Archivo de 2006

Concursos docentes: primera meta cumplida

Por Gabriela Abiad / 30 de November de 2006

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Ayer se realizaron los últimos actos públicos de llamado a concursos docentes 2004/2005 en las escuelas de nivel medio de la Ciudad. Así se alcanzó la primera meta que nos propusimos dentro de la Comisión Mixta para la Normalización, Seguimiento y Control de los Concursos de Titularización Docente: que todos los maestros y profesores accedieran a sus cargos por concurso lo que fue posible con el trabajo articulado y sostenido entre representantes del Ministerio de Educación y de la Legislatura de la Ciudad. En algunas áreas, hacía 25 años que ésto no ocurría. Buenos Aires será el primer distrito del país en hacer concursar a todos los docentes.

Se presentaron docentes de las escuelas medias, técnicas, artísticas, y de las escuelas normales y de los Centros de Nivel Secundario en condiciones de tomar más horas de trabajo en el sistema educativo porteño. En el acto, los representantes de las Juntas de clasificación fueron anunciando las vacantes: asignatura a cubrir, escuela, año, división y horario. Luego se leyó el listado por orden de mérito para cubrir las vacantes. La modalidad consistía en que una vez que se hacía presente el docente mencionado, se acercaban los miembros de la DAD (Dirección Administrativa Docente) a constatar la información. Si ésta era correcta, el representante de la Junta informaba en voz alta que el docente en cuestión tomaba las horas mencionadas.

Cabe destacar que la presencia de todos los actores mencionados en cada uno de los actos, fue fundamental para llevar adelante el proceso, que por ser la primera vez, fue un verdadero aprendizaje.

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Tal como contamos en nuestro último post, el primer llamado a concursos en estas áreas fue posible porque en el año 2005 se sancionó la ley 1679 que titularizó en sus cargos a docentes que cumpliendo ciertos requisitos, venían ejerciendo su profesión de manera interina. Una vez normalizado el sistema, se logró dar el primer paso en el camino de los concursos y del cumplimiento de la ordenanza 40.593 (estatuto del docente), que rige la actividad docente en la Ciudad de Buenos Aires.

Gabriela Abiad, es asesora de María Eugenia Estenssoro ante la Comisión Mixta para la normalización de los Concursos Docentes y en temas de Desarrollo Social.

Este post fue publicado por Gabriela Abiad

CEDAW, un eslabón bienvenido en la búsqueda de la igualdad entre los sexos

Por Fernanda Gil Lozano / 20 de November de 2006

El jueves pasado, con 116 votos a favor, 30 en contra y tres abstenciones la Cámara de Diputados aprobó sin restricciones el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

CEDAW significa Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women. La sigla se mantuvo en inglés.

La CEDAW fue aprobada por la ONU en diciembre de 1979 y contiene 30 artículos que establecen una serie de derechos tendientes a promover la igualdad entre hombres y mujeres y a eliminar las distintas formas en las que se manifiesta la discriminación hacia ellas. Asimismo, obliga a los Estados firmantes a tomar acciones concretas para eliminar esas situaciones a través de una legislación nacional acorde al principio de igualdad entre los sexos y de medidas que garanticen el desarrollo pleno de las mujeres no sólo de carácter jurídico sino también cultural.

El articulo 5, por ejemplo, establece que los comportamientos tradicionales de hombres y de mujeres deben ser modificados pero lejos de denostar la maternidad, como sostienen los detractores del documento, señala que la educación y el desarrollo de los niños es responsabilidad tanto de los hombres como de las mujeres.

La participación política, el derecho a recibir igual remuneración por igual trabajo, el acceso a la educación y a la salud también forman parte del documento que en ningún pasaje menciona el aborto, aunque este sea otro de los falsos caballos de batalla que invocan los grupos ortodoxos, encabezados por sectores de la Iglesia Católica como el Opus Dei, que se opusieron a su aprobación y la tildan de “abortista y genocida”.

Tal como lo explica Soledad García Muñoz, del Instituto Interamericano de Derechos Humanos en declaraciones a Página 12:

“El tema del aborto no está mencionado en la Convención. Pero la Iglesia Católica y otros sectores conservadores ven como amenazas recomendaciones generales que ha hecho en 2004 el comité (a todos los países y no a uno en particular) que interpretan los alcances de la Convención. Una de ellas (la recomendación general 21) se refiere a la igualdad en el matrimonio y en las relaciones familiares y en uno de sus puntos garantiza la autonomía de las mujeres en relación con su fecundidad. Textualmente plantea que “la decisión de tener hijos, si bien de preferencia debe adoptarse en consulta con el cónyuge o el compañero, no debe, sin embargo, estar limitada por el cónyuge, el padre, el compañero o el gobierno.

El otro fantasma para la jerarquía eclesiástica es la recomendación general 24, que recomienda a los gobiernos revisar “las leyes que penalizan ciertas intervenciones médicas que afectan exclusivamente a la mujer y castigan a las mujeres que se someten a dichas intervenciones”. En otros términos, pide que se saque de los códigos penales los delitos que criminalizan sólo a la población femenina, léase, el aborto”. De todas formas, el comité siempre se ha referido al aborto como uno de los “graves problemas de salud pública” y ha considerado que “en ningún caso puede ser utilizado como método de planificación familiar” (declaraciones de Soledad García Muñoz, del Instituto Interamericano de Derechos Humanos).

En nuestro país, el tratado es ley desde el 15 de julio de 1985 y adquirió jerarquía constitucional con la reforma a la Carta Magna en 1994. Entonces ¿qué estamos discutiendo si ya forma parte de nuestra Constitución? Ocurre que esta convención necesita de un Protocolo Facultativo, esto es un instrumento jurídico complementario que habilite las denuncias individuales y colectivas, y le otorgue al comité de seguimiento la potestad de investigar en los países miembros, una vez agotadas las instancias jurídicas locales, y emitir un informe no vinculante al respecto.

Comité de Seguimiento

El Comité de Seguimiento de la CEDAW es un órgano establecido por la misma Convención. Está compuesto por 23 expertos internacionales y su función es hacer un seguimiento en los países que adhirieron al tratado, para garantizar su implementación y verificar que aquello que fue firmado en los papeles, también se cumpla en los hechos.
El Comité no puede hacer investigaciones sobre casos que se hayan producido antes de la aprobación del Protocolo. Sólo puede hacerlas si los casos continúan en pie al momento de su ratificación y se refieren a las violaciones graves que pueda sufrir una persona y a las violaciones sistemáticas y colectivas, que respondan a un plan de exterminio.

Hasta ahora, la Argentina tenía la obligación de presentar cada cuatro años un informe (el último corresponde a 2004). Y el comité emitía observaciones y recomendaciones.

El Estado argentino firmó el Protocolo CEDAW el 28 de febrero de 2000. Al año siguiente, el gobierno de Fernando de la Rúa envió el proyecto para su ratificación y si bien la iniciativa obtuvo dictamen en Comisión, quedó detenida en la Cámara Alta hasta que el presidente Néstor Kirchner pidió su pronta ratificación, en diciembre de 2004.

El miércoles pasado 1º de noviembre, con el consenso de las principales bancadas, el tema llegó al Senado, sin dictamen previo de comisión. El Protocolo fue resistido por los sectores más conservadores que argumentaron la idea de que el protocolo habilita la promiscuidad, la legalización del aborto y afecta la soberanía nacional. Pero, con la misma convicción, fueron rebatidos por la mayoría de las oradoras y por los 32 votos a 12 que consagraron la media sanción.

Como investigadora comprometida con las mujeres y su lucha histórica considero de vital importancia este instrumento legal de carácter internacional. No debemos olvidarnos que los estados son los primeros defensores e infractores de los derechos y así como hablamos de la globalización económica debemos incorporar la idea de una justicia universal para todos.

Más información:

Desde la Cedaw (Página 12, 17 de noviembre de 2006)

Cómo se aplicará, Entrevista a Marcela Rodriguez, diputada ARI (Página 12, 17 de noviembre de 2006)

Fernanda Gil Lozano asesora a la diputada Estenssoro en la Comisión de la Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud

Un logro crucial e histórico: la normalización de los concursos docentes

Por Maria Eugenia Estenssoro / 1 de November de 2006

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Ayer, durante nuestra presentación del informe sobre normalización de los concursos docentes, viví, junto con mi equipo de trabajo y como Presidenta de la Comisión Mixta para la Normalización, Seguimiento y Control de los Concursos Docentes de la Ciudad de Buenos Aires, una jornada que nos llenó de satisfacción y que nos reconfirma que cuando se unen voluntades y esfuerzos, y aún cuando los escollos sean muchos, se puede alcanzar una meta de política pública que mejore la situación de miles de personas.

La buena noticia que quiero compartir con ustedes es que a partir de ahora, los docentes de la ciudad de Buenos Aires que hasta ahora no contaron con la posibilidad de concursar, ingresarán a la carrera y ascenderán por concursos tal como lo establece el estatuto docente (para mayor detalle ver el art.1ro de la ley 1679). Por lo tanto, hemos logrado –funcionarios, diputados, representantes sindicales y docentes de diferentes ideologías- generar una política de estado, que perdure en el tiempo y le brinde transparencia al sistema educativo de la ciudad y seguridad laboral a los docentes, acercándonos a la calidad educativa que todos queremos.

ir a Concursos para docentes, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: concurso.pdf

Audio de mi discurso

(31-10-2006, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires)

Algunos datos ilustrativos

• En 1992, a través de la ley 24.049 las escuelas fueron transferidas al ámbito de la ciudad. El proceso de transferencia duró muchos años y desde ese momento a la fecha no se había cumplido con el Estatuto del Docente (40.593), norma que rige esta actividad en el ámbito de la ciudad en lo que respecta a los concursos.

• Después de la transferencia de las escuelas al ámbito de la ciudad se sucedieron leyes de titularizaciones masivas sin posteriores llamados a concursos.

• En 2004 creamos la Comisión Mixta para la Normalización, Seguimiento y Control de los Concursos de Titularización Docente para la Cobertura de cargos de Base y Ascenso en todos los Niveles y Modalidades del Sistema Educativo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que presido, y cuyas autoridades son: Secretaria: Mara Brawer; Vocales: Ana María Suppa, Silvana Scigolini y Mirta Onega; con el objetivo de construir un espacio de diálogo y búsqueda de consenso, que permita al Ministerio de Educación y a los legisladores trabajar en conjunto en pos de la normalización, seguimiento y control de los concursos de titularización docente. En este marco participaron representantes de las juntas de clasificación, sindicatos y docentes involucrados.

• En el año 2005 la Legisltatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó la Ley 1679 mediante la cual se titularizó a docentes que cumplieran ciertos requisitos planteados en la ley. La sanción de esta Ley y el procesamiento en tiempo y forma de la mayoría de los cargos y horas cátedras, permite que hoy sean posibles los concursos docentes.

• Esta es la primera vez, desde la transferencia, que las áreas y cargos titularizados por la Ley 1679, tienen la posibilidad de presentarse a concursos.

• La ley 1679 abarca 8219 cargos e involucra a 4525 docentes.

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Audio de la clase “El movimiento de liberación, verdad, justicia y reconciliación en la Sudáfrica de Mandela”

Por Maria Eugenia Estenssoro / 30 de October de 2006

El lunes pasado dimos, en el Instituto Hannah Arendt, la clase “El movimiento de liberación, verdad, justicia y reconciliación en la Sudáfrica de Mandela” junto con las diputadas Elisa Carrió y Elsa Quiróz (ARI). Asistió mucha gente y en el cierre tuvimos un diálogo muy interesante con el público. Se trató de un paso más, en este camino que queremos desandar en busca de la verdad, la justicia, la paz y la reconciliación en nuestra Argentina.

A continuación pueden escuchar los audios de las charlas en formato mp3.

AUDIO MARIA EUGENIA ESTENSSORO PARTE I

AUDIO MARIA EUGENIA ESTENSSORO PARTE II

AUDIO ELSA QUIROZ PARTE I

AUDIO ELSA QUIROZ PARTE II

AUDIO ELISA CARRIO PARTE I


AUDIO ELISA CARRIO PARTE II

AUDIO ELISA CARRIO PARTE III

Reconciliación en Sudáfrica como parte de la totalidad o plenitud (wholeness or completeness), por Antjie Krog

Por Maria Eugenia Estenssoro / 24 de October de 2006

Antjie Krog es escritora y poeta sudafricana, autora del libro que dio origen al guión de la película “Country of my skull” de John Boorman (con Samuel Jackson y Juliette Binoche).

En mayo de 2005 pronunció en Alemania la conferencia: “Reconciliación en Sudáfrica como parte de la totalidad o plenitud (wholeness or completeness)” que pueden leer a continuación, y en la que explica el proceso sudafricano como consecuencia del valor que allí se le da a la comunidad y al “ubuntu“, la dignidad e integridad humanas que se resumen en el hecho de que “soy persona a través de otras personas”.

Así, la mirada holística resulta clave para el entendimiento del concepto africano de la salvación. Como explica Krog “para los africanos la palabra salvación es sinónimo de reconciliación”. Para profundizar un poco más esto, les recomiendo especialmente la parte en que se explica “¿Por qué quiere hablar con las víctimas un perpetrador que mató a una persona o destruyó un pueblo con bombas, o torturó un niño?” que fue la que ayer, en la charla que dimos en el Instituto Arendt, leyó la diputada Elsa “Tata” Quiróz, quien expresó: “hay que perdonar para construir la paz. No se puede evidentemente construir la paz estando interrumpida la relación con los otros por un sentimiento de rencor y odio” .

Reconciliación en Sudáfrica como parte de la totalidad o plenitud (wholeness or completeness)

Por Antjie Krog

Existen distintas aproximaciones a lo que ha ocurrido en los años del Apartheid en Sudáfrica desde la política, la psicología, la moralidad, la espiritualidad, el pragmatismo y de cada mirada da lugar a nuevas propuestas.

No importa desde dónde miramos, en todos los casos surge la pregunta acerca de cómo tratar los hechos de incomprensible horror e injusticia, como por ejemplo los acaecidos en el Holocausto y otros.

Recorriendo toda la discusión en la Comisión de Verdad y Reconciliación (Truth and Reconcilation Comission, TRC) podemos decir que uno no puede perdonar la muerte en nombre del muerto. No se puede perdonar lo imperdonable. ¿Cómo podríamos perdonarlo? No está en nuestro poder ni en nuestras manos ni en nuestra capacidad.

Según Jaques Derrida, perdonar no debería ser algo común ni normativo, tendría que permanecer excepcional y extraordinario, enfrentando lo imposible. Porque está interrumpiendo la corriente histórica de la temporalidad. No estamos acostumbrados a perdonar. Y cuando se logra un perdón es un milagro y hay que tratarlo de esta manera.

Para comprender el proceso transitado por la Comisión de Verdad y Reconciliación en África, quiero explorar su trasfondo.

Se preguntaron asombrados ¿por qué los 14 millones africanos negros no lucharon contra esta opresión durante tantos años?

Se encontraron con muchos rumores como respuestas: porque el arzobispo Tutu y Mandela obligaron a la gente a aceptarlo, o porque la gente prefirió someterse o bien porque no tuvo la fuerza necesaria para rebelarse, etc.

Para intentar contestar esta pregunta hay que mirar:
En primer lugar, los valores de la religión tradicional africana y valores cristianos como la salvación, el pecado y el mal.
En segundo lugar, cómo influenciaron esas raíces a los líderes intelectuales del África negra.
Por último, de qué manera esas raíces generaron un cambio radical en el pensamiento científico, especialmente para la Comisión de la Verdad.

Arriesgando una simplificación, hago una distinción entre la cultura euro-céntrica que cuenta con 25 siglos de cultura griega, manifestados en la filosofía, con la cultura romana que trajo la jurisprudencia y luego el cristianismo que originó múltiples religiones. Esa cultura da prioridad al individualismo y se considera universal, es decir, que los europeos consideran que estos valores tendrían que estar aplicados a todo el mundo. Viniendo de otro continente me parece muy extraña esta postura, pero es que la gente en Europa cree realmente, que ellos tienen los valores verdaderos y no pueden entender que haya otros.

La tensión entre lo particular y lo universal tiene que ser resuelta desde lo particular en la tradición europea y esto les parece obvio.

La visión afro-céntrica reflexiona sobre la cultura a través de formas simbólicas y tiene valores como el reconocimiento y el respeto (físico y espiritual), los cuentos de transmisión oral y escrita, la artesanía, la pluralidad de religiones e idiomas. Esta cultura pone el énfasis en la comunidad y valora a la persona en su contexto social.

La persona es una persona a través de otras personas. La palabra que usan para esta comprensión “ubunthu” no es entendida por los blancos. Pero contiene todos los valores y forma el concepto que tienen sobre el mundo. La gente negra lo tiene intrínsecamente incorporado, pero la gente blanca tiene que hacer un esfuerzo enorme para poder entenderlo.

Ahora miremos los valores como el pecado, el mal y la salvación en la cultura africana.
Según un teólogo importante africano, la espiritualidad de la cultura está basada en el concepto de la completitud e integridad de la vida. Sus diferentes áreas como la religión, la espiritualidad, la materialidad y las demás no se pueden comprender aisladas. Todas están interrelacionadas. Esta mirada holística es muy importante para el entendimiento del concepto africano de la salvación.

La salvación en la cultura africana tradicional nunca puede estar puesta en una persona o en una parte. La salvación está puesta en el todo, en el cosmos. No está puesto en el individuo. Hay una interacción entre el todo y todos. Como el cielo, los animales y el aire entran en interacción con el ser humano y viceversa. Es decir, que la naturaleza de la salvación africana es mucho más amplia que en otras religiones occidentales y existe desde mucho antes que llegara mediante la doctrina cristiana al África. Para los africanos la palabra salvación es sinónimo de reconciliación.

Buthulezi dice que la salvación está dirigida hacia la restauración de la plenitud. Las palabras “pecado” y “mal” no tienen significado en la cultura africana.

Malo es solamente lo que pone en peligro la totalidad. El pecado se entiende solamente con respecto a las consecuencias. Si las consecuencias de un acto causan un mal para el cosmos, se puede considerar malo. Si no, no se habla del mal o del pecado. Lo peor es vivir en completo desacuerdo con los otros, esto es realmente malo.

Entonces, la salvación no es una cuestión del perdón, sino de la reparación de las partes destruidas de la relación o de la sociedad, para volver a la plenitud, y esto en la vida y no después de ella. Y para hacer la vida plena cada uno tiene que aportar su potencial. Salvación significa entonces que todos tenemos la obligación de curar nuestras heridas.

El concepto de la salvación viene de la religión cristiana: tienes que perdonar porque Dios ha perdonado, pero en la cultura africana no existe esa forma de salvación.

Según Tutu, sólo uno puede vivir humanamente en una sociedad humana. Si uno vive con odio en su corazón se deshumaniza a sí mismo, al otro y también a la sociedad. No se puede pensar al ser humano independientemente. Vivir significa estar involucrado.

Vivir, ser, significa participar. Ningún acto es equivocado por sí. Robar o matar no es intrínsecamente incorrecto, sino porque Dios así lo dice. Solamente es incorrecto, cuando destruye la plenitud del ser y de la comunidad. El interés en la salvación proviene únicamente del deseo de reparar la totalidad.

Entonces, los testimonios presentados ante la Comisión de la Verdad y la Reconciliación tuvieron dos metas:
describir como la completitud fue destruida y por otro lado, cuestionar la humanidad de los perpetradores.

Y había una mujer que lloraba y dijo: “ni siquiera matarías un perro de esta manera, ni siquiera un pato, un patito porque uno tiene también sentimientos para un perro o un pato. Pero ni siquiera los trataron a nuestros hijos como patos. Con otras palabras: que no hubo nada en mis hijos que les hiciera recordar la propia humanidad, y esto muestra que han perdido su humanidad. Y porque tu has perdido tu humanidad, yo he perdido la mía.”

Diferencias en las culturas con respecto al trabajo:
la cultura europea que sigue la meta: hacer lo menos posible por la mayor cantidad de dinero posible. Ésta se opone a la cultura africana que dice: hacer algo significa hacer algo que es bueno para todos. El beneficio debe ser para todos. Uno no trabaja por su propio beneficio.

También hay dos palabras para “alma”,
Moya: es algo como el alma que une a tu cuerpo y cuando te vas, se retira el alma.
Pero también tienes un alma sombra: Seriti, la que tiene que estar fortalecida durante la vida, con rituales y reparaciones que uno hace para la sociedad.

Cuando llegaron los misioneros en el siglo XVIII, dividieron la sociedad en fieles y herejes. Entonces un negro creyente no permitió la entrada a otro negro hereje en su casa. Y de esta manera el “ubunthu” fue interrumpido. Cien años más tarde llegaron los extranjeros. Y ahora surge la pregunta: qué podemos hacer con los extranjeros en la sociedad, para no lastimar al “ubunthu”. Y aquí el “ubunthu” significa hospitalidad.

Entonces, cuando uno es a través del otro y también necesitamos al extranjero para ser uno. Siempre hay alguien que está excluido y la tarea es recordar e incluir. La cultura africana incluye que cada uno tiene que ser abogado para alguien excluido, integrarlo y hacerlo miembro de la sociedad.

Nelson Mandela dio la mano a los blancos siguiendo el concepto de la integración. Porque todos los que estaban en Sudáfrica constituían la totalidad (plenitud, completitud) de Sudáfrica. Y tratándolos como seres humanos pudo asegurar la humanidad de toda Africa.

Pero África no se convirtió en el paraíso con esta filosofía, del mismo modo, que en las sociedades cristianas se sucedieron también terribles acontecimientos.

¿Cómo sería perdonar a los perpetradores?

Mucha gente común vino a dejar sus testimonios:

Un pastor dijo que había perdido su plenitud aquel día en que la policía entró en su casa y llevó a su hijo. “Actuaron de un modo terriblemente inhumano, ni siquiera una hiena lo haría tan cruelmente como ellos lo hicieron. Habían perdido su humanidad”.

Una madre dijo que:
“Si la reconciliación significa que el perpetrador que mató a mi hijo, vuelva a ser humano y que nosotros también podamos volver a ser humanos, entonces realmente estoy de acuerdo con la reconciliación y la soporto”.
“Soy un ser humano. Necesito perdonar para poder seguir con vida.”

Hay que ayudar a los perpetradores para que puedan volver a ser humanos.

Ese es un concepto totalmente contrario al concepto de la venganza en el pensamiento de la post Guerra Mundial. Quienes quieren la venganza, no saben que hay que devolverle al perpetrador su humanidad.

Este concepto quiere devolver al perpetrador su humanidad para poder ser humano también. Ellos saben que necesitan al perpetrador. Saben que cuando matan al perpetrador, destruyen la oportunidad de volver a ser humanos para siempre. Anulan la oportunidad para sí mismos y para el perpetrador. Y de esta manera la sociedad se congela en inhumanidad.

Una poeta africana dice que no puede ser lo que dice Derrida, que esta es una opinión que no ayuda a nadie. Al contrario, el perdón tendría que ser un hecho normal. Y una sociedad tendría que hacer un esfuerzo para encontrar posibilidades de reconciliación y ayudar a que se logren. Tendríamos que dedicarnos a esas preguntas filosóficas, porque somos en primer lugar seres humanos y no ideas. Entonces tenemos que encontrar un lenguaje para un diálogo de compromiso y tolerancia.

Se muestra que las víctimas quieren hablar con el perpetrador y también el perpetrador quiere hablar con las victimas. ¿Por qué quiere hablar con las víctimas un perpetrador que mató a una persona o destruyó un pueblo con bombas, o torturó un niño?

La autora da cinco razones que están penetradas por el sentido del “ubunthu” aunque no lo mencione explícitamente:

1. porque hay algo en el perpetrador que uno encuentra también en sí mismo. Es peligroso declarar al perpetrador como “un monstruo inhumano”. Si negamos su humanidad y lo consideramos solamente malo, nosotros también somos malos y nunca más salimos de este círculo de violencia.
2. La víctima necesita perdonar como parte del proceso de la humanidad, es decir, volver a re-humanizarse. Necesita completarse y deshacerse del miedo de la destrucción, que le llegó a través del perpetrador. No puede seguir viviendo con el odio en su corazón. Perdonar al perpetrador, aunque éste no quiera, significa quitarle este poder que tuvo sobre ti.

3. El perdón trasforma la imagen de la víctima como sujeto en la víctima como ser humano. De esta manera la víctima vuelve ser humana. Por eso las victimas quieren saber, cuáles fueron las últimas palabras del hijo, qué hizo, cómo miraba, etc. Forzando al perpetrador a que piense en términos humanos, y recordar que la víctima lloraba, que tuvo una madre, recordar su dolor y su desesperación, todo esto hace conectar al perpetrador con su propia humanidad. Cuanto más se reconoce el dolor El perpetrador puede reinstalar la memoria humana.

4. La víctima toma ahora el lugar de aquel que decide sobre buenos y malos. Readmisión. Diciendo que no puedo y no quiero devolver el daño que he recibido a través del perpetrador, puede poner a la víctima en el lugar de sentirse mejor que el perpetrador. Y este es exactamente el crimen de la víctima.

5. Poner al perpetrador en el lugar del monstruo es dejarlo salir fácilmente. Hay que confrontarlo con su propia inhumanidad y hacerlo reflexionar sobre su posición entre monstruo y ser humano y dejarlo negociar entre el castigo y la reconciliación.
Y esto lleva a la conclusión que una sociedad puede sanarse con estos compromisos.

Resumiendo quiero decir que la Comisión de la Verdad y Reconciliación no tiene sus raíces en el cristianismo, sino en el concepto de la plenitud (Completitud).
En nuestra Comisión tratábamos a las victimas de ambos bandos: los que lucharon contra la apartheid y los que lucharon para la apartheid y también a los perpetradores.
Además individualizamos la amnistía, no la generalizamos. Les dimos a los perpetradores la oportunidad de re-negociar su humanidad. ¿Qué han hecho mientras para volver a ser humanos?

Ahora necesito dirigir la mirada a los hechos en Europa y especialmente aquí en Alemania, donde nos encontramos en este momento.

El concepto del individualismo es el más moderno en el mundo.
Trae el intento de independizar al individuo de cualquier dependencia comunitaria, dice que no hay desarrollo sin individualismo.

¿Por qué no podemos entrar en un diálogo con Bin Laden o con Bush o con Hitler, en concepto de encontrar una posibilidad de reparar la totalidad? Cómo podríamos hacer que las víctimas entraran en un diálogo con sus perpetradores para poder volver a la plenitud?
¿Existen estos espacios entre víctimas y perpetradores? Cuando haya un perdón para Bin Laden, Bush o Hitler, podremos preguntarles qué han hecho mientras o qué están haciendo ahora, para restaurar la humanidad?

África podría decir al primer mundo:
Ustedes se han hecho con la riqueza de África. Han desarrollado sus ciencias y sus matemáticas con la sabiduría anciana de África. Sus más importantes movimientos artísticos fueron inspirados en las artes africanas. Su riqueza se ha construido con los recursos de nuestra tierra y con nuestros trabajadores.

En realidad, ustedes han tomado mucho de nosotros. Y han dejado solamente herencias de saqueos y colonialismo. Ustedes han perdido su humanidad hace mucho tiempo. Y porque ustedes son completamente inhumanos, África ´lo tiene difícil´ para ser humano. Ustedes nos necesitan, no para explorarnos sino para volver a ser humanos.

Muchas gracias.

Traducción del inglés Lic. Tiiu Bolzmann

Comentario de Tiiu: aquí se habla de África, pero lo mismo se puede decir de Sudamérica. (¿Latinoamérica?).

Sudáfrica, un espejo en el que mirarnos (2da entrega)

Por Martín Raventos / 23 de October de 2006

Ayer, el diario Perfil publicó la siguiente nota de la diputada Estenssoro, escrita luego de su viaje a Pretoria y Johannesburgo con las diputadas Carrió y Quiróz, a comienzos de octubre.

Pueden bajar el archivo al final de este post.

También les reiteramos la invitación a la charla “El movimiento de liberación, verdad, justicia y reconciliación en la Sudáfrica de Mandela” que darán las diputadas, hoy a las 18.30 hs., en el Instituto Hannah Arendt, Rivadavia 1479, Aula Magna). La entrada es libre y gratuita.

Sudáfrica, un espejo en el que mirarnos – Diario Perfil – 22 de octubre de 2006

MARIA EUGENIA ESTENSSORO*

Hace un mes, los tenebrosos años 70 reaparecieron entre nosotros con la aún inexplicable desaparición de Jorge López, testigo clave en el juicio del ex represor Miguel Etchecolatz. Al mismo tiempo, en Sudáfrica, la historia del temible régimen apartheid también regresaba: pero no como amenaza, sino como alivio. Adriaan Vlok, ex ministro de Justicia y Seguridad del apartheid, se presentó voluntariamente ante la justicia y confesó que hace 20 años él dio la orden de envenenar al actual director general de la presidencia de la Nación, el Reverendo Frank Chikane. Chikane sobrevivió milagrosamente, y ahora su verdugo apareció en una iglesia y le lavó los pies en señal de arrepentimiento.

El caso se inscribe en el inédito proceso de Verdad y Reconciliación que impulsó el ex presidente Nelson Mandela, por el cual 8 mil represores admitieron sus crímenes y 22 mil víctimas declararon frente la Truth and Reconciliation Comision (TRC), la Comisión de Verdad y Reconciliación presidida por el Arzobispo Desmond Tutu. Las sesiones públicas y televisadas permitieron desnudar la dolorosa verdad que la propaganda del régimen apartheid había negado durante décadas.

“Escuchar las confesiones y verlas por televisión fue algo muy doloroso, pero a la vez sanador,” nos explicó Alex Boraine, ex vicepresidente y mentor intelectual de la Comisión, durante un reciente viaje que hicimos a ese país las diputadas Elsa Quiroz, Elisa Carrió y yo.

¿Es posible reconciliar a una sociedad donde el 90% de la población, por tener la piel de color oscuro padeció 300 años de colonialismo europeo, desvalorización cultural, esclavitud, opresión racial y económica, supresión de derechos y la persecución de un régimen filo-nazi que duró medio siglo, hasta las elecciones libres de 1994?

Nuestra anfitriona, la ministra de Relaciones Exteriores Nkosazana Dlamini Zuma, quien militó durante dos décadas de exilio en el movimiento de liberación conducido por el Congreso Nacional Africano (ANC), hoy convertido en partido gobernante, nos explicó durante un desayuno en la residencia presidencial: “Cuando asumimos, la gente temía que hubiera una guerra civil, pero nosotros encaramos un gobierno de unidad nacional, donde la reconciliación y la construcción de una nueva nación fueron el objetivo central.”

Sudáfrica nos dejó algunas reflexiones. Es indudable que allá el proceso de reconciliación social fue posible gracias al liderazgo integrador, valiente y generoso de Nelson Mandela, sus compañeros de lucha y el pueblo africano. Y por eso se vive un clima esperanzador. En la Argentina estamos más avanzados en términos judiciales, pero fallamos en la actitud: seguimos divididos entre quienes hablan de reconciliación, pero en realidad buscan impunidad; y quienes usan la justicia con ánimo de venganza. Los episodios violentos y amenazantes de las últimas semanas demuestran a las claras si no sanamos nuestro pasado con más justicia, pero a la vez con más verdad, arrepentimiento y espíritu conciliador, correremos el riesgo de volver a repetirlo.

*Diputada de la Ciudad de Buenos Aires, bloque ARI

(bajar la nota: SudafricaPerfil.pdf)

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