Acusan al Gobierno de estar sembrando temor y caos / Crítica de la Argentina 20-10-09

La titular de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, y el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales, se reunieron esta mañana para coordinar un plan de políticas públicas y organizar una agenda parlamentaria de la oposición. Además, denunciaron las intenciones del Gobierno nacional de instalar un clima de violencia y caos.

“Hay un clima de crispación y violencia planificado por el gobierno nacional”, sostuvieron ambos dirigentes, que pidieron “calma y tranquilidad a la población”, para que “no tenga miedo y no se acostumbre a vivir en un clima de temor y caos”.

Durante un desayuno, los dos líderes partidarios acordaron una agenda parlamentaria de cada a la nueva composición que tendrá el Congreso desde el próximo 10 de diciembre: impulsar medidas relacionadas al ingreso universal a la niñez, la reforma del Consejo de la Magistratura y políticas para incrementar la productividad del campo.

El titular de la UCR planteó durante la reunión impulsar la “reforma del INDEC, la cuestión federal y la problemática de los jubilados y la necesidad de implementar el 82% móvil en forma urgente”. Mientas, Carrió propuso la creación de dos comisiones investigadoras parlamentarias, una dedicada al “saqueo de los recursos naturales” y otra sobre “transporte público”, en especial la situación de los ferrocarriles.

El encuentro tuvo lugar cuatro días después de la agresión que sufrió el senador Morales en Jujjuy, donde recibió huevazos de parte de militantes kirchneristas y cinco días después de que manifestantes de izquierda reudiaran en Mendoza la presencia de la Embajadora de Estados Unidos, Vilma Martínez, quien dio una conferencia en la Universidad Nacional de Cuyo.

La diputada electa y el titular partidario aseguraron que las fuerzas que representan van a “resistir” de manera “democrática y pacífica” la embestida del Gobierno nacional que pretende sembrar el caos con fines “inconfesables”.

En este sentido, la senadora María Eugenia Estenssoro manifestó que su bloque “apoyará los pedidos de informes que realizará la UCR para comprobar si hay grupos armados financiados por el Gobierno nacional”.

“Esto nos preocupa porque sería gravísimo que el Gobierno esté financiando grupos armados que van a provocar que el país vuelva a vivir una situación de violencia armada”, enfatizó Estensoro y añadió: “Nos hablaron de la existencia de grupos en Lomas de Zamora, Córdoba, Salta y Jujuy, que fueron los que atacaron al senador Morales”.

Los líderes opositores, que se reunirán esta tarde desde las 17.30 con el monseñor Jorge Casaretto para darle detalles sobre el proyecto de ingreso ciudadano universal para la niñez que impulsan, pondrán la agenda común a discusión del Partido Socialista y otras fuerzas del Acuerdo Cívico y Social, para luego conversarla con todos los partidos políticos con representación parlamentaria.

Ademas, Morales consideró como “una cortina de humo” el llamado a una reforma política que anunció Cristina Fernández de Kirchner el sábado pasado durante el acto que realizó el oficialismo en La Plata por el día de la Lealtad peronista. “Con ese proyecto busca mantener como rehenes a los pobres, que son un negocio para la Casa Rosada”, aseguró el senador.

OTRO ESCRACHE CONTRA EL RADICALISMO.
Un grupo de desconocidos “escrachó” esta mañana la sede de la UCR en el departamento mendocino de Lavalle, a unos 50 kilómetros al norte de la capital provincial, con pintadas contrarias al senador nacional Gerardo Morales.

Según explicó a la agencia DyN el senador provincial Leopoldo Cairone, la concejal electa Claudia Lacroux le comunicó telefónicamente lo sucedido, indicando que mientras se realizaba el desfile organizado por la celebración del día departamental, unas 150 personas se pararon frente a la sede partidaria y escribieron en la vereda: “Morales corrupto”.

Las personas habrían sido identificadas como pertenecientes al movimiento Tupac Amaru. “No rompieron nada, permanecieron allí unos minutos y luego se fueron. En el interior del edificio no había nadie”, aclaró el senador.