron fue el cierre de las escuelas nocturnas, mayoritariamente negras, por temor a que se politizaran. Eran tiempos en los que Ciudad del Cabo cada vez estaba más y más dividida. “Había sido una de las ciudades más liberales y las personas de descendencia mixta, los mestizos, vivían junto con los blancos, pero en ese momento todo eso se estaba desenlazando. Me parecían ridículas las divisiones.”

Primero se comprometió con algunas actividades de caridad. Con una amiga llevaban sopa a las villas. “En un momento de gran pobreza, de crisis, hay un lugar para la caridad, pero no cuando la gente tiene posibilidades de trabajar por su cuenta”, dice. Burton quería canalizar su indignación de otra forma. A través del esposo de otra amiga, un abogado que trabajaba ad honorem en una defensoría de Black Sash, Mary descubrió en 1964 la organización que se transformaría en un motor esencial de su vida.

Doble responsabilidad

Por entonces, Blach Sash llevaba nueve años desde su creación. “Eran mujeres conservadoras, ingenuas políticamente. Pero supieron encender una chispa. Hacían manifestaciones y marchas de protesta llevando la faja negra, pero cuando perdieron su primera batalla, con los cambios en la Constitución que convalidaron el apartheid, muchas de ellas abandonaron la organización”, recuerda. Quedaron las más comprometidas con la defensa de las libertades civiles de la Sudáfrica negra, entre ellas Burton.

A través de las defensorías barriales abiertas en distintas ciudades, las Black Sash fueron tomando contacto con las atrocidades de la política segregacionista. Primero brindaron asistencia legal a los negros que eran detenidos por circular sin “el pase” por zonas exclusivamente blancas. “Así empezamos a tomar contacto con el sufrimiento de esas familias y a reclamar al gobierno. Nosotros siempre decíamos que teníamos la capacidad de arruinar cualquier cena adonde íbamos, porque hablábamos de esos temas de los que nadie quería hablar”, se ríe, ahora, Burton.

–¿Cómo tomó su actividad la familia de su marido?

–Fue un poco difícil: iba en contra de lo que pensaban y querían.

¿Ellos defendían el apartheid?

–Se decía siempre que los sudafricanos blancos de idioma inglés votaban al partido de la oposición, que era también blanco pero un poco más liberal, y daban gracias a Dios por el Partido Nacional que les protegía los intereses. Mis suegros eran muy buenos conmigo pero yo sabía que no les gustaba lo que hacía. Ellos tenían miedo. Eran tiempos en que con la palabra comunismo uno podía destruir todo. Y decían: “¡Ah, Black Sash!, empezó bien pero ahora se ha vuelto muy comunista”. En 1950 se había prohibido la existencia del Partido Comunista. “Nosotros no éramos comunistas pero todo lo que se oponía al apartheid se tildaba de comunista. Por muchos años nos dijeron que éramos idiotas útiles, algo que nos enojaba mucho”, rememora.

A pesar de la posición de su familia política, Mary tuvo siempre el apoyo de su marido, con quien tuvo cuatro hijos. Hoy tienen una decena de nietos. El hecho de ser mujeres blancas y pertenecer a una clase media acomodada las protegió en su lucha. Por esa razón –dice– tenían casi una doble responsabilidad de pelear por los derechos civiles de la población segregada. Durante los tiempos más severos de la represión algunas de las integrantes de Black Sash fueron detenidas. “Yo fui presa varias veces, pero no por muchos días. Me acuerdo de que una vez fue durante una marcha a la prisión donde estaba detenido Mandela, para demostrarle apoyo. A casi todos los que habían iniciado la movilización los habían frenado. La ciudad estaba cercada. Pero unos siete, que éramos todos blancos, pudimos llegar más cerca. No sé qué pensaban que íbamos a hacer, pero nos arrestaron. Y el oficial que me detuvo y me llevó al patrullero me agarró apenas de la manga, casi sin tocarme, tenía miedo de que lo acusara de malos tratos”, comenta. Hasta en eso había diferencias. “Cuando estábamos detenidas, de un lado nos ponían a las blancas y del otro a las negras. Teníamos mejores condiciones hasta en la prisión: nos daban mejor comida y colchones, ellas tenían sólo frazadas para dormir.”

–¿Qué situaciones del régimen racista la conmovieron más?

–La cuestión de la educación me impresionaba más: nacido negro no ibas a tener nunca la posibilidad de tener una buena educación. La estrategia política era educar a los negros para ser trabajadores. En un discurso en el Parlamento, el primer ministro dijo: para qué darles buena educación cuando no van a tener condiciones de vida para usarla. Que ahora se diga una cosa así parece imposible, aunque se piense. Pero en ese tiempo se podía decir impunemente. Todo estaba dividido para darles los beneficios a los blancos y nada a los negros. Y día a día la situación empeoraba. Los blancos pensaban: la única manera de protegernos en este continente es tener nuestro lugarcito, nuestro país para nosotros. Por eso iban sacando a los negros de las zonas blancas. Y había tierras que habían pertenecido por varias generaciones a familias negras y como estaba rodeadas de poblaciones blancas, se dictaba una ley que decía que estaba en un mal lugar y los sacaba con todo lo que tenían, y los llevaban a una zona donde no tenían posibilidad de hacer una granja. Uno se enfrentaba siempre a tantas injusticias.

Las Black Sash ayudaban a las familias para que pudieran visitar a los presos políticos. Podían verlos una vez al mes. Les facilitaban dinero para viajar al Cabo, les pagaban el tren, las hospedaban en una casa la noche previa a ingresar a Robben Island, la isla donde estuvo Mandela gran parte de los 27 años que pasó encarcelado. “Había casos de prisioneros cuya familia no los apoyaba más, tal vez su esposa se había vuelto a casar con otro, y no recibían visitas. Y en esos últimos años, yo también tuve el derecho de ir a la isla a visitar a alguno de ellos.”

Pero no fue allí donde conoció a Mandela. Cuando Mary iba a la prisión, al líder del Congreso Nacional Africano (CNA) ya lo habían trasladado. Recién le dio la mano después de que asumiera la presidencia en 1994, al ser elegido en las primeras elecciones con sufragio universal en Sudáfrica.

En 1995, Mary fue elegida por Mandela, en un largo proceso de postulaciones y recomendaciones, como parte de la Comisión de Verdad y Reconciliación que investigó las violaciones a los derechos humanos cometidos durante el Apartheid y estuvo presidida por el premio Nobel de la Paz, el arzobispo Desmond Tutu. En total eran 17 miembros. Trabajaron tres años escuchando el testimonio de unas 22 mil víctimas del régimen racista y unos 7700 represores. Hubo ley de amnistía para los represores. “Fue el precio que tuvimos que pagar para lograr una transición pacífica”, evalúa Mary. Pero para obtener la amnistía, el victimario tenía que reconocer las atrocidades que había cometido.

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Por qué voy a participar en política por Jorge Gronda

Por Martín Raventos / 23 de Abril de 2007

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Voces71.jpg“Ante el miedo que teníamos muchos ciudadanos de participar en política se abrió esta gran oportunidad que nos brida la Coalición Cívica ideada por Elisa Carrio ya que la misma nos permite ejercer el poder sin necesidad de negociar nuestros principios como ocurre hoy en día en las estructuras tradicionales.
En este lugar uno puede decir con orgullo que está participando en política sin perder los principios pues de entrada está claro que uno no busca ningún cargo político para hacer negocios o vivir”. Esto explica, entre otros puntos, en su nota publicada en el periódico Sin Compromiso, Jorge Gronda, médico jujeño, que ha decidido integrar la Mesa Social de la Coalición Cívica.

La Coalición Cívica

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Luego de toda una vida de negarnos a participar en política partidaria, un grupo de personas comunes, que, paradojalmente, hacemos de la política nuestra forma de vida desde la mañana a la noche, hemos encontrado un espacio donde, sin perder nuestra coherencia ante nuestros conciudadanos, estamos dispuestos a recuperar y a construir el poder. Este espacio nació gracias a una convocatoria lanzada por quien, para nosotros, tiene mas claro lo que necesita la Argentina para transformarse algún día en una sociedad equitativa y digna: Elisa Carrió.

La propuesta es simple: trabajar para que los ciudadanos recuperen el poder. Hay que lograr que los ciudadanos que decidan trabajar dentro de los partidos políticos entiendan que si ellos ganan las elecciones se transforman en administradores del poder que les confía la mayoría de los otros ciudadanos y para lo cual se les pagará un sueldo .
Tienen que entender que si la mayoría de los ciudadanos decidimos vivir en una democracia republicana tienen que aceptar las premisas básicas de lo que esto significa desde que los griegos sentaron las bases del sistema: la alternancia del poder, la división de los poderes y los más importante: que el poder es de los ciudadanos y no de los partidos políticos.

Sociedades como las nuestras , sobre todo las de las provincias, viven con la marca genética del sistema monárquico feudal que heredamos de España. El poder se edificó sobre estas premisas y los que lo ejercen no les interesa para nada el cambio pues el sistema se transformó en un muy buen negocio para unos cuantos dejando afuera a la gran mayoría de los ciudadanos que no tenemos como prioridad el dinero, sino otro tipo de valores como la equidad, el respeto irrestricto al diferente, la igualdad de oportunidades para todos, la coherencia y sobre todo la libertad como un fin último para todo las hombres y mujeres.

LOGOCC.jpgAnte esta situación y ante el miedo que teníamos muchos ciudadanos de participar en política se abrió esta gran oportunidad que nos brinda la Coalición Cívica ideada por Elisa Carrió ya que la misma nos permite ejercer el poder sin necesidad de negociar nuestros principios como ocurre hoy en día en las estructuras tradicionales.
En este lugar uno puede decir con orgullo que está participando en política sin perder los principios pues de entrada está claro que uno no busca ningún cargo político para hacer negocios o vivir. En este lugar uno viene a poner lo único que pudo sembrar en la vida y el único capital que se tiene: El nombre y el testimonio de una vida, que a pesar de los errores y de las equivocaciones, trato en todo momento de que sea honesta.
Hoy me animo a decir que voy a participar en política y creo que seria muy bueno que muchos ciudadanos que no encuentran un lugar en los partidos políticos empiecen a pensar en este nuevo tipo de organizaciones que no necesariamente tiene que ser la Coalición Cívica.
Cada uno puede participar donde se sienta mas afín con los principios de los conciudadanos que se autoconvoquen, pero me parece que no podemos dejar pasar mas tiempo y solamente ocuparnos de criticar. Es el tiempo de la acción y del compromiso y lo único que se necesita es un poco de coraje cívico.

Jorge Gronda

“Los derechos humanos también pueden ser violados en democracia y en tiempos de paz”, conferencia de Estenssoro, Carrió y Burton

Por Martín Raventos / 18 de Abril de 2007

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Estenssoro, Carrió y Burton disertaron sobre los derechos humanos de ayer y de hoy, Ciudad de Buenos Aires, 17 de abril de 2007

Información de prensa

La candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, participó ayer junto a la legisladora porteña y candidata a diputada nacional por la Coalición Cívica, María Eugenia Estenssoro, y la ex integrante de la Comisión de Verdad y Reconciliación de Sudáfrica, Mary Burton de una charla pública sobre los derechos humanos en Argentina y en Sudáfrica, organizada por Mujeres por la paz, en el Centro Cultural Borges.

Estenssoro expresó que “muchas veces creemos que los derechos humanos sólo peligran bajo una dictadura o en tiempos de guerra. Pero los derechos humanos también pueden ser violados en democracia y en tiempos de paz. Y lo peor es que, como en las épocas oscuras, los gobiernos no responden ni se hacen cargo”. Luego destacó que “Nelson Mandela dijo – de Mary Burton y su organización, denominada Black Sash- que fueron la conciencia moral de la Sudáfrica blanca”.

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Las panelistas acompañadas por María Cadoppi Aguilar y la Hna Regina Caride, integrantes de Mujeres por la Paz

Por su parte, Mary Burton indicó que “Lo mejor que se puede mencionar como balance del trabajo de la Comisión es que hoy en Sudáfrica ya nadie puede decir que no sabe lo que pasó. En la actualidad los derechos humanos que se violan son económicos y sociales. Sólo tendremos reconciliación cuando dejen de existir las inequidades”.

Carrió, por su parte, manifestó que es “más perfecto” el sistema legal argentino que el sudafricano, pero señaló que a la Argentina le falta “el espíritu. Falta la justicia de restauración. Que el otro dijera dónde estaban enterrados sus familiares era más importante para ellos que una condena sin confesión”.

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Carrió y Estenssoro entrevistadas por la prensa nacional antes de la conferencia

Asesor de prensa, Martín Raventos

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Derecho al trabajo, Visita de la Diputada Estenssoro y Mary Burton a la Cooperativa La Juanita en la Matanza

Por Martín Raventos / 17 de Abril de 2007

Ayer por la tarde, la Diputada Estenssoro, Mary Burton y las miembros de Mujeres por la paz fueron recibidas por Toty Flores y los integrantes de la Cooperativa la Juanita en la Matanza, con el objetivo de generar un intercambio de experiencias y reflexiones acerca de la vigencia y el significado de los derechos humanos en la actualidad, más específicamente el derecho al trabajo.
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De izquierda a derecha: Clara Schpak, Estela Soria, integrantes de Mujeres por la Paz; Toty Flores, Mary Burton y María Eugenia Estenssoro, La Matanza, 16 de abril de 2007

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Recorrida por la panadería de La Juanita

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Asistieron al encuentro, la diputada Elsa Quiróz, secretaria nacional del ARI, el diputado Carlos Raimundi, Jorge Martinelli integrante de la Mesa de Organizaciones no Gubernamentales de la Coalición Cívica que coordina la diputada Estenssoro y Carlos Genesini, de la Cooperativa RIZOMA de Misiones.

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Jorge Martinelli, María Eugenia Estenssoro y Toty Flores 

Hoy: Conferencia sobre Derechos Humanos

A las 18 horas, la candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, participará de una charla pública sobre los Derechos Humanos de ayer y de hoy.

La cita es en el Centro Cultural Borges, ubicado en Viamonte y San Martín, Ciudad de Buenos Aires.

Además de Carrió disertarán la legisladora porteña y candidata a diputada nacional por la Coalición Cívica, María Eugenia Estenssoro, y la ex integrante de la Comisión de Verdad y Reconciliación de Sudáfrica, Mary Burton.

Invita Mujeres por la paz (mujeresporlapaz2007@yahoo.com.ar).

Declaración de Principios y Mesas de la Coalición Cívica

Por Martín Raventos / 12 de Abril de 2007

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Ver videos de los discursos pronunciados ese día por Diana Maffía, Patricia Bullrich, Enrique Olivera y Elisa Carrió (IR a www.elisacarrio.com.ar)

ÉTICA, REPÚBLICA Y DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
POR UN NUEVO PARADIGMA DE DESARROLLO ECONOMICO-SOCIAL
DECLARACIÓN de PRINCIPIOS (declaracionCC.pdf)
Ante la degradación de las condiciones de la vida pública y privada en la Argentina, la irresponsable destrucción de la República, la apropiación y vaciamiento del estado, la continuidad de la corrupción, la ininterrumpida concentración del ingreso y la perpetuación de un país intolerablemente injusto y cada vez más violento, ésta COALICIÓN CÍVICA se propone como un espacio plural de participación y consenso que supere la mera oposición al oficialismo y sea capaz de generar las condiciones político-institucionales para un nuevo país socialmente cohesionado, económicamente avanzado e inteligentemente integrado al mundo.

Ética, República y Distribución del ingreso son nuestros principios. Una ética entendida no sólo como lucha contra la corrupción sino como un contrato moral que comprometa a los argentinos contra las corporaciones que controlan la vida nacional, contra las matrices mafiosas que se han apropiado del estado y contra las prácticas clientelistas que erosionan la democracia y la justicia y quitan a los ciudadanos no sólo sus derechos sino su autonomía y dignidad. Una República entendida no solamente como movimiento abstracto de los mecanismos institucionales sino como garantía de poderes estatales responsables ante los ciudadanos y de una democracia sustantiva, basada en la representación y la participación y no en la delegación. Una distribución del ingreso que sea real y no sólo discursiva, que incluya el acceso a la educación y a la cultura y no dependa del asistencialismo clientelista sino que se base en los derechos universales de los ciudadanos y del pleno empleo de sus capacidades en el contexto de la sociedad del conocimiento y la información.

Ética, República y Distribución del ingreso son valores que no pueden ser alcanzados bajo los modelos de país ya fracasados. Para hacerlos realidad, es necesario un nuevo paradigma de desarrollo económico-social. Por eso no estamos por una versión más prolija del presente modelo autoritario y patrimonialista que traiga más de lo mismo, sino por un nuevo paradigma que supere las antinomias (campo o industria, autoritarismo o democracia, distribución o crecimiento, neoliberalismo o neopopulismo corporativo, setentas o noventas, república o justicia social) que durante la segunda mitad del siglo XX han llevado al fracaso a una nación escasamente poblada, educativamente avanzada y en la que abundan los recursos naturales. De los laberintos creados por las antinomias del pasado se sale por arriba, entrando de una buena vez al siglo XXI en el que la riqueza se produce y se distribuye de acuerdo a nuevos procesos y estructuras, tan lejanos de la devastación del territorio y la mentalidad extractiva como de la explotación del trabajo manual en una cadena de producción industrial.

La Argentina tiene excelentes ventajas comparativas en este terreno, el del futuro: el uso de un idioma que es el segundo más hablado del mundo, una apreciable capacidad creativa y de innovación de sus habitantes, numerosos núcleos de desarrollo tecnológico sobrevivientes a las debacles causadas por el sistema político, una tradición de excelencia en biotecnología, principal campo de desarrollo de la revolución científica, y un nivel cultural todavía elevado a pesar del maltrato al que ha sido sometida la educación en el país. Si los argentinos lográramos aplicar nuestra capacidad para generar información, conocimientos, emociones, diversidad cultural y comunicación a todas las ramas de la actividad económica y social -como han hecho hasta ahora sólo unos pocos sectores- el resultado sería una explosión de desarrollo económico y progreso social y no el vulnerable crecimiento sin mejora del perfil social y productivo al que asistimos hoy.

La COALICIÓN CÍVICA se expresa también a favor de la superación de la falsa opción entre las relaciones carnales y el aislamiento internacional. Creemos profundamente en las enormes posibilidades que para sus habitantes puede abrir una Sudamérica orientada al mundo y al futuro, cohesionada por infraestructuras comunes, integrada no sólo económica sino políticamente, con instituciones parlamentarias y judiciales capaces de solucionar conflictos paralizantes como los enfrentan hoy a miembros de un mismo bloque. Proponemos una Unión Sudamericana dotada de mecanismos de decisión democrática de escala continental que sean capaces de arbitrar los problemas regionales y de proveer al continente una estrategia sostenible de desarrollo que no acabe con sus democracias nacionales sino que confiera nuevo vigor a sus mejores principios. Creemos en una Unión Sudamericana con capacidad de decisión autónoma y a la vez integrada al resto del planeta, deseosa de abandonar el victimismo improductivo y de aprovechar las oportunidades que la mundialización está abriendo para los países en desarrollo. Soñamos con una Unión Sudamericana que no sea un mero nacionalismo ampliado a la escala regional ni un muro que separe a sus países del mundo, sino que se constituya como un puente hacia él. Y creemos también que la Argentina tiene un rol importante en su construcción, en la reforma democrática de la ONU y demás organismos internacionales, y en la progresiva creación de instituciones democráticas en el ámbito global.

En el campo institucional nacional la COALICIÓN CÍVICA se pronuncia por un verdadero federalismo fundado en un régimen de coparticipación equitativo que acabe con el chantaje y la cooptación de gobernadores provinciales, por la restitución al Parlamento y a la Justicia de su dignidad e independencia avasalladas, por una reforma política y del sistema de financiación de los partidos que impida la eterna reproducción del viejo orden político, por una reforma fiscal que acabe con la concentración de la renta y por la devolución de los poderes sustraídos al Parlamento y el fin del hiperpresidencialismo.

La Argentina ya ha tenido suficientes presidentes fuertes y no necesita otros sino una democracia republicana fuerte, regida por un nuevo contrato moral y ciudadano que garantice tanto la calidad institucional como la distribución social y geográfica de sus riquezas. Y cuando decimos contrato moral y ciudadano no hablamos de abstracciones sino que decimos derecho de todos a la alimentación y los medicamentos por encima de cualquier otra consideración; decimos ingreso ciudadano universal para la infancia y la tercera edad; decimos derecho a la protección de una justicia autónoma; decimos igualdad de oportunidades garantizada por el sistema educativo; decimos no discriminación; decimos derecho a una información y una comunicación independientes; decimos estado eficiente en la lucha contra las mafias narcotraficantes; decimos libertad de opinión, de credo y de conciencia; y decimos liberación del miedo y la opresión.

No comprendemos la polémica entre quienes creen que el problema de la seguridad se soluciona acabando con las injusticias sociales y quienes piensan que se arregla con un eficiente sistema policial y judicial, dilema tan fácil de solucionar poniendo una “y” donde los polemistas ponen una “o”. Estamos por una seguridad humana, es decir: por una seguridad que garantice el derecho a la vida pero que incluya además el acceso de todos a la salud, la vivienda digna, la cultura y la educación. Una seguridad humana que comience por el irrestricto respeto a la ley por parte de todos, comenzando por quienes gobiernan. Una seguridad humana en la que una protección eficaz de las fuerzas policiales no signifique gatillo fácil y en la que el derecho a la vida y a la tranquilidad de los unos y las garantías constitucionales de los otros tengan la misma dignidad.

Queremos una COALICIÓN CÍVICA que apunte a recuperar el Gobierno y el Estado para los ciudadanos, pero queremos también una transformación ética, republicana e igualitaria que vaya más allá del Gobierno y del Estado. Por eso nos comprometemos a respetar en la COALICIÓN CÍVICA los mismos principios que proponemos para el país: proyectos a largo plazo que no sacrifiquen el futuro al presente; toma de decisiones colegiada, transparente y abierta al debate; modelo organizativo pluralista, horizontal y democrático que no excluya a la dirigencia política ni a los partidos pero que tampoco se limite a ellos, sino que promueva la inclusión plena de ciudadanos y organizaciones provenientes de todos los sectores de la sociedad civil.

Somos David contra Goliat y lo sabemos. Y sabemos también que fue David quien triunfó. Venimos de la política, de la cultura, de la religión, de las artes, de las ciencias, y del trabajo duro y del oscuro llano. Somos parte de un diálogo pluralista, intercultural e interreligioso de quienes piensan distinto pero mantienen una misma línea de conducta y un conjunto de principios no negociables ante el poder de quienes dicen pensar lo mismo pero están unidos solo por sus intereses económicos.

Exigimos nuestros derechos y aceptamos nuestras responsabilidades. No nos preocupa el poder corporativo ni sus ataques y amenazas sino el cinismo y el escepticismo de muchas de sus víctimas. Luchamos por un estado de derecho constitucional que sea algo más que letra muerta. Seguiremos dando batalla para que no haya reconciliación sin justicia pero también lucharemos para crear un escenario público en el que la manipulación de la Historia sea repudiada, para instaurar un sistema jurídico que proteja la paz y la verdad y castigue la violencia y la mentira, y para que no haya impunidad para nadie.

No combatimos con las armas del poder sino contra las armas con que el poder hegemónico tiene maniatada a una Argentina de la que dice ser el único capaz de gobernarla cuando en realidad es el único capaz de hacerla fracasar. Invitamos a todos los habitantes del país preocupados por el actual estado de cosas a sumarse a nuestros esfuerzos. Superar las críticas a un sistema agotado para asumir la tarea de construir una alternativa democrática con ETICA, REPÚBLICA, DISTRIBUCIÓN del INGRESO y un NUEVO PARADIGMA DE DESARROLLO ECONOMICO y SOCIAL es el desafío que lanzamos hoy.

Mesas de la Coalición Cívica
11 de abril de 2007

Mesas de la Coalición Cívica

 

 

 

MESA INTERPARTIDARIA

 

 

ARI

 

Fabiana Ríos, Es farmacéutica, egresada de la Universidad Nacional de Rosario. Recibió el premio Consultor de Salud a la Trayectoria Profesional en Farmacia en 2001. Fue diputada provincial en Tierra del Fuego y actual diputada nacional

 

Adrián Pérez, Abogado. Maestría en Procesos de Integración Regional con énfasis en el MERCOSUR realizada en la UBA. Es Diputado Nacional.

 

Elsa Quiroz, Es secretaria general del ARI y tiene una larga trayectoria como docente y militante. Permaneció como presa política hasta fines de 1983. Actualmente es Diputada Nacional.

 

Carlos Raimundi, es abogado egresado de la Universidad Nacional de La Plata y docente. Actualmente es Diputado de la Nación. Y candidato a Gobernador por el ARI

 

 

 

Eduardo Macaluse, Presidente del Bloque de Diputados Nacionales del ARI, Es docente, Profesor de Literatura y ha trabajado por la causa de la educación desde lo gremial y desde lo parlamentario

UNION POR TODOS

 

Patricia Bullrich, Licenciada en humanidades y ciencias sociales con diploma de honor, fue Diputada Nacional, convencional constituyente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Ministra de Trabajo de la Nación. Preside el partido Union por Todos

 

Iván Villafañe, Abogado- mediador, Director de INSTITUTO DE ESTUDIOS ARGENTINOS (IDEAR) Presidente de la Comisión de Justicia y apoderado de Unión por Todos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADICALISMO

 

Elisa Carca, Diputada Nacional por la provincia de Buenos Aires por la UCR (1993-1997) – Senadora provincial por la Provincia de Buenos Aires por la Alianza – UCR. Miembro de la Comisión Provincial por la Memoria (Provincia de Buenos Aires)

 

Armando Abruzza, Abogado. Docente Universitario. Presidente de la Sociedad Argentina de Derecho Internacional. Ex Vicerrector Universidad de Nacional de Mar del Plata.

 

 

Enrique Olivera, Abogado. Fue Diputado Nacional; Vicejefe de Gobierno y Jefe de Gobierno y actual candidato, Es Legislador de la ciudad y candidato a Vice Jefe de Gobierno por la COALICION CIVICA, en formula con Jorge Telerman

 

 

 

PERONISMO

 

Gerardo Conte Grand, Fue Diputado Nacional y Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

 

DEMOCRATAS CRISTIANOS

 

Rodolfo Aine, Economista y contador público. Integrante del Partido Democracia Cristiana. Actualmente es Secretario General de Comunidad y Compromiso. Presidente del Encuentro Nacional Humanista Social Cristiano. Presidente del Instituto Jaques Maritian

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MESA SOCIAL

 

Jorge Tedesco, Ex combatiente de Malvinas- Co Director proyecto Fénix

 

Horacio Maldonado, Ex combatiente de Malvinas

 

Mario Oshiro, Ex combatiente de Malvinas, Co Director Proyecto Fénix

 

Ernesto Lalo Paret, Líder de Empresas recuperadas

 

Marcelo Boffa, Escritor y ensayista

 

Vanesa Castro Borda, Abogada- Representante de Empresas Recuperadas

 

Arquitecto Carlos Ibañez, Arquitecto- UBA, Conduce la red para la transformación de villas en barrios y en lucha contra el clientelismo.

 

Norma Laborde, Maestra Mayor de Obras. Voluntaria Hospital Rivadavia Dama Rosada y en el comedor Parroquia San Nicolas de Bari por Los Sin Techo. Presidenta de la Red Solidaria Ahora Argentina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MESA PRODUCTIVA

 

Harry Ingham, Presidente de la Centenaria firma CRONOS S.A., Ex Miembro del Directorio del Buenos Aires Herald. Miembro del Consejo Asesor del Ejército de Salvación.

 

Jorge Arbeleche, Licenciado en Administración (UADE) Productor y experto en temas agropecuarios

 

Alejandro Justiniano, Ingeniero Industrial (UBA). Empresarios PYME en el ramo de la producción y comercialización de jabones, detergentes en polvo y otros artículos de limpieza.

 

Jorge Teodoro, Ingeniero Electromecánico, orientación electrónica UBA. Ejecutivo de Empresas y Consultor.

 

Silvia Datsira, Licenciada en Administración de Empresas- Diploma de Honor (UADE), Contadora Pública, Productora agropecuaria, Empresaria. Directora de la Asociación Iberoamericana de Empresarias.

 

Jaime Murphy, Productor agropecuario e integrante de Confederaciones rurales argentina (CRA)

 

Andrés Domínguez, Abogado y asesor político agropecuario de la COALICION CIVICA

 

Gerardo Reververis, Productor agropecuario .Integrante ASUCERFI

 

Ciro Dantonio, Empresario de la Pesca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MESA INTERRELIGIOSA

 

 

Marcelino Cayuqueo, Mapuche. Cacique de la comunidad Coliqueo en Los Toldos, Provincia de Buenos Aires. Presidente del Parlamento Indígena

 

Embajador Miguel Ángel Espeche Gil, Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Candidato a Premio Nóbel de la Paz

 

Koshi Shimoyama, Responsable Área Chaco organización budista

 

Julia Torres, Comisión dialogo interreligioso y responsabilidad ciudadana de la pastoral ciudad de la Arquidiócesis de Buenos Aires

 

Hermana Maria Regina Caride, Franciscana de Misioneras de Maria

 

Zaida Azas de Puccio, Dra. En Psicología Social y Servicio Social. Profesora Universitaria, Presidente Fundación Comunicaciones El Puente, y Centro Orientación Psico Social

 

Marcelo Pivato, Docente, Ex Director de Escuelas, Ciudadano Ilustre de Israel

 

Alejandro Quiroga, Pastor de la Iglesia Catedral de la Fe. Graduado en Teología en el Instituto Bíblico Río de la Plata.

 

Marta Segura, Ministra Evangélica

 

Hermana Maria Inés del Fino, Franciscana. Misionera de Maria. Coordinadora de las comunidades de Argentina y Uruguay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MESA INTERCULTURAL

 

Guillermo Maci, Filósofo y psicoanalista.

 

Juan José Sebreli, Escritor

 

Fernando Iglesias, Periodista y Escritor

 

Teresa de Anchorena, Legisladora, ex Secretaria de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Samuel Cabanchik, Filosofo

 

Fernanda Gil Lozano, Historiadora

 

Ernesto Schoo, Periodista y escritor

 

Carlos Balmaceda, Profesor universitario de Historia. Periodista y Escritor de Mar del Plata.

 

Jorge Hernández, Filosofo

 

Santiago Kovadloff, Filosofo

 

Guillermo Yanco, Abogado mediador y periodista

 

Luis Gregorich, Escritor

 

Daniel Sabsay, Abogado constitucionalista

 

Horacio Salas, Escritor, poeta y periodista

 

Esteban Peicovich, Periodista

 

Lucia Gálvez, Escritora

MESA DE JOVENES

 

Francisco Moner Ruiz, Estudiante del CBC de sociología. Ex Presidente del Centro de Estudiantes del Ex Nacional Manuel Dorrego, Morón. Representante de la Coordinadora del Centro de Estudiantes de la zona Oeste.

 

Florencia Longo, Bioquímica, Universidad de Buenos Aires. Responsable Técnica del Laboratorio de Detección de Organismo Genéticamente Modificados, INTA. Integrante Mesa Provincia de Buenos Aires - ARI

 

Mariano Amore, Licenciado en Óptico – Técnico. Estudiante de Ciencia Política, UBA. Concejal de Lanús por ARI.

 

Enzo Giacinti, Estudiante avanzado de Filosofía con orientación social y política de Comahue. Becario de la Fundación Antorchas. Investigador de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Comahue. Presidente del ARI, Cipolleti, Río Negro.

 

Nicolás Papalía, Estudiante avanzado de la carrera de Abogacía, UBA. Docente de la UBA de materia Teoría General del Derecho. Actualmente asesor de la Dirección General de Asuntos Institucionales de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Ana Valle, Licenciada en Ciencia Política, UBA. Cursando Master en Políticas Públicas y Gerenciamiento del Desarrollo en la UNSAM - Universidad de Georgetown. Actualmente trabaja en FLACSO en Asistencia de Investigación del Programa Derecho y Bienes Públicos.

 

 

 

Nicolás Gallo, Ingeniero Industrial especializado en energía. Trabaja en el área de gas y electricidad. Músico. Trabajo comunitario con asociaciones cristianas de base.

 

 

Carolina Estebarena, Asistente Científica y Tecnológica, docente y periodista. Presidenta de la Convención de Unión por Todos

 

Juan Pablo Arenaza, Estudiante avanzado de Ciencias Políticas, USAL. Beca “ Jóvenes Líderes Latinoamericanos”

 

Juan Manuel Agüero, Licenciado en Ciencia Política, USAL. Master en Gestión y Políticas Culturales en el MERCOSUR, Universidad de Palermo. Secretario de Relaciones Institucionales Juventud de Unión por Todos

 

Alejandro Neumann, Estudiante avanzado de Derecho, asesor consultivo de la Fundación de Artes Visuales (Funvis), Secretario general de la Juventud de Unión por Todos

 

Juan Antonio Barboza, Referente Social Presidente de la entidad APTO (Ayuda Para Todos). Precurso del proyecto Familias Tuteladas en avellaneda

 

Matías Lobos Licenciado en Ciencias Políticas, UBA, Especialista en Diseño, gestión política y programas sociales (FLACSO) Profesor e investigador

 

Marcelo Lascano Geógrafo, Especialista en Logística Urbana. Investigador del CONICET.

 

 

 

 

MESA VOCACION CIUDADANA POR LA EQUIDAD SOCIAL (VOCES)

 

María Eugenia Estenssoro, Legisladora de la ciudad de Buenos Aires, estudió literatura, ciencias políticas y periodismo en las Universidades de Columbia, Harvard y La Sorbona. Fundadora de Endeavor Argentina, preside Equidad, una organización social que conectó la primera escuela rural a Internet.

 

Jorge Gronda, Médico ginecólogo jujeño, fundador del CEGIN, empresa de medicina social, autosuficiente, para mujeres de bajos recursos que produjo un alto impacto social.

 

Gustavo Gennuso, Ingeniero nuclear de profesión, emprendedor social por vocación. Apostó por una educación liberadora en los barrios más pobres de Bariloche, generó la actual red de 11 escuelas públicas de gestión social gratuita.

Jorge Angel Martinelli, Cofundador y Director de la Revista Hecho en Bs. As. que se planteó como objetivo brindarles una oportunidad de trabajo a las personas en “situación de la calle”, excluidos y desempleados.

Héctor “Toti” Flores, Representante cooperativa LA JUANITA de la Matanza es uno de los fundadores del Movimiento de Trabajadores Desocupados de La Matanza.

Juan Bautista Peña, Filósofo y economista. Lidera la Fundación El OTRO que trabaja para lograr la justicia distributiva.

MESA DE MUJERES POR LA PAZ

 

 

 

Maria Celia Cadopi Aguilar, Medica. Fundadora y Presidente de FUNDAE

 

Maria Esther Etchegoyen, Maestra rural y socióloga

 

Maria Angelica Merlo, Militante social y escritora

 

Estela Soria, Iglesia Evangélica Bautista Carismática

 

Rosalia Gutierrez, Dirigente de la comunidad indígena COYA

 

 

Licy Ghirimoldi, Abogada y dirigente ONG’s

 

Liliana Facorro, Iglesia Evangélica Bautista Carismática

 

Clara Schpak, Empresaria

 

Haydee Copolechio, Psicoanalista. Directora Académica de la Escuela de Gobierno

 

Maria Rosa González, Madre En lucha contra el Paco

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Jorge Gronda: “Elisa Carrió nos propone que trabajemos sin necesidad de ingresar al campo político (Jujuy al día)