B. La oposición afina estrategias para pelear por el reparto del poder en el Senado - La Nación (10-02-2010)

La sesión preparatoria en la que se definirá la distribución de las mayorías en las comisiones será en dos semanas; el kirchnerismo pretende retener el control de las más importantes y el resto de los bloques, que la integración refleje la nueva relación de fuerzas

por Lucrecia Bullrich

Dentro de exactamente dos semanas, el recinto del Senado volverá a abrir sus puertas y será escenario de un debate fundamental para el funcionamiento de la Cámara alta en los próximos dos años.
El fin de la hegemonía kirchnerista, que ya tuvo su correlato en la Cámara de Diputados el 3 de diciembre del año pasado, comenzará a hacerse carne el miércoles 24 en la sesión preparatoria del Senado en la que se definirá la composición de las 24 comisiones del cuerpo.
La integración de las comisiones y su control es fundamental porque es allí donde se da el primer paso formal para el tratamiento de cualquier proyecto de ley. Para que una iniciativa pueda ser tratada en el recinto debe tener primero dictamen de comisión. De allí que la pelea por la distribución del poder dentro de esos espacios sea tan vital como dura, tanto para el kirchnerismo como para la oposición.
Entre los bloques enfrentados con la Casa Rosada hay consenso en un punto: el nuevo reparto de poder debe reflejar el resultado de las últimas elecciones legislativas que puso fin a años de predominio oficialista en ambas cámaras. Las recetas para cristalizar ese cambio, sin embargo, difieren.
Al frente de las negociaciones está el jefe de bloque de la UCR, Gerardo Morales, que en las últimas horas se reunió con el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el pampeano Carlos Verna, el jefe del bloque socialista, el santafecino Rubén Giustiniani y María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica. También tiene previsto encontrarse con Luis Juez y Norma Morandini, los dos senadores cordobeses por la oposición.
La idea es acordar una estrategia común para poder actuar en bloque en el recinto el día de la sesión preparatoria. “Estamos tratando de definir criterios generales para después afinar los detalles”, dijo Moralesca lanacion.com. El criterio que defiende la UCR se basa en la idea de proporcionalidad. Es decir, en que tanto el número de comisiones, como su integración y la cantidad de presidencias respete la relación de fuerzas que resultó de las elecciones legislativas de junio pasado.
En este último punto anida la principal diferencia entre la UCR y el resto de los bloques opositores, que advierten que si el oficialismo se queda con la presidencia de las comisiones por las que pasan los proyectos más sensibles, difícilmente llegue a cristalizarse en el Senado la nueva relación de fuerzas. Ocurre que, en caso de empate, el voto del presidente de la comisión vale doble.
En números. La UCR cuenta a los pampeanos Carlos Verna y María Higonet del lado de la oposición, por lo que el bloque de legisladores enfrentados con el kirchnerismo alcanzaría los 37 miembros.
De ese cálculo se desprende, siempre según los números que hacen los radicales, que la oposición debería quedarse con la mayoría y la presidencia de 13 de las 25 comisiones del Senado. A esta primera división habrá que sumarle luego el criterio que distingue las comisiones de gestión de las de control.
“Tenemos que asegurarnos de que se respete lo que la gente votó. No podemos hacer autismo. Proporcionalmente, tiene que haber mayoría opositora en buena parte de las comisiones”, planteó Juez en diálogo con lanacion.com. El ex intendente de la ciudad de Córdoba concedió que el kirchnerismo podría retener la presidencia de algunas de las llamadas comisiones “de gestión”, como la de Presupuesto, pero, al mismo tiempo planteó que la oposición debería hacer pie en otras que son clave, como la de Asuntos Constitucionales, que hasta el 10 de diciembre controló el Frente para la Victoria.
“No estamos pintados”. ”Queremos estar en las comisiones que discuten temas importantes y no vamos a aceptar que no nos tengan en cuenta. Por ejemplo, si el kirchnerismo sigue dominando [la comisión de] Asuntos Constitucionales, difícilmente podamos avanzar con una reforma del Consejo de la Magistratura y estamos en la misma”, alertó.
Además, Juez volvió a la carga con la versión que empezó a circular en las últimas horas, sobre un supuesto acuerdo en las sombras entre el Frente para la Victoria y la UCR. “No vamos a admitir que esto se vuelva una discusión de dos, como pasó con la conformación de la [comisión bicameral de análisis de] los DNU”, lanzó el cordobés. Y completó: “Quiero que les quede claro que no estamos pintados”.
Estenssoro (Ciudad de Buenos Aires) también advirtió sobre este punto. “Todo indica que ese acuerdo existió, aunque la UCR lo niega. Es un tema grave porque plantea el riesgo de restituir el bipartidismo de intercambio de cargos y favores que tanto mal le hizo a la Argentina”, denunció.
Respecto de cómo deberían distribuirse los lugares en las comisiones, la legisladora de la fuerza que lidera Elisa Carrió, precisó: “Lo más importante es que quede claramente reflejado que ahora es la oposición la que tiene mayoría y por eso le corresponde presidir la mayoría de las comisiones”.
En la misma línea, Estenssoro rechazó la distinción entre comisiones “de gestión” y de “control” que propone el kirchnerismo para repartir el poder puertas adentro del Senado. “El kirchnerismo no tiene que presidir todas las [comisiones] de gestión. Si fuera así, nada cambiaría en el fondo”, razonó en declaraciones a este medio.
Al igual que Juez, recurrió a un ejemplo para que graficar el punto. “Si se quedan con la presidencia de Presupuesto o Coparticipación y además tienen mayoría van a bloquear cualquier proyecto que tenga que ver con un nueva forma de reparto de recursos entre la Nación y las provincias”, planteó. El tema figura entre las prioridades de la agenda legislativa de la oposición.
Contubernio y rapiña. El senador Luis Naidenoff (UCR-Misiones) se defendió de las acusaciones. “La denuncia está absolutamente alejada de la realidad. El que cree que el radicalismo está en contubernio para rapiñar una comisión lo dice con absoluta mala fe”, se despachó.
División. Giustiniani, por su parte, defendió la división entre comisiones de gestión, entre las que destacó las de Presupuesto y Acuerdos, y las de control, grupo en el que ubicó, a diferencia de Juez y Estenssoro las de Coparticipación y Asuntos Constitucionales.
Para el legislador, el Frente para la Victoria debe retener las presidencias de las de gestión y la oposición las de las comisiones de control. Además, abogó porque “se respete la proporcionalidad”, tanto en la distribución de las presidencias como del número de integrantes de cada comisión. “El oficialismo perdió la mayoría automática y eso debe quedar claro”, completó en diálogo con este medio.
Dos bloques. Samuel Cabanchik (Buenos Aires Federal-Capital) fue tajante. “El oficialismo no puede pretender retener un poder que ya no tiene y así como no pudo hacerlo en Diputados no podrá hacerlo en el Senado”, vaticinó.
El senador porteño, que el año pasado rompió con el bloque de la Coalición Cívica, coincidió sin embargo con Estenssoro en que la separación entre comisiones de gestión y de control no debería determinar el reparto de poder. “Esa distinción es ficticia y confusa. Lo que importa es lograr agendas consensuadas”, opinó ante la consulta de lanacion.com.
También abogó por una mayor representación de los bloques minoritarios en la distribución de espacios de influencia. “Hay que respetar la proporcionalidad, pero no dividiendo por bloques, sino pensando la Cámara dividida en dos grandes espacios, el del oficialismo y el de la oposición”, concluyó.