Reunión 12-11-2008 (tarde)

Sr. Presidente (Ríos). - Tiene la palabra la señora senadora Estenssoro.Sra. Estenssoro.- Quiero solicitar dos aclaraciones; una del doctor Cetrángolo. En la lámina que presentó, cuando habla de los excedentes del sistema previsional en los años 40, ¿cuál era el nivel del haber jubilatorio con relación al sueldo del activo?

Los excedentes actuales los conozco; en realidad corresponden a haberes jubilatorios que son del 30 ó 40 por ciento. O sea, es un excedente pero porque no se le paga nada muy cerca al 82 por ciento móvil, sino un 30 ó 40 por ciento. Eso es lo que está recibiendo quien ha hecho sus aportes toda una vida. Además, el 75 por ciento de los jubilados hoy cobran un haber que representa el 60 por ciento del salario mínimo. O sea, son haberes debajo de la línea de pobreza.

En la década del 40, cuando había excedentes, ¿eran genuinos? ¿Eran después de pagar un 70, 80 u 82  por ciento móvil o un 30 por ciento como ahora?

Sr. Cetrángolo. - El punto es que cuando uno inaugura un sistema nuevo, que era el caso de la década del 40 en cualquier país del mundo, no solamente aquí, en los primeros 10, 15 ó 20 años  hay solamente aportantes. Entonces, la tasa de sostenimiento de la década del 50 era de 17 ó 18 por ciento y se podía pagar el 82 por ciento sin ningún problema. Por eso, los fondos eran aplicados al financiamiento de obra pública, básicamente. Eso fue bajando; fue de 17 por ciento en la década del 50; 7 por ciento en la década del 60; 3 por ciento hacia fin de los años 60; y hoy es de 1,3 por ciento.

El punto, para que entiendan por qué mi énfasis en contra de la reforma que se votó en la década de los 90, es que no se blanqueó el problema. En ese momento, la Prestación Básica Universal era equivalente al 27,5 por ciento del salario y la Prestación Compensatoria, equivalente al 35 por ciento del aporte, da 52,5.

Entonces, 52,5 más 27,5 da 80. Y cuando se subió la Prestación Adicional por Permanencia de 0,75 a 1,5, lo que se estaba diciendo es que el sistema puede pagar el 80 por ciento. Eso es lo que creo que hay que sincerar. Si se puede pagar, se podrá hacer porque hay aportes de rentas generales. Sin embargo, con esta tasa de sostenimiento no se puede pagar eso.

Sra. Estenssoro. - Tengo otra pregunta para el doctor González Fraga. Usted dijo que le parecía, de aprobarse este proyecto de ley, que el sistema previsional no va a ser sustentable. Respecto de los cálculos actuariales, no hemos tenido acceso a ellos porque ningún funcionario los ha presentado; simplemente nos hablan de ellos, pero no hemos visto ninguna cifra. Me gustaría saber si usted ha tenido acceso a cálculos actuariales y por qué dice que no va a ser sustentable.

Sr. González Fraga. - No creo que no sea sustentable a partir de la sanción de esta iniciativa; creo que no es sustentable aun antes de la ley. Hoy el sistema, tal  como está, genera una cantidad de excluidos y si uno pretende cubrirlos, genera un déficit muy grande. O sea, hoy el sistema está generando 11 millones de excluidos a los que habría que sumarle los 6 millones que no aportan en las AFJP y que van a tener una cobertura. Creo que lo han dicho muy bien recién, hoy el sistema está desfinanciado a futuro. Por más que aparece con algunos fondos, está desfinanciado a futuro.


Considero que el proyecto de ley no soluciona este problema y por eso es muy importante plantear la solución con estudios e informes actuariales y discutirlos, porque son siempre sujetos a supuestos que pueden ser mejores o peores.

Creo que estamos ante un problema previsional aun antes de la sanción de esta iniciativa. Lamentablemente, estamos copiando el modelo de Europa continental, que es la región del mundo que está peor en este sentido. Ahí es donde estamos apuntando específicamente más con este proyecto de ley. Hay otros sistemas mixtos que tienen mejor cobertura, como por ejemplo el sistema sueco.

Es un debate muy complejo el que tenemos que dar; este proyecto de ley parece solucionarlo con un traspaso, pero la sospecha acerca de una intención fiscalista queda sin contestar, porque no hay una solución del problema de fondo. Aquí no hay una garantía de los recursos para abastecer la vejez. Esto sigue sin estar ahí. Cualquiera que hace una proyección de la ANSeS lo puede ver. Hoy se está jubilando más gente que nuevos aportantes ingresantes al sistema. Esta es una cuenta muy sencilla; es un taxi que nos va a comer los excedentes. Los excedentes son producto de la acumulación en el sistema privado y del traspaso del sistema público. Por supuesto que hay acumulación en el sistema privado, si el que pagaba las jubilaciones era el Estado. En ese momento eran todos nuevos aportantes. Entonces, estamos haciendo trampa en esta aritmética. Esos fondos son la contrapartida de otros déficit.

Comparto la idea que ha propuesto; tenemos que hacer un análisis bien profundo e integrado de todo el tema. Y agregándole, coincido con Heller en este aspecto -aunque no en algunos otros comentarios que acaba de hacer-, en que hay que incluir el tema fiscal, porque es parte de lo mismo, es parte de cómo estamos asignando el gasto público. También la salud y la vivienda son parte del problema de la vejez. Creo que debemos tener una respuesta integrada a todo esto. Por eso, pretender debatir este asunto en dos semanas y sin los cálculos actuariales, me parece que es tomar un atajo que nos va a llevar a nuevos problemas.