El oficialismo bajó la cortina del debate / Crítica Digital 02-10-09

El jujeño Jenefes, hasta ayer en duda, decidió apoyarlo en disidencia. El proyecto quedará en condiciones de entrar al recinto la semana que viene.

Cristina Kirchner dio por finalizado el debate por la ley de medios. Desde hace varios días la Presidenta fatiga el teléfono apurando a los principales referentes del kirchnerismo en el Senado. “Diputados tuvo tres días de audiencias, ustedes cuántos necesitan”, se quejó la mandataria cuando se encontraba en Nueva York. La presión aumentó exponencialmente desde que regresó de aquella gira. Ayer el titular del bloque K, Miguel Ángel Pichetto, cumplió con los deseos del matrimonio Kirchner y pidió cerrar las deliberaciones. También adelantó que no modificarán ni una coma lo aprobado por la Cámara baja. Lo hizo con la certeza de contar con los votos necesarios para conseguir la aprobación en general y en particular del proyecto. Cosa que destacó con énfasis. La primera voluntad que consiguió fue la del jujeño Guillermo Jenefes, que aceptó firmar el dictamen oficial aunque “en disidencia parcial”.

A pesar de marcar diferencias con el proyecto impulsado por la Rosada, Jenefes terminó alineado con su bloque. Lo hizo refugiándose en la disciplina partidaria, actitud que en privado minimizó en varias ocasiones. A diferencia del jujeño, Pichetto hace gala de la lealtad. Así lo dejó en claro cuando le puso fin al plenario de comisiones. “Somos el partido de gobierno”, destacó el senador por Río Negro. Aunque dijo una y otra vez que no introducirían cambios, el jefe del bloque K anunció que para hoy pensaban escuchar a Jorge Rendo, gerente del diario Clarín. Comentó que unas horas antes el Grupo había pedido ser escuchado. Afirmar que estaban dispuestos a escuchar a Clarín, después de cerrar el debate, fue un gesto culposo. Un claro reconocimiento de que lejos de alentar una ley que “les permita hablar a todas las voces” la iniciativa forma parte de la relación de Néstor Kirchner con el Grupo. Relación con idas y vueltas, con amores y odios, que forman parte de un extenso entramado de intereses y negocios.

La oposición dijo que después de la decisión del kirchnerismo esa audiencia no tenía sentido. El gerente de Clarín entendió lo mismo. A última hora se comunicó con las autoridades del bloque K para desistir de su participación en el plenario de comisiones. Encuentro que en verdad carecía de sentido. La firmeza que Pichetto hizo pública ayer descansa en la certeza de contar con los apoyos suficientes para aprobar cada uno de los artículos. Votos que no tenía cuando el proyecto llegó a la Cámara alta. Los seis días de discusiones fue el tiempo que demoró el kirchnerismo en alinear a los suyos. Algo que consiguió con el apoyo de la Rosada, los gobernadores y largos conciliábulos en los principales despachos del Senado.

“¿Cómo hace el Gobierno para disciplinar a los suyos? Se lo tienen que preguntar a ellos”, contestó el radical Ernesto Sanz a este diario. El mendocino destacó que “los gestos de rebeldía en el oficialismo son sofocados por un aparato de poder al que el peronismo nos tiene acostumbrados”. La mención tenía un claro destinatario: el jujeño Guillermo Jenefes. El radical Gerardo Morales se ocupó de resaltar que hace dos días que viene denunciando las presiones que hay hacia el gobernador de Jujuy y hacia los peronistas de esa provincia para disciplinar al empresario de medios y titular de la Comisión de Comunicación. Jenefes se encontró entre dos fuegos. Ayer se disciplinó al bloque pero anunció que intentará torcerle el brazo en la votación en particular.

BRONCA DE LA OPOSICIÓN: “PRIVA LA URGENCIA DE DOMINAR MEDIOS”.
Tras el abrupto final del plenario de comisiones que se realizó ayer en el Senado Nacional, la oposición brindó una conferencia de prensa para anunciar que no va a participar de la nueva reunión de hoy que se sentará en las bancas para dar debate en el recinto de la Cámara alta.

“Esta noche ha quedado claro que el Gobierno se va a salir con la suya y va a tener la ley que quiere, que no es una buena ley”, dijo el titular del bloque de senadores radicales, Ernesto Sanz. “El debate queda truncado esta misma noche y también la posibilidad de la sociedad argentina de tener una buena Ley de Radiodifusión. El Gobierno sigue empeñado en no esuchar lo que la gente votó el 28 de junio pasado”, agregó.

A su turno, María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) opinó que “priva más la urgencia política de dominar a los medios” y especificó que “el modelo de Santa Cruz es lo que viene para todo el país”. Para justificar la decisión de no asistir al plenario de mañana, Estenssoro dijo que no tiene sentido ser cómplices de una “patomima” del oficialismo y de una “democracia devaluada”.

Samuel Cabanchik, del bloque Buenos Aires Federal, afirmó que el oficialismo no permite el consenso y el debate en torno al polémico proyecto de ley, y afirmó que “el diálogo político resultó ser un circo y una distracción”.

“Es triste pensar que esto comenzó la misma noche del 28 de junio, en la cabeza de Kirchner, cuando deben haber sentido que perdieron la elecciones contra la caricatura de De Narváez en el programa de Tinelli”, atacó Cabanchik, y acusó al gobierno de ser el responsable de la “mediatización de la política”. Sin embargo, vaticinó un revés para el gobierno en la próxima sesión y dijo que “les va a salir el tiro por la culota”. Al respecto, recordó la sesión por la resolución 125, de retenciones móviles al agro, la que finalizó con la derrota de la Casa Rosada.

“No vamos a hacer ningún planteo judicial”, afirmó el senador Gerardo Morales, titular de la UCR. Y anunció: “Nos vamos a prepararnos para ir el recinto”.