Reunión 11-11-2008

Sra. Estenssoro. - Como senadora de la Nación quiero decir al señor Sebastián Pallá que me parece muy apropiado que, como ciudadano, más allá de que sea el presidente de la Unión de Administradoras de AFJP, nos diga a los senadores si le parece que el tiempo que utilizamos para evaluar un proyecto de ley es mucho o poco y si el análisis ha sido profundo o no. Creo que lo que esperamos en una democracia no autoritaria es que los ciudadanos nos digan a sus mandatarios qué les parece nuestra tarea. Porque si no escuchamos a los ciudadanos, entonces estamos más cerca de una democracia un poco tiránica y no de una verdadera democracia, donde el que tiene la palabra es el ciudadano, el pueblo.En mi caso acepto sus críticas y trataremos de que este análisis sea lo cuidadoso que el pueblo argentino merece.Como el objetivo de este debate es realmente defender un derecho humano fundamental como es el derecho a una jubilación digna -esto está considerado hoy en los tratados internacionales que nuestra Constitución en 1994 ha consagrado-, quiero preguntarles lo siguiente. En el sistema de reparto el 75 por ciento de los afiliados o beneficiarios recibe una jubilación de 690 pesos, que es más o menos un 60 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, lo cual no constituye una jubilación muy digna, porque no llega a cubrir ni el salario mínimo.

Una de las cosas que se nos ha informado es que realmente hoy los aportantes al sistema de capitalización se están jubilando con beneficios muy bajos, por los pocos años de madurez del sistema. Me gustaría saber cómo es ese rango de jubilaciones y si también el grueso de la población de los afiliados se jubila con menos del salario mínimo o no.

Sr. Pallá. - Muchas gracias por el comentario inicial. Intentó ser una crítica constructiva. Me alegra que lo haya tomado bien.

En cuanto a la mínima, en reparto está en el orden 60 por ciento.

Sra. Estenssoro. - ¿El mínimo es de 690 o menos?

Sr. Pallá. - Esa es la mínima.

Y en el caso de capitalización hay un par de consideraciones. Si uno toma solo la componente de capitalización, es baja y tiene que ver con que el sistema tiene 14 años de vida. no ha aportado como mínimo dieciséis años en reparto y catorce en capitalización. Si es que aportó treinta años. Incluso, puede haber aportado más en reparto. Ahí vale la pena destacar otro punto, que tiene que ver con lo que mencioné en la apertura, que es el nivel de cobertura.

No estamos discutiendo el tema central que es la cobertura. Esto lo planteamos en los lineamientos que les presentamos hace diez días.

El sistema de capitalización tiene un esquema de cobertura mucho más amplio que el de reparto. Si uno aporta veinte años en capitalización, tiene la pensión que surja de los fondos acumulados y la expectativa de vida que surge al momento de jubilarse. Si uno no aporte treinta año en reparto, no tiene acceso a absolutamente nada.

Entonces, el tema de la cobertura, creemos que debería estar en el debate. Por eso, planteamos retomar la discusión que se inició hace ya varios años con el denominado “libro blanco”.

En cuanto a los niveles de jubilación en un sistema y el otro, insisto en que todavía es difícil de comparar porque este sistema no está del todo maduro. Lo que uno puede hacer es proyectar en función de determinadas variables.

Es lo que hicimos el año pasado en plena reforma previsional, donde pusimos a disposición del público durante un tiempo -mientras pudimos hacerlo- un cotizador. Ahí el consultante podía asumir cuántos años iba a aportar en un sistema y en el otro y el nivel de rentabilidad -se podía tomar la histórica, más o menos, un nivel de inflación- y sobre esa base, calcular el haber jubilatorio en uno u otro sistema. En muchos casos daba que el sistema de capitalización era una mejor opción.

Por supuesto que esto va a ser discutible en función de las variables que uno tome como supuestos. Pero está claro -vuelvo sobre el punto que para mí es central- que es la gente la que tiene que analizar qué le conviene más y sobre esa base tomar la decisión.

Sr. Saumell. - El rango de tasas de sustitución para el caso de jubilación ordinaria, que nosotros calculamos -esto depende mucho de la densidad de aportes y de la extensión de la vida laboral- está entre el 60 y el 75 por ciento. Es bastante variable en función de la cantidad de años trabajados totales, es decir, treinta año o más, y, por el otro, lado la densidad de aportes, que es la cantidad de meses aportados dentro de esos treinta años.

Sra. Estenssoro. - No entendí.

Sr. Saumell. - El rango para jubilación ordinaria…

Sra. Estenssoro. - De alguien que hubiera hecho los aportes…

Sr. Saumell. - La tasa de sustitución, que es el primer haber previsional respecto al último salario en actividad, tenía un rango, para nuestros cálculos y en función de ese cotizador, de entre el 60 y el 75 por ciento.

Sra. Estenssoro. - ¿Para ahora o dentro de diez años?

Sr. Saumell. - Para alguien que ha trabajado toda la vida en capitalización.

Sra. Estenssoro. - Hoy cuando se jubila, recibe una jubilación…

Sr. Saumell. - Discúlpeme, señora senadora. No hoy. Lo que le explicaba el licenciado Palla es que, actualmente, quien se jubila por capitalización, tiene nada más que catorce años por capitalización y dieciséis o más por reparto.

Esto es una proyección para los trabajadores que puedan afiliarse en el día de hoy y trabajen toda su vida afiliados a un régimen de capitalización.

Sra. Estenssoro. - Una última pregunta, porque no me quedó claro. De las jubilaciones que ustedes están pagando hoy, con una parte que es el aporte del Estado, porque tal vez el afiliado estuvo aportando durante muchos años al sistema de reparto y después se transfirió; ustedes dicen que la mínima es de 690 pesos. El grueso de los cuatrocientos mil beneficiarios que ya están recibiendo su jubilación, ¿cobra eso?

Si tiene los datos, me gustaría que me los acercara.

Sr. Otermi. - El tema es que la comparación se hace compleja porque no estamos comparando homogéneamente. La parte que le corresponde al sistema de capitalización, que es la de la jubilación ordinaria, que puede ser un retiro programa o una renta vitalicia previsional, está financiada exclusivamente con el 11 por ciento del aporte del trabajador.

En cambio, los recursos que tiene el sistema de reparto están conformados por el 11 por ciento del aporte del trabajador, el 16 por ciento de las contribuciones de lo que aportan a reparto más el 16 por ciento de las contribuciones de los que aportan a capitalización, más diversa cantidad de impuestos que suman alrededor del 50 por ciento de la recaudación.

Esa cantidad está conformada por el 9,9 por ciento del IVA, el 15 por ciento de la coparticipación, el 20 por ciento de ganancias, el 100 por ciento adicional de cigarrillos, 100 por ciento del impuesto al gasoil, diesel y GNC, 21 por ciento del impuesto a las naftas, etcétera.

Estamos comparando cosas diferentes. Si comparáramos la recaudación…