Archivo de Junio de 2006

No debe mezclarse la primera elección de Comunas con la elección presidencial o a jefe de gobierno del 2007

Por Maria Eugenia Estenssoro / 28 de Junio de 2006

Considero que la convocatoria a elecciones para las autoridades de las juntas comunales tiene que realizarse durante este año como establece la ley, y no durante el 2007. Los diputados del ARI ya lo advertimos pero queda claro que, para quienes no quieren una verdadera renovación de las prácticas políticas, utilizarán el arrastre de las elecciones a presidente y a jefe de gobierno para que los cargos en las Juntas Comunales funcionen como moneda de pago a punteros, y no como el surgimiento de genuinos liderazgos barriales.

La mayoría de los bloques quieren postergar la elección hasta el 2007 para evitar la participación de partidos comunales o barriales, quienes quedarían sepultados bajo el peso de los aparatos partidarios, durante las elecciones a jefe de gobierno y presidente. Si las elecciones se postergan hasta el año próximo, lo que además es ilegal porque la ley dice que el proceso debe concluir en diciembre de este año, las listas para los nuevos gobiernos comunales van a ser el premio consuelo para quienes no lograron un puesto en la lista a diputados nacionales o a legisladores porteños. Se devaluará un proceso que debería ser el comienzo de una verdadera reforma política en la Ciudad.

Hay un acuerdo entre el macrismo y el kichnerismo para bloquear la elección este año, violando la ley de Comunas que dice que debe realizarse antes del próximo 31 de diciembre. Ahora nos quieren vender la idea de que no hay más remedio que amontonar la elección comunal con la de jefe de gobierno o presidente. Es vergonzoso.

El ARI no se va a prestar a maniobras gatopardistas, que sólo buscan consolidar las viejas prácticas con ropas nuevas. El espíritu de la ley de Comunas votada el año pasado por mandato constitucional busca incrementar la participación ciudadana, dividiendo a la Ciudad en 15 Comunas, o pequeños municipios, de aproximadamente 200 mil habitantes cada una. La idea es que puedan ser gobernadas por partidos comunales o barriales, por vecinos, promoviendo una mayor democratización de la política en la Ciudad. Si este proceso queda aplastado por las elecciones generales, será un aborto, una nueva decepción. Es increíble que la especulación política y los intereses partidarios estén por encima del interés general.

El ARI propone que la fecha de elección sea el 12 de noviembre. Los bloques de Macri y Kichner y el socialismo impulsan un despacho que establece que las elecciones se hagan entre marzo y octubre de 2007. En pocas días el debate llegará al recinto. Los mantendremos al tanto.

Hoy salió en el diario Clarín una nota asegurando que las elecciones de las comunas porteñas se harán en 2007. Esto dice:

Los porteños deberán perderle el miedo al cuarto oscuro: la Legislatura aprobará una resolución que obliga a convocar a elecciones comunales entre marzo y octubre de 2007. Así, podría haber hasta cinco comicios en la Ciudad en el mismo año.

La división administrativa de la Capital en 15 comunas se sancionó en setiembre. Serán conducidas por juntas, integradas por siete miembros. Esos cargos son los que se votarán en 2007. Cada comuna tendrá un presupuesto y se encargará, por ejemplo, del arreglo de ciertas calles.

Lo que los diputados aprobarán ahora es una resolución que dice que antes del 15 de diciembre la Legislatura deberá convocar a elecciones comunales y éstas tendrán que realizarse entre el 1º de marzo y el 31 de octubre de 2007. Así lo prevé el despacho de mayoría que apoyaron diputados de los principales bloques, salvo el ARI. Los legisladores que responden a Elisa Carrió sacaron un despacho de minoría, para que las elecciones sean este año.

Según el presidente de la Comisión de Descentralización, el macrista Rodrigo Herrera Bravo, la disidencia se saldará en la sesión del 6 de julio. Y allí primará la idea de la mayoría. Sólo entre el kirchnerismo y el macrismo suman 32 votos y se necesitan 31.

Pero además, hay una traba judicial para votar este año. La jueza electoral María Servini de Cubría le envió hace unos días una nota al jefe de Gobierno, donde le avisó que para organizar las elecciones comunales necesita “un padrón de electores adecuado” a la división por comunas”. Y agrega que la adecuación llevará “como mínimo” seis meses. En el ARI hablan de una advertencia judicial anterior y acusan a Jorge Telerman de inacción. El jefe de Gobierno, admiten en su entorno, es partidario de correr la fecha lo máximo posible.

Con la nueva resolución, podría haber cinco elecciones en 2007 en Capital. Si se cumple el anuncio del ministro del Interior, Aníbal Fernández, las presidenciales serán el 28 de octubre. Si se cumple la ley porteña 875, en otra fecha deberá convocarse para elegir jefe de Gobierno. Ambos comicios prevén ballottage, por lo que las dos elecciones podrían convertirse en cuatro. La de Comunas sería la quinta. (leer el resto de la nota)

El Mundial nuestro de cada día

Por Maria Eugenia Estenssoro / 22 de Junio de 2006

bandera3500.jpgHasta mediados de julio estaremos “futbolizados.” El Mundial domina nuestras agendas: se levantan, anticipan o posponen las sesiones legislativas; se cambian las reuniones de negocios; se programan eventos públicos recién para agosto; y en las escuelas, cuando juega Argentina, se ve televisión en vez de dictarse clases. Los días de partido, las calles se vacían. Algunos están horrorizados con esta futbolmanía más parecida, dicen, a una lobotomía colectiva que a una sana pasión. Pero la gran mayoría de los argentinos disfruta y celebra cada partido; eso sí, mientras sigamos ganando.

De esto hablamos con mi equipo de trabajo, en la Legislatura, después de los seis goles de Argentina contra Serbia Montenegro, el empate con Holanda y el triunfo ante México. ¿Como responsables de políticas públicas, estamos de acuerdo en que el país se paralice durante los partidos, incluidas las escuelas y gran parte de los organismos estatales?
Una compañera, académica, estaba muy contrariada: “Hoy los profesores terminamos solos en una sala porque los alumnos faltaron…”. Otra académica (¿será que las mujeres somos más responsables?) confesó que se encerró en su oficina a trabajar mientras tronaban los goles.

La mayoría de nosotros, sin embargo, tanto varones como mujeres, opinamos que ver jugar al Seleccionado Argentino nos enorgullece, nos alegra y nos hace pensar: ¿por qué en fútbol estamos decididos a estar entre los mejores del mundo, pero no en otras áreas? ¿Por qué no nos animamos a jugar el mundial de los países mejor gobernados, de las economías mejor administradas, de las sociedades más justas, de las empresas sobresalientes y las escuelas públicas de vanguardia, como Sarmiento soñó alguna vez? ¿Por qué en casi todo somos individualistas y encontramos excusas para hacer trampa y no jugar el juego grande, ese que se juega con calidad y arrojo, pero en el fútbol queremos ser de primera?

Pienso que tenemos que disfrutar de esta fiesta que nos brinda el balompié, y a la vez analizar cómo hacer para transferir a otras áreas esas buenas prácticas, tan democráticas como populares, que empiezan en las canchitas de la cuadra, los clubes de barrio, los clubes de primera, hasta llegar a los estadios internacionales. Cómo hacer para transferirlas al gobierno, la política, la economía, el trabajo, la educación y todas las actividades fundamentales de nuestra vida en democracia. Porque el Mundial es cada cuatro años y dura sólo unos días; pero lo otro, lo que permitimos que sea de tercera o cuarta, es nuestra vida de todos los días.

En España, Manuel Vicent reflexiona en este artículo del diario El País acerca de ciertas actitudes misteriosas y loables que sólo se dan en la cancha.

Gol, gol, gol

MANUEL VICENT

EL PAÍS - Última - 18-06-2006

No hay ningún hecho histórico, espiritual, científico, político ni social que reciba, ni de lejos, un clamor colectivo tan intenso como el que produce un gol. Hay remates espectaculares con el delantero y el guardameta chocando en el aire que mueven a la admiración, pero muchas veces, debido a cualquier fallo, el balón rueda tontamente y se cuela en la portería de forma estúpida. En cuanto traspasa la línea de meta las gradas estallan con el mismo alarido irracional, y en los bares, en salas de estar, en plazas de los pueblos más remotos del planeta, gentes de todas las razas se levantan de los asientos y se abrazan ante las pantallas del televisor. En el mundo de hoy no existe misterio más profundo que ese entusiasmo nacido de una simple patada. La alianza de civilizaciones ahora mismo se realiza en los vestuarios de los equipos de fútbol donde comparten las ovaciones y el sudor jugadores de distintas etnias y naciones, sometidos a la dictadura de un entrenador y al silbato tantas veces equivocado del colegiado. En ninguna actividad humana existe tanta distancia como la que se da entre un divo del balompié, multimillonario, adorado por las multitudes de todo el planeta, y el árbitro que dirige el encuentro. No obstante, este personajillo subalterno, vestido de negro y con un sueldo para ir tirando, tiene la suprema potestad de levantar una tarjeta roja ante las narices sudadas del superhéroe y con un gesto displicente expulsarlo del campo. En ese momento se produce un extraordinario prodigio, que consiste en que el jugador obedece. En ningún orden de la vida se da este milagro. Imáginese usted a un apoderado del Banco de Santander mandando a casa a Botín por cualquier zancadilla financiera o a un tipo de la calle señalándole el vestuario a un presidente del Gobierno y que ambos con la cabeza gacha obedecieran. Ese enigma acontece en el fútbol, pero eso no es nada frente al delirio explosivo que concita un gol. Ante un descubrimiento científico de primer orden, el público ni siquiera aplaude; cuando el Papa en una concentración de masas eleva la hostia consagrada, los fieles guardan silencio; si los jueces emiten una sentencia justa, nadie hace la ola; tampoco se levanta ningún rumor en la calle ante un decreto trascendental del Gobierno. En cambio, un balón entra en la portería, y la humanidad se comprime, el locutor aúlla, y entonces se produce un big bang que va desde la íntima miseria que cada ciudadano arrastra hasta la máxima expansión de dicha colectiva.

Las elecciones de autoridades comunales deben ser en 2006

Por Maria Eugenia Estenssoro / 21 de Junio de 2006

mapa comunas
El tema de una democracia cercana a la gente, que haga posible que los vecinos de la ciudad coparticipen del gobierno, me preocupa desde siempre, por eso cuando inicié mi mandato elegí participar en la Comisión de “Descentralización y Participación Ciudadana”. Hoy, luego de que el 1ro de septiembre de 2005, por mandato constitucional, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aprobara la ley 1777 de Comunas, los 47 barrios de la ciudad de Buenos Aires están agrupados en 15 comunas para las cuales hay que elegir autoridades. Creo que la fecha de las elecciones debe ser en 2006.

Las Comunas son una suerte de “mini-municipio” surgidos de la unión de 2 o 3 barrios. Estarán gobernadas por una Junta Comunal electa de siete miembros, que serán asistidos ad honorem por un Consejo consultivo.

De acuerdo a la ley de Comunas, el proceso de “transición”, es decir de transferencia de funciones, personal y presupuestos del poder central hacia estas nuevas unidades territoriales así como las elecciones de las primeras autoridades, debería concluir el 31 de diciembre de 2006.

Estoy convencida de que las Comunas deben ser una herramienta de renovación de la dirigencia política. Por eso las autoridades comunales deben ser elegidas en fecha separada de toda otra elección de la ciudad o nacional. De esta manera, el electorado podrá fijar su atención exclusivamente en los problemas de su barrio, en los candidatos que se postulen para esa representación vecinal y sus plataformas, evitando de ese modo el arrastre habitual de los candidatos nacionales que siempre cuentan con un gran aparato comunicacional.

Las comunas son un derecho de cada barrio, y no la concesión de un gobierno central o de la Legislatura. Por eso considero que, por ser las Comunas el primer gobierno del vecino, el más cercano a sus problemas y necesidades, cada barrio debería tener el derecho de constituirse en comuna. Así, incentivaremos la participación ciudadana y mejoraremos el control vecinal. De haber existido gobiernos comunales, con inspectores propios como establece esta ley, estoy segura de que Cromañón no hubiera ocurrido. En definitiva, con más democracia, tendremos una mejor democracia.
Pueden encontrar mayor información en :

Constitucional:

En octubre de 1996, la Convención constitucional constituyente de la ciudad de Buenos Aires aprobó la inclusión de una serie de artículos, que figuran bajo el “Titulo Sexto, Comunas” (del 127 al 131) mediante los cuales se estipulaba la creación de la Comunas, entendidas como “unidades de gestión política y administrativa con competencia territorial” (Art. 127)

El artículo 128 estipula cuáles serán la competencias exclusivas de las comunas, y en donde podrán “ejercer funciones de planificación, ejecución y control, en forma exclusiva o concurrente con el Gobierno de la ciudad”. Las competencias que son exclusivas de cada comuna son:
• Mantenimiento de los espacios verdes
• Participación en la elaboración del presupuesto
• Presentación de proyectos de decretos al Jefe de Gobierno
• Administración del patrimonio

Mientras que las competencias que ejercen de manera concurrente con el Ejecutivo son las siguientes:
• El control de cumplimiento de normas sobre usos de los espacios públicos
• El ejercicio de poder de policía en el ámbito de la comuna
• La evaluación de demandas y necesidades sociales
• El control de los servicios
• La incorporación del sistema de mediación para la resolución de conflictos.
• La gestión de actividades en materia de políticas sociales.

Para el ejercicio de las anteriores competencias, la Constitución establece la creación de Juntas comunales u “organismos consultivos y honorarios de deliberación” (Art. 131).

En tanto, establece la constitución que la organización de las comunas deben establecerse mediante una ley “sancionada con mayoría de dos tercios del total de la legislatura” (Art. 127).

Los barrios se agruparán en 15 comunas más cerca del vecino (diario Clarín).

Estenssoro-Carrió en Uruguay

Por Maria Eugenia Estenssoro / 21 de Junio de 2006

MEEMontevideo.jpg

El jueves pasado, participé junto con Elisa Carrió de un Foro de Dirigentes Latinoamericanas en Montevideo, Uruguay. Allí presentamos el libro “La concepción del poder desde las mujeres” (puede ser descargado desde este link: LaconcepciondelpoderFSM.pdf) que hicimos desde el Foro Social de Mujeres junto con el International Institute for Democracy and Electoral Assistance (IDEA). Nos acompañaron en este viaje, Elsa Quiroz, secretaria General del ARI, Patricia Walsh (Izquierda Unida), Patricia Bullrich (Unión por Todos) y Teresa Anchorena (ARI).

En el encuentro, Lilita señaló conceptos que suscribo y de los cuales destaco los siguientes:

• “el objetivo que debemos tener en la región es preservar la profunda hermandad de los pueblos uruguayo y argentino. Argentinos y uruguayos no pueden generar un conflicto Estado-Estado. No puede montarse una estrategia mediática tendiente a construir como enemigos a los hermanos”.

• “Las mujeres de la región queremos aportar una nueva concepción del poder que fije otros criterios que tengan que ver con la igualdad, la verdad y la justicia y que pueda cambiar las políticas públicas de nuestros países, reivindicando nuestro lenguaje”.

Durante nuestra estadía también nos reunimos con la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Daniela Paysse; la prosecretaria de la Cámara de Representantes, Margarita Reyes y la diputada Adriana Peña de la Bancada Bicameral Femenina del Uruguay. Nuestra actividad en el Palacio Legislativo del Uruguay comenzó al mediodía con una introducción realizada por la diputada Beatriz Argimón y el presidente de la Cámara de Representantes, Julio Cardozo Ferreira.

Buenos Aires debe tener su ley de Partidos Políticos

Por Maria Eugenia Estenssoro / 20 de Junio de 2006

Buenos Aires exhibe un triste récord: hace 10 años que sus políticos le adeudan una ley de Partidos Políticos propia. Luego de las últimas elecciones, con el impulso de la renovación de la mitad de las bancas de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un grupo de diputados y diputadas encabezados por Enrique Olivera (ARI), retomó la idea de sancionar una ley de Partidos Politicos de la ciudad. La iniciativa que suscribe la diputada Estenssoro es un dato positivo ya que con ella se lograrían impulsar aspectos centrales de la reforma política (¿debemos creer que se ha diluido la voluntad de llevarla a cabo?), una asignatura que cobró fuerza en nuestro país luego de la crisis de 2001-2002.

Si bien se presentaron varios proyectos, desde 1997, nunca se consiguió la “voluntad politica” (partidaria) para sancionar esta ley. Hasta el día de hoy nos rige la ley nacional 23.298 lo cual va en desmedro de la tan ansiada autonomía porteña. Actualmente hay en estudio varios proyectos de ley, entre ellos el de la diputada Estenssoro.

¿Para qué una ley de Partidos Políticos?

Esta ley, básica para el normal desarrollo de las fuerzas políticas, tiene por objeto fijar el marco dentro del cual se dan los aspectos más importantes del proceso de representación. Confiamos en que la nueva ley podrá romper el monopolio de los partidos políticos en la nominacion de candidaturas (sobre todo a nivel comunal) y hacer transparentes los mecanismos de financiamiento.

El autor es asesor de la diputada Estenssoro en la Comisión de Decentralización y Participación Ciudadana.

Leer el resto del post »

Reciclar computadoras y usarlas en escuelas - encuentro con el Ministro Filmus

Por Carolina Añino / 14 de Junio de 2006

MEEFilmus1.jpg

Por iniciativa de la diputada Estenssoro, la Fundación Equidad y junto a Educ.ar el miércoles 7 de junio, fueron invitados a participar en un encuentro abierto, en el Ministerio de Educación, representantes de empresas, organizaciones sociales y funcionarios públicos, interesados en contribuir con el reacondicionamiento y reciclaje de computadoras. La idea fue compartir lo que estamos haciendo desde Equidad, conocer la experiencia de Colombia, a través del Programa Computadores para Educar, lograr escala y multiplicar el impacto de los pequeños programas coordinando a los diferentes actores que participan de estas iniciativas.

En la reunión expusieron sus diferentes puntos de vista:
• Daniel F. Filmus; ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
• Maria Eugenia Estenssoro, presidenta de Fundación Equidad.
• Laura Serra, de Educ.ar.
• Alejandro Novoa González, gerente de desarollo Programa Computadores para Educar, Colombia.
MEEFilmus2.jpgEl encuentro fue muy fructífero a tal punto que el ministro Filmus invitó a seguir el tema hoy 14 de junio y profundizar la coordinación entre el Consejo Federal de Inversiones (CFI), Educ.ar, Equidad. Les contaremos en una próxima entrada cómo nos fue hoy y en qué direcciones pensamos avanzar.

La experiencia internacional en estos temas, en Latinoamérica y Canadá, demuestra que es posible agregar valor al flujo continuo de computadoras que las empresas descartan y luego destinarlas a un uso social y educativo. El Programa “Computadores para Educar” del Gobierno de Colombia es un claro ejemplo de ello. Novoa González nos contó que desde 2002 reciclaron 50.000 PCs que fueron enviadas a escuelas públicas, a las que además se les proporciona capacitación y acompañamiento educativo con la participación de estudiantes universitarios.

Creemos que esta experiencia se puede potenciar en Argentina con el apoyo de Computadores para Educar y las mejores prácticas que implementaron en Colombia en reacondicionamiento e incorporación de la tecnología en la educación. Nos parece clave que se aúnen los esfuerzos incluyendo a Educ.ar, el gobierno nacional, el de la ciudad de Buenos Aires, el sector privado y las Organizaciones de la Sociedad Civil, en pos de un interés nacional en común como es el de mejorar la educación mediante la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

La autora es asesora de la diputada Estenssoro en temas de educación y tecnología.*
Leer el resto del post »