K. Los opositores consolidan su mayoría para controlar el Senado - La Nación (21-02-2010)
La oposición ya tiene consolidados los 37 votos que le permitirán arrebatarle al kirchnerismo la mayoría en todas las comisiones permanentes cuando el próximo miércoles el Senado se reúna en sesión preparatoria para definir sus autoridades.
Será un hecho inédito para el justicialismo y sólo equiparable al escenario que vivió en esa misma cámara el gobierno aliancista de Fernando de la Rúa en sus poco más de dos años de mandato.
Sin embargo, y cuando solamente restan tres días para la estratégica sesión, todavía no se sabe qué hará el oficialismo ante lo que es casi un hecho consumado.
Esta incógnita comenzará a develarse pasado mañana, en una reunión de bloque llamada al efecto de discutir entre sus 32 miembros las instrucciones que, se espera, emita la Casa Rosada unas horas antes del encuentro.
La semana pasada cobró fuerza el rumor de que el matrimonio Kirchner tendría decidido ordenarles a sus senadores no bajar al recinto, con lo que la sesión preparatoria se vería frustrada, ya que si bien la oposición cuenta con el respaldo de 37 legisladores, uno de ellos, la cordobesa Norma Morandini (Frente Cívico y Social), no juró su banca el 10 de diciembre por encontrarse de viaje en el exterior.
Aquella ausencia, que en su momento pareció anecdótica, en la actualidad podría ser fatal para el mosaico de bloques de senadores no kirchneristas (como se informa por separado).
En un primer momento, voceros cercanos al jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto (Río Negro), negaron que ésa fuera a ser la estrategia para impedir una dura derrota ante la oposición. Sin embargo, aquella negativa fue perdiendo fuerza y ya nadie se atreve a descartar el desplante como una opción.
Lo único concreto por estas horas en el oficialismo es que hay resignación ante los 37 votos que logró reunir la oposición para imponer un nuevo esquema en el reparto de poder de la Cámara alta.
Ese número equivale a la mitad más uno del total de miembros del cuerpo y garantiza la victoria en cualquier votación.
Tanto es así que un jerarquizado senador oficialista respondió con un lacónico “lo que tenga que ocurrir, ocurrirá” cuando se le preguntó con qué estrategia iba a enfrentar la consolidada mayoría opositora. Con esta frase, también supeditó el comportamiento de la bancada a lo que ordene la Casa Rosada.
“Nosotros el 24 vamos a ir al recinto. Si ellos no vienen, seguiremos bajando hasta que se decidan a dar quórum”, afirmó el radical Ernesto Sanz (Mendoza) ante la posibilidad de que el kirchnerismo falte a la cita.
La senadora porteña María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica), en tanto, fue tajante: “Si la idea [del Gobierno] es que no funcione el Senado, se van a tener que hacer cargo ellos, porque nosotros vamos a estar [en el recinto]“.
Documento público
Al igual que como ocurrió en la Cámara de Diputados el 3 de diciembre, cuando una mayoría superior a 140 legisladores le arrebató la mayoría de todas las comisiones al kirchnerismo, el acuerdo opositor en el Senado quedará reflejado en un acta que sería presentada, con la firma de los 37 senadores, antes del miércoles.
La presentación pública del acuerdo iba a ocurrir la semana pasada, pero se demoró por cuestiones logísticas y políticas.
Una de las razones es que varios legisladores no viajaron desde sus respectivas provincias hacia Buenos Aires, y la idea central es presentar el documento con todas las rúbricas.
Sin embargo, hay un pequeño cortocircuito en el seno del radicalismo. El pampeano Juan Carlos Marino está muy molesto con su jefe de bloque, Gerardo Morales (Jujuy), porque habría decidido cederle la presidencia de la Comisión de Medios de Comunicación y Libertad de Expresión a la senadora María Eugenia Estenssoro.
Esta disputa no afecta el acuerdo global, aunque promete un fuerte debate en la Unión Cívica Radical cuando el bloque se reúna pasado mañana.
La propuesta de la oposición estipula que el kirchnerismo presidirá 12 de las 25 comisiones permanentes y que retendrá la presidencia provisional de la Cámara alta, segundo escalón en caso de acefalía presidencial, que hoy ocupa el bonaerense José Pampuro.
Sin embargo, el oficialismo sólo tendrá siete de los 15 miembros que, por reglamento, integran cada comisión. En la práctica esto significa que no tendrá, a priori, los votos necesarios para obtener dictámenes de mayoría sin negociar una octava firma con la oposición a la Casa Rosada.
Ese sitial de privilegio se lo aseguró el ex gobernador y actual senador peronista pampeano Carlos Verna y el grupo de seis legisladores que reunió con astucia para dirimir la crucial disputa por las comisiones.
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